Últimas noticias

Opinión

Analizan modelos de recuperación del monte nativo degradado en el Parque Chaqueño, Sub-región Chaco Subhúmedo

El PIARFON en la región finalizará en octubre de 2005

Por medio del Proyecto de Investigación Aplicada a los Recursos Forestales Nativos -impulsado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y financiado por el Banco Mundial-, investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste y de la Universidad Nacional de Formosa, buscan en la sub-región rescatar, diseñar y validar criterios e indicadores de sustentabilidad social, ambiental y económica del bosque. El seguimiento de las áreas de investigación y la evolución de los modelos ensayados continuarán por el término de 30 años.

Fuente: Revista ArgentinaForestal.com N°20

AGOSTO 2005.- Con el objetivo de diseñar e implementar modelos de recuperación del monte nativo degradado que contribuyan al desarrollo sustentable -y permitan mejorar las condiciones ambientales, socioeconómicas y culturales de la región chaqueña-, mediante el desarrollo de métodos de aprovechamiento de los recursos forestales nativos, se puso en marcha en octubre de 2003 el Proyecto de Investigación Aplicada a los Recursos Forestales Nativos – Sub-región Chaco Subhúmedo (Piarfon). Actualmente están en ejecución cuatro Piarfon, dos en el Parque Chaqueño (uno en la Sub-región Subhúmeda y otro en la Sub-región Semiárida), uno en la Región del Monte y Espinal, y uno en la Región del Bosque Andino-Patagónico. En el caso de la Sub-región Chaco Subhúmedo, que estamos abordando en esta edición, los modelos ensayados apuntan al mantenimiento, incremento o recuperación de la biomasa; y el alcance del equilibrio biológico del ecosistema, vinculado a su regeneración y provisión de bienes y servicios ambientales, que optimicen su productividad y conserven la biodiversidad. Además, el Proyecto promueve la evaluación socioeconómica de los modelos productivos propuestos, realizando un diagnóstico económico-financiero para el área forestal de Formosa y Chaco, cuyos resultados se darán a conocer próximamente, en el informe final del proyecto. La financiación de la investigación se logró por medio del Banco Mundial; y es coordinado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (Sayds); quienes firmaron un acuerdo con el rector de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), Oscar Valdés, en el cual se formaliza la contratación de la Unne y de la Universidad Nacional de Formosa (Unaf) para la ejecución del Proyecto. La SAyDS recibió un préstamo para sufragar parcialmente el costo de los servicios. El proyecto tenía prevista su financiación para dos años (etapas de formulación), existiendo el compromiso de la Unidad Ejecutora (Unne-Unaf) de continuar el seguimiento de las áreas de investigación (evaluación y seguimiento de la evolución de los modelos ensayados) que será realizado por el término de 30 años. En este sentido, debemos agregar que el seguimiento en el tiempo de una investigación forestal es fundamental, por el sólo hecho de que los árboles tienen un ciclo de vida muy prolongado, siendo importante evaluar no sólo su madurez fenológica, sino también la madurez industrial y comercial. En el caso de la mayoría de las especies del Parque Chaqueño, el lapso de crecimiento está en alrededor de 30 años. “Debemos comprender que la continuidad de este tipo de acciones, contribuirá al conocimiento de las especies forestales y de la diversidad florística del Parque Chaqueño. Lo más importante serán las etapas de evaluación y de publicación de los resultados obtenidos, en los diferentes tratamientos ensayados”, destacó Juan Prause, responsable técnico del Piarfon en la Sub-región de Chaco Subhúmedo, hasta mayo del 2005. (Ver recuadro Etapa final). negrita/Etapa final/negrita El ingeniero agrónomo Juan Pruse -docente de la Unne, Magister Scientiae (Uba), y doctor en el Área de Recursos Naturales (Unne)-, fue el responsable técnico del Piarfon desde el inicio del proyecto en 2003, incluso desde la redacción del mismo para la presentación de pre-factibilidad elevada a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. “El proyecto debía finalizar el 28 de febrero de 2005. Posteriormente se prolongó la fecha hasta abril del corriente año. Como su finalización tenía fecha segura, comuniqué mi alejamiento al Coordinador del Proyecto, dado que debía asumir otros compromisos en la Facultad de Ciencias Agrarias-Unne, a partir de mayo”. Pero aún el proyecto continúa, por razones principalmente climáticas, dado que se debió solicitar una nueva prórroga hasta octubre de 2005 para finalizar algunas tareas pendientes y presentar el informe final a las autoridades de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. negrita/Evolución y seguimiento/negrita De esta manera, el proyecto para el Parque Chaqueño logró su aprobación para continuar con un monitoreo sobre las áreas estudiadas y el seguimiento de la evolución de los modelos ensayados. Al respecto, Prause agregó que “generalmente los ensayos e investigaciones en Argentina no se caracterizan por su continuidad en el tiempo, salvo honrosas excepciones. Esta falta de continuidad hace que siempre quede inconclusa la investigación, al no tener la validación suficiente con respecto al tiempo”. Por otro lado, el profesional manifestó que existen muchas investigaciones y experiencias que no se publican. “Lamentablemente son guardadas por sus autores y se pierden cuando los técnicos son removidos de sus puestos, trasladados o simplemente se jubilan. No está incorporada la necesidad de publicar, a pesar de que las universidades actualmente evalúan a sus docentes-investigadores, entre otros parámetros, por el número y calidad de sus publicaciones. Este hecho está revirtiendo el proceso de guardar la información colectada, especialmente de campo, en los despachos de los técnicos”, dijo Prause. “Para este Proyecto, esperamos que se pueda continuar con el seguimiento de las parcelas experimentales a través de los 30 años previstos. Sería muy interesante contar con esa información, que actualmente no se tiene, a pesar de que el desarrollo económico de las provincias que comprenden el Parque Chaqueño, se estructuró en su comienzo en base a la explotación forestal”, remarcó el investigador. Por otra parte, el estudio contempla un diagnóstico a escala comercial de los recursos manejados, “a pesar de que no se tiene información verificable de datos sobre los productos forestales ni de su comercialización. Hay muchos problemas para recabar información económico-financiera del sector forestal, pero trabajamos en ello”, afirmó el profesional. negrita/Restauración y conservación/negrita La investigación apuntó fundamentalmente a desarrollar tecnologías sistematizadas de aprovechamiento múltiple; restauración; conservación y mejoramiento de la masa boscosa, que sirvan de modelo referencial de desarrollo sustentable de la zona subhúmeda del Parque Chaqueño, y contribuyan a la economía regional y a la preservación del ecosistema. En el informe presentado en mayo de 2004 sobre los avances del Proyecto, se detallaban los resultados de las evaluaciones y diagnósticos de las siguientes áreas: clima; suelos; vegetación no arbórea; pasturas naturales; fauna; ambiental; inventario y manejo forestal; social; económica; producciones complementarias. “Como es muy extenso, no podríamos resumirlo por este medio, pero los interesados pueden contactarse con el coordinador nacional del Piarfon, José Alberto Maldonado, de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Pueden extraer toda la información contenida, dado que es de carácter público. El próximo a presentar será el informe final, y ya está listo para su elevación”, se excusó Prause, en la entrevista con Argentina Forestal.com. negrita/Enfoque multidisciplinario/negrita Un ecosistema forestal natural presenta una combinación de relaciones que no permiten describir claramente ninguna fase simple; sólo puede ser comprendida en términos de la dependencia recíproca y directa de todos los componentes, bióticos y abióticos. Los diversos aspectos del sistema forestal pueden ser divididos en un cierto número de áreas determinadas de estudio, pero el bosque sólo puede ser considerado como un sistema biológico integral. Para la subsistencia de los ecosistemas forestales debe asegurarse la biodiversidad del mismo, regulando los aprovechamientos para evitar su desorganización. Se entiende a la diversidad biológica como un vocablo que indica que cada nivel de la escala biológica, desde moléculas y genes hasta ecosistemas, está constituido por más de un elemento. La propiedad fundamental de la materia viviente es la de ser diversa, y sin esa propiedad, no habría vida como la conocemos, ni sería posible que los organismos evolucionen (Solbrig, 1999). “Si entendemos estos conceptos, podemos comprender por qué se buscó darle al Piarfon, un enfoque multidisciplinario, con participación plena de todas las áreas involucradas en el proyecto, puesto que uno de los objetivos específicos fue el de rescatar, diseñar y validar criterios e indicadores de sustentabilidad social, ambiental y económica del bosque”, apuntó finalmente el profesional. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com N°20/cursiva

Fuente: Revista ArgentinaForestal.com N°20

Artículos relacionados