El ingeniero forestal, productor y propietario de Selva SRL en Eldorado, Misiones, es miembro de la AMAYADAP, dialogó con ArgentinaForestal.com sobre la actualidad de la actividad forestal y la industria: “Es un sector estancado debido a factores estructurales. Hay una falta de una política macroeconómica estable, un entorno hiperregulado a nivel provincial, y deficiencias críticas en la infraestructura logística”, dijo.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
MISIONES (17/5/2026).- Al concluir el Seminario de la Industria Forestal Cono Sur 2026 – organizado por Inderfor Argentina y Finlandia-, el empresario misionero Daniel Durán, con 35 años de trayectoria en el sector de la actividad primaria forestal, compartió una visión crítica y profunda sobre la asimetría competitiva entre Argentina y sus vecinos del Cono Sur.
Durán es ingeniero forestal, propietario de Selva SRL en la ciudad de Eldorado, y en la entrevista con ArgentinaForestal.com analiza con crudeza cómo el país ha perdido el tren del desarrollo foresto-industrial debido a factores estructurales: la falta de una política macroeconómica estable, un entorno hiperregulado a nivel provincial, deficiencias críticas en la infraestructura logística y un preocupante alejamiento de la dirigencia política respecto de la realidad productiva.
A continuación, Duran aborda estos ejes, el estado tecnológico global y la imperiosa necesidad de un cambio de rumbo para evitar el arraigo del subdesarrollo en la región.
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AF: Después de asistir a las presentaciones de este seminario internacional de innovación en tecnología, para un empresario con tu perfil que viaja, se actualiza y conoce el sector a fondo, ¿Se encontró con tecnologías realmente nuevas o fue la continuidad de lo que ya se conoce?
Daniel Durán: Sí, definitivamente se ven muchas novedades. La tecnología europea se modifica año tras año. Aunque la estructura gruesa o la base de la maquinaria pueda parecer la misma, te encontrás con mil detalles y desarrollos nuevos que van acompañando a esa tecnología. Cambian los actores y cambian las escalas y tamaños de los proyectos. Esto que presentaron en el seminario ya es otra cosa.
La verdad es que cuando el primer día del seminario los fabricantes y especialistas exponían los volúmenes de madera que se comercializan en el mundo, lo que se produce, se exporta y se importa, uno toma conciencia de que Argentina no figura en ningún lado.
En el mapa global, nosotros no movemos la aguja. Pero lo más preocupante es que si nos comparamos a nivel regional con Brasil, Chile y Uruguay, tampoco movemos la aguja. Nos pasaron por encima de una manera categórica.
Asistir a este tipo de seminarios y escuchar a especialistas altamente formados, analizando toda la estadística mundial, nos obliga a abrir los ojos y ver cómo nos estamos quedando atrás.
A veces, en el día a día de la gestión interna, uno no se da cuenta del estancamiento, pero acá queda claro que perdimos el tren. Estamos operando en el país del subdesarrollo, al menos en lo que respecta a este sector.
AF: Convengamos que en estos 35 años con tu empresa, prestas servicios a firmas líderes, como proveedor de rollos de madera de calidad llegas a las principales industrias del sector. En tu cadena, que es donde inicia el proceso, estás obligado a ser eficiente en cada etapa.
Daniel Durán: Totalmente. El proceso debe ser eficiente desde el vivero hasta la tala de la plantación adulta. Uno trata de hacer todo lo posible, pero el contexto en Argentina se está volviendo muy difícil.
Mi empresa, Selva, tiene 36 años en el mercado (fundada en 1991) y actualmente nos mantenemos prestando servicios a las principales firmas solo abasteciendo de materia prima, pero el panorama obliga a evaluar un cambio de rumbo. Estamos evaluando salir parcialmente del sector forestal para empezar a volcar recursos hacia la actividad agrícola.
AF: ¿A qué se debe esa intención de migrar hacia la agricultura después de tanta trayectoria?
Daniel Durán: En el sector forestal se está produciendo una concentración muy grande. Los márgenes de rentabilidad actuales son extremadamente chicos y los grandes aserraderos concentran el negocio integrándose verticalmente con sus propias plantaciones.
Cada vez va a ser más difícil para un aserradero mediano o grande comprar materia prima a terceros; van a autoabastecerse.
Esto responde a una necesidad de supervivencia, porque estamos en una región donde el costo logístico es lapidario, es altísimo.
La logística no le deja margen de rentabilidad a las industrias para poder vender si no manejan su propia materia prima. Lamentablemente, las condiciones cambiaron drásticamente en los últimos 20 o 30 años.
AF: Es decir que el impacto es directo en el valor del monte en pie.
Daniel Durán: Viéndolo en el largo plazo, te diría que desde la época del gobierno de Mauricio Macri la rentabilidad de la actividad forestal y el valor del monte en pie vienen en retroceso. En ese momento pensamos que habíamos llegado al peor escenario, luego vino el gobierno de Alberto Fernández y fue peor, y la situación actual es todavía más compleja.
Tenemos problemas estructurales sin resolver. Para llegar a los mercados consumidores internos tenemos que recorrer 1,200 kilómetros por camión, lo cual es carísimo.
Hace 30 años cargábamos los raleos en la estación de tren de Garupá; ocupábamos el ferrocarril para el transporte, pero eso ya no existe más. Hace 20 años, empresas como Alto Paraná (hoy Arauco Argentina) cargaban contenedores de pasta celulósica en el Puerto de Posadas, y eso tampoco existe más. Hoy la única vía es el camión.
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Barreras fronterizas, burocracia y falta de apoyo político
AF: Misiones tiene una ubicación estratégica, fronteriza con Brasil y Paraguay. ¿No representa eso una oportunidad de mercado para la madera sólida?
Daniel Durán: Debería serlo, pero tenemos una aduana que es una barrera. Estamos al lado de un mercado consumidor de millones de habitantes en Brasil con excelente poder adquisitivo, ideal para colocar nuestros productos, pero la burocracia aduanera y los costos del flete internacional lo hacen inviable.
Te doy un ejemplo absurdo de la realidad fronteriza: la aduana de San Antonio, que une a dos localidades vecinas de Argentina y Brasil, cierra a las siete de la tarde. ¿Cómo hace la integración productiva o el traslado de trabajadores después de esa hora? Son trabas que desde los gobiernos nacionales o provinciales no se conocen porque no viven nuestra realidad. En Misiones estamos en una isla y vamos a contramano de todo.
A esto le sumás las demoras para equipamiento. En diciembre compré un tren rodante para una máquina pesada. Estamos a mediados de abril y el repuesto todavía no llegó por las trabas de importación. Mantener una máquina parada cuatro meses por un repuesto destruye cualquier esquema de competitividad.
AF: ¿Y qué respuesta o diálogo tienen a través de las cámaras como la Asociación Maderera (Amayadap)?
Daniel Durán: Desde la asociación venimos pidiendo hace 20 años, por ejemplo, que el peaje para los camiones que transportan materia prima bruta se cobre una sola vez al día.
No es lo mismo un camión con madera aserrada que viaja a Buenos Aires una vez por semana, que nuestros camiones que pasan cuatro veces por día por el mismo peaje para mover rollos desde el monte a la fábrica. Pagamos las cuatro veces.
Ese costo representa hoy un impacto de 400 pesos por tonelada de madera bruta. Con los márgenes tan estrechos que dejó la caída de compra de raleo por parte de Arauco, ese costo te obliga a trabajar a pérdida o, con suerte, empatar. No logramos destrabar esto tras dos décadas de gestión.
AF: En este seminario internacional en Puerto Iguazú estuvo la presencia de autoridades del área de Corrientes, pero marcaron en el debate que esperaban la presencia de funcionarios de Misiones. ¿Cómo evalúa esa ausencia?
Daniel Durán: Es una realidad lamentable. No viste a un solo funcionario de la provincia de Misiones participando o interiorizándose en un seminario internacional tan importante para este sector. Ya nos pasó lo mismo hace poco en las jornadas Misiones Productiva en Posadas, cuando vinieron los técnicos brasileños a dictar capacitaciones y exponían la experiencia de empresas forestales; tampoco asistió ningún funcionario provincial.
Hay una falta de interés alarmante por parte de los cuadros políticos y técnicos del gobierno de Misiones en los temas estratégicos de la producción.
Si no venís a escuchar las estadísticas, a ver hacia dónde va el mundo y qué está haciendo la competencia, es imposible diseñar políticas correctas.
Mientras, la provincia de Corrientes genera las condiciones para atraer inversiones históricas y se muestra abierta al interés privado, pero el gobierno de Misiones mantiene una postura antiproducción que nos ahoga con regulaciones.
Nos prohibieron el uso del glifosato, tenemos las tasas forestales, sumado ingresos brutos con las tasas más altas (5% en servicios forestales), y ahora enfrentamos un decreto provincial que prohíbe las quemas de residuos forestales para todo el año 2026.
Hoy, que Arauco no compra raleo, limpiamos el árbol y dejamos en el campo todo el material de menos de 20 centímetros de diámetro. Queda una cantidad enorme de madera tirada que no se puede quemar de manera controlada. Esto es un riesgo, hay que hacer mantenimiento.
¿Cómo hacemos para preparar el suelo y volver a plantar con el campo cubierto de residuos? Es impracticable. Se toman medidas desde un escritorio sin evaluar el impacto en la sostenibilidad del ciclo productivo.

Éxodo rural y el deterioro del tejido productivo
AF: Esta falta de rentabilidad y perspectivas productivas, ¿cómo afecta al arraigo en las chacras y al empleo en el interior?
Daniel Durán: Provoca que los hijos de los colonos ya no quieran quedarse en la chacra; se van todos a vivir a la ciudad porque ven que el sacrificio de sus padres no rinde frutos.
Para que la juventud se quede en el ámbito rural, necesitás garantizarle condiciones básicas: caminos transitables para sacar la producción o salir ante una emergencia, energía eléctrica estable, conectividad a internet y escuelas accesibles.
Como el municipio y la provincia no arreglan los caminos, lo tenemos que hacer los privados. Sin servicios, la gente abandona la chacra, migra a los centros urbanos y pasa a ser un sector cautivo de la política asistencialista. Se pierde la cultura del trabajo y la productividad de la tierra cae.
La desvalorización de nuestros activos es alarmante. Hoy una hectárea forestal en Misiones se vende a valores de entre 1.000 y 1.500 dólares. Cruzando la frontera, en el sur de Brasil, esa misma hectárea con aptitud forestal cotiza a 25.000 dólares.
La tierra es la misma, la productividad biológica es similar, pero lo que destruye nuestro valor es la ausencia de una política económica lógica y el aislamiento regulatorio al que estamos sometidos.
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Balance del encuentro del Cono Sur
AF: Para cerrar, ¿cuál es su balance del seminario y qué se lleva de las dos jornadas?
Daniel Durán: El encuentro fue excelente. Desde el punto de vista técnico, el nivel de las exposiciones fue altísimo, con datos muy actualizados sobre los mercados globales y la realidad de América del Sur.
Darío Rodríguez es un profesional impecable; los eventos que organiza son siempre de primer nivel porque se enfoca estrictamente en lo técnico y deja de lado la especulación política.
Convoca a los principales empresarios y expertos de la región y nos da un espacio indispensable para debatir, analizar mercados y, por qué no, hacer un poco de catarsis colectiva ante la compleja realidad que nos toca afrontar en el país.
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