El precio de la madera cayó más del 40 % en los primeros seis meses del año, y preocupa la desaceleración del mercado mundial

Los expertos señalan que el precio de esta materia prima podría irse más abajo antes de tocar fondo a causa de la inflación y del estancamiento del mercado de la vivienda. Los inicios de construcción de viviendas nuevas en el país norteamericano cayeron más del 14% en mayo, y la tasa anual descendió 1,55 millones de unidades, según el Departamento de Comercio estadounidense.

 

Fuente: La Información

 

ESPAÑA (19/7/2022).- El mercado de la madera se ha visto muy afectado por el aumento de la inflación y la desaceleración del mercado de la vivienda, con una caída de los precios de la materia prima de más del 40 % en los primeros seis meses del año.

Sin embargo, los expertos señalan que su precio aún podría irse más abajo antes de tocar fondo. La madera ha resistido la tendencia alcista general en el mercado de materias primas. El índice de commodities de S&P Goldman Sachs, compuesto por 24 contratos de futuros de productos básicos cotizados en bolsa, subió un 26% en la primera mitad de 2022

“La madera realmente es el último canario en la mina cuando se trata de ser un indicador líder para todos los demás productos básicos”, dice Greg Kuta, presidente y CEO Westline Capital Strategies.

“La volatilidad inherente en el precio de la madera es muy sensible a la dinámica de la demanda y la oferta, y refleja muy rápidamente los cambios en la demanda y la oferta a nivel micro”, añade. Los futuros de la madera avanzaron un 83% en el cuarto trimestre de 2021 a medida que se disparó la demanda de viviendas. Terminó su cotización en el ejercicio en 1.147,90 dólares, pero perdió aproximadamente la mitad de ese aumento en los dos primeros trimestres de 2022.

Siguiendo el ejemplo del canario, muchas otras materias primas han comenzado a caer, incluidos el petróleo, el trigo y el cobre. De hecho, el mercado del cobre está en sintonía con las subidas de tipos de interés de la Reserva Federal, el aumento de los inventarios y la posibilidad de una recesión. “El aumento en los tipos de interés de Estados Unidos, junto con el aumento de pedidos el año pasado, se alinearon para ser la tormenta perfecta en aras de generar la destrucción de la demanda en viviendas y la madera”, dice Kuta

La Reserva Federal elevó los tipos en 75 puntos básicos en junio, el mayor aumento desde 1994. Una medida realizada con el objetivo de controlar la inflación. “Las presiones de la inflación han provocado un aumento de los tipos y una desaceleración de la demanda de viviendas; y los compradores de madera… han comenzado a disminuir sus pedidos”, dice Scott Reaves, director de operaciones forestales de Domain Timber Advisors.

Los inicios de construcción de viviendas nuevas en el país norteamericano cayeron más del 14% en mayo, y la tasa anual descendió 1,55 millones de unidades, según el Departamento de Comercio estadounidense.

 

La proyección futura

En este contexto, los precios de la madera han caído desde los niveles extremos observados durante la pandemia. “Sin embargo, siguen siendo significativamente más altos que los observados antes de la llegada del Covid”, dice Reaves.

Los futuros de dicho producto cotizaron cerca de los 407 dólares a principios de 2020 y alcanzaron un récord de 1,670,50 dólares en mayo del 2021. Ahora, ya están sobre los 679 dólares. “Este descenso tan repentino puede que se haya adelantado”, dice Steve Loebner, director de gestión de riesgos de Sherwood Lumber.

“La realidad es que, si bien la demanda de viviendas unifamiliares se está desacelerando, todavía hay una enorme cantidad de negocios en trámite, y muchos constructores tienen meses de retraso, mientras intentan terminar proyectos que ya están en proceso”, agrega. “Entonces, nos enfrentamos a un mercado que se está desacelerando gradualmente en general, pero de ninguna manera cayéndose por un precipicio”, comenta Loebner.

 

Mientras tanto, CME Group lanzará un nuevo contrato de futuros de madera el próximo mes. Kuta se refiere a esta novedad como una medida útil porque la mayoría de los usuarios finales, como los astilleros minoristas y los constructores de viviendas, compran y venden por la carga de cada camión. “Será un cambio muy positivo para la industria, que conducirá a una mayor participación y liquidez, con la idea de racionalizar los picos y valles irregulares de los precios del producto”, expone.

Para el resto del año, Kuta ve precios al contado de la madera en el rango de 400 a 450 dólares en el extremo inferior, con precios en la parte alta entre los 650 a 800 dólares. “Los temores de recesión, los coletazos de la inflación y la credibilidad de la Reserva Federal contribuirán en gran medida a influir en todos los mercados, incluido el de la madera”, apunta Kuta. “A menos que los fundamentales sirvan de apoyo, hay que ser muy escéptico al perseguir el impulso alcista de los precios”, concluye.

 

 

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