El Programa “Mi Primer Secadero” avanza en Misiones: con fondos provinciales, se otorgarán los primeros cinco créditos de 8 millones de pesos a pequeños aserraderos

Serán con fondos del gobierno de Misiones ante las dificultades que se presentaron con el Banco Nación ante los requisitos de garantías y formalidades que exigían a los pequeños emprendedores. “Fue inviable que puedan acceder al financiamiento que se había logrado con Nación de más de mil millones de pesos para destinar al programa, y estamos en conversaciones para su revisión. Como alternativa para avanzar con el Programa Mi Primer Secadero, tras el desarrollo técnico y diseño logrado, se decidió destinar los primeros cinco créditos de 8 millones cada uno, para que los emprendedores inicien el proceso”, adelantó el ministro de Industria de la provincia, Nicolás Trevisán.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

 

BUENOS AIRES Y MISIONES (1/6/2022).- En una entrevista con ArgentinaForestal.com el ministro de Industria de Misiones, Nicolás Trevisán, explicó los avances del Programa “Mi Primer Secadero”, que se encuentran en etapa de revisión del programa respecto a destrabar las dificultades para acceder al financiamiento con las que se encontraron los pequeños aserraderos para acceder al crédito.

A través del Banco Nación se gestionarían los créditos, y fue uno de los temas que Trevisán conversó en Buenos Aires con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en el marco de su participación en el 142° Congreso Maderero de FAIMA realizado el viernes y sábado pasado.

 

Nación destinará $1000 millones a la financiación de secaderos de madera para aserraderos PyMEs de Misiones

El funcionario provincial aprovechó el encuentro para solicitar a Kulfas que se facilite el acceso de dicha línea de crédito destinados a los aserraderos más pequeños, ya que les permitiría aumentar su productividad y competitividad. Se trata de 1000 millones de pesos que podrían impactar en la transformación de un segmento de 200 aserraderos chicos, sin embargo, el Banco Nación dispone de requisitos financieros y avales que hicieron “inviable” que los chicos puedan acceder al beneficio.

“Esta situación nos llevó a analizar las alternativas para avanzar en el programa, y con el gobernador Oscar Herrera Ahuad se tomó la decisión de financiar los primeros 5 aserraderos con fondos provinciales, de unos 8 millones de pesos cada uno, de manera que se conozca el programa y su impacto, siendo tomados como modelos para que otros conozcan los alcances del programa y se animen a dar el paso”, adelantó el funcionario en la entrevista.

“Los requisitos que exigían el Banco Nación para acceder al financiamiento impidieron que los pequeños emprendedores madereros accedan al crédito. No hubo forma de avanzar, porque las exigencias en cuanto a los avales crediticios, declaraciones jurada de ganancias y otras formalidades, no condicen con la realidad de un pequeños emprendedor como al que está destinado a ayudar el programa”, explico el funcionario.

El programa se planteó en 2021, y cuando terminaron su desarrollo integral, el prototipo del secadero, el diseño de los planos eléctricos para su construcción y demás detalles, se logró con el apoyo de la Nación, a través del Ministerio de Desarrollo Productivo, el financiamiento de mil millones de pesos para un segmento de 200 aserraderos chicos e identificados con potencial de dar el paso hacia la exportación. “Fue en ese momento que se lanzó la convocatoria, pero no hubo forma de que los aserraderos chicos puedan acceder al crédito. Los destinatarios del programa son aserraderos pequeños que operan muchos de ellos en la informalidad, y no pudieron pasar la barrera de la carpeta del Banco”, planteó Trevisán.

En este sentido, consideró que estas exigencias formales que se presentan “deben ser revisadas desde el ámbito público para lograr superar las trabas y cumplir con el objetivo al que se apunta. La naturaleza del programa era justamente ayudar a estos aserraderos chicos a que logren dar un paso más. No es una PyME aún, es un emprendedor maderero chico. Su realidad hace que no puedan salir de la precariedad, no tienen balances ni declaraciones juradas de ganancias, no tienen una administración prolija, ni trayectoria o historia crediticia como para poder acceder con los trámites que se les  exige para un crédito que le permita comprar un equipo de secado”, precisó el funcionario en la entrevista.

En esa línea, agregó que desde su óptica, “este es un error del Estado donde nos equivocamos, no solo la Nación sino también a nivel provincial, porque esos programas que son para pequeños emprendedores no deberían tener trabas para el acceso a la ayuda económica para quienes necesitan un apoyo para poder mejorar su producción. Realmente no se les puede pedir ese tipo de garantías. Justamente, el destinatario de este programa es esa persona que está tratando de crecer en el sector de la madera. El programa inicialmente contemplamos un segmento de 200 aserraderos chicos, que funcionan en la precariedad, pero son estables, generan empleo local, y tienen la mejor reputación en el municipio en el que trabajan. Necesitan una ayuda del Estado para crecer”, remarcó.

 

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Financiamiento provincial

De esta forma, para avanzar en la ejecución del programa y el impacto que se lograría, desde el gobierno provincial se decidió revisar la situación y replantear la primera etapa de financiamiento. “Finalmente, analizando con el gobernador las alternativas, se tomó la decisión de avanzar con una línea de créditos con fondos provinciales, en el cual se comenzará con entregar cinco créditos de 8 millones de pesos cada uno”, indicó Trevisán.

“La idea es seguir avanzando, tomar estas primeras experiencias como modelos para otros aserraderos, ya que permitirá a los emprendedores conocer el proceso y sus resultados, y de esta forma irán confiando en el programa, el funcionamiento e instalación del secadero, y así visualizar mejor sus beneficios. De a poco iremos pensando en un plan de largo plazo, que abarque al total de los 200 aserraderos chicos identificados y que tienen potencial de crecer en la exportación. De esta manera, iremos transformando la industria”, sostuvo el ministro, convencido del objetivo del programa.

“Es muy beneficiosa la propuesta en términos de transformación productiva, sobre todo en términos de sostenimiento de la atomización de la producción del sector foresto-industrial. De lo contrario, lo que ocurre es que se concentra todo en los medianos y grandes aserraderos, que tienen tecnología de escala y eficiencia, y terminan abarcando la producción de los chicos”, agregó.

La realidad del más chico, teniendo un secadero propio, cambia. “Tendrá una transformación significativa, aumentando por lo menos por cinco los niveles de producción, que le permitirá poder pagar muy fácilmente la línea de crédito, ya que es un crédito blando para que se desarrollen y que puedan crecer, elaborando un producto con más valor agregado, y que le permitirá vender a nuevos mercados”, concluyó el funcionario.

 

 

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