Daniel Durán, propietario de Selva SRL en Misiones: “De nada sirve que se fije un aumento del precio de la madera, si las trozas triturables aún no tienen destino en el mercado”

El empresario eldoradense, propietario de la empresa de servicios forestales Selva SRL, realizó un balance del primer semestre de 2021 en la actividad y analizó las complejidades del negocio para lograr rentabilidad. “Por un lado, el productor no tiene aún donde colocar el volumen de trozas pulpables que se obtiene de la cosecha forestal para abastecer a los aserraderos. Y si la fábrica no absorbe el raleo, hoy no tiene destino. La realidad es que, por más bueno que sea el precio acordado, si no se puede vender el producto, no significa nada. En la zona Norte tenemos las planchadas del monte llenas de material pulpable secándose al sol”, graficó.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

MISIONES (6/7/2021).- El primer semestre de 2021 cierra con “un muy buen” balance para la actividad forestal en general en cuanto a producción y demanda de productos forestales, señaló el propietario de la firma Selva SRL, Daniel Durán, una de las principales empresas de Servicios Forestales de Misiones, radicada en Eldorado.

En una entrevista con ArgentinaForestal.com se refirió a la evolución de la actividad en la provincia, a las dificultades que las PyMEs de servicios enfrentan para ser más competitivos y crecer en un negocio altamente competitivo. Analizó cómo fue el impacto de los precios mínimos que rigen en el mercado forestal misionero para la compra de los subproductos (chips y raleos) y productos forestales (rollos aserrables y laminables de pino, eucalipto y araucarias) establecidos por el directorio del Instituto Forestal Provincial (InFoPro) que funciona desde septiembre de 2020, y que marcó una diferencia en el país por ser la primera provincia que -frente a la realidad de contar con dos grandes compañías compradoras en el mercado- interviene para regular el precio “y mejorar la rentabilidad” de los pequeños y medianos forestadores. “La sobreoferta existente genera que los precios de la madera sean los más bajos del mundo”, se repite en el sector.

Daniel Durán.

Daniel Durán es ingeniero forestal, socio de la AMAYADAP y referente de la AFoA en Misiones. Pertenece a una familia de pioneros forestales de la Zona Norte de la provincia, con más de 50 años prestando servicios en el mercado. El grupo familiar trabaja en la actualidad en el sector forestal realizando cosechas de bosques implantados, podas y plantaciones de los mismos, brindando una completa asesoría a sus clientes, entre los cuales se encuentran las principales industrias  de Misiones. Pero, ante la pérdida de rentabilidad que la actividad primaria, desde hace varios años decidieron abandonar la reforestación propia como negocio, y solo atienden la de terceros.

 

AF: ¿Cuál es el balance del primer semestre de 2021 para la actividad forestal? ¿Cómo fueron estos meses en la demanda de madera y la evolución de los precios por la materia prima?

El balance es bueno, hubo mucha demanda de rollos y de alguna manera se logró mejorar los precios de los rollizos de madera en forma paulatina. No a los valores que el productor pretende ante los costos, para seguir invirtiendo, pero en este país cuando logramos como empresarios “sacar la cabeza de abajo del agua” ya es positivo.

AF: Rige en la provincia la fijación de precios mínimos oficiales para la compra de toneladas de raleo y chips, establecido por el InFoPro. ¿Se cumplió? ¿Hay una mejora para el productor? ¿Fue viable la aplicación de la medida de regulación?

Es un tema complicado y con varias aristas. Aún no se notó mucho la mejora en el precio ya que  ARAUCO – la principal compradora en el norte de estos subproductos- tuvo su parada técnica el año pasado en octubre, suspendiendo los cupos de compra. Y nuevamente en todo el mes de mayo de este año.

Además, en varias oportunidades tuvo paradas en su planta de Celulosa en Puerto Esperanza, por roturas y problemas técnicos, por lo que los cupos de entrega de material pulpable fueron escasos.

No se puede pedir a la fábrica que reciba troncos cuando no tiene espacio donde depositarlos.

Por otra parte, en un contexto de actividad, el clima seco de estos meses permitió a todos (contratistas de la empresa y proveedores) extraer muchísima madera de los bosques para abastecer a los aserraderos que estuvieron muy demandantes. Se debe comprender en este negocio, que de cada árbol que se elabora, un porcentaje va al aserradero pero siempre hay una porción que va a trituración (trozas pulpables para celulosa) que es la punta del árbol. Esto implica que, por más que se haga una tala rasa de muchos años para la industria mecánica (aserraderos) siempre se genera el excedente al que llamamos “raleo”, y ese subproducto no tiene destino.

Esta suma de factores hizo prácticamente “irrisoria” la mejora en el precio.

 

AF: Al inicio de la aplicación de los precios mínimos por la tonelada de chips y raleo, hubieron problemas de cupo de compras que fueron suspendidas. ¿Esto se logró normalizar con el correr de los meses? En el caso de la parada de planta de ARAUCO, este año fue todo el mes de mayo ¿esto impactó de alguna manera en la economía del sector?

No puedo asegurar que en las dos empresas se cumplieron los pagos de los precios mínimos fijados. En la zona norte hay proveedores que cuestionan que una de las grandes compradoras no cumpliría con el precio oficial establecido.

En cuanto a los cupos, en realidad el problema se viene manifestando hace muchos años, cada vez que las fábricas paran por diversos motivos, ya que las plantaciones se siguen cortando ya que tienen al menos dos destinos, como expliqué anteriormente. La trozas de madera de determinado diámetro para aserrío y el resto del árbol para trituración. Lógicamente, el material pulpable se acumula en los bosques, sin destino de aprovechamiento.

Y esta situación se volverá a presentar en el futuro, la única manera es encontrarle algún otro destino al material triturable en el mercado.

El precio mínimo acordado está bueno, pero si no se puede vender el producto, no significa nada.

En la zona Norte tenemos las planchadas del monte llenas de material pulpable secándose al sol.

 

AF: ¿Pero, hay un mejor diálogo entre los productores y la industria?

El diálogo existe, pero no se puede obligar a alguien a comprar algo que no necesita.

 

AF: ¿Y cuál es la situación generada respecto al precio mínimo establecido para los rollos aserrables y laminables? ¿En la zona Norte cómo impacto la medida?

En este caso, el precio mínimo se ajustó bastante a la realidad del mercado. Es importante que el productor sepa que precios puede lograr, pero aún está lejos de satisfacer al productor que plantó hace 20 años.

Lo importante es que se difunda en los medios el precio para que a los productores no los tomen desprevenidos, y tengan claro el valor de la materia prima. Lograr que todas las industrias paguen precios acordes para que luego en el mercado no se venda madera aserrada tan barata, es una manera de lograr que la competencia sea más pareja.

AF: ¿A diferencia de la zona Sur de Misiones, hay equilibrio en el abastecimiento de la industria en la zona Norte?

Equilibrio en el abastecimiento de los aserraderos entre la oferta y demanda creo que existe en el Norte, al menos en volúmenes de plantaciones. Pero, si el precio del rollo no es lo que se pretende y encima no se puede entregar el raleo a la fábrica de pasta, se puede llegar a producir también un escenario de desabastecimiento porque el productor no va a querer seguir cortando sus árboles. El margen de ganancia esta en el aprovechamiento total de las plantaciones.

El contratista forestal o elaborador, al que acude el productor, quiere cobrar por todo el trabajo realizado y no puede esperar a cobrar el servicio cuando el raleo se despache. ¿Quién le paga? ¿El dueño de la plantación? No. Es en este punto es donde puede empezar a producirse el desabastecimiento a la industria mecánica.

 

AF: Este debate de los bajos precios que paga la industria por el rollo aserrable trajo en consecuencia en la zona Sur la discusión por los problemas de disponibilidad de la materia prima desde Corrientes y la real existencia de plantaciones para la cuenca. ¿Usted sigue plantando en Misiones?

No, por lo explicado anteriormente, no hay rentabilidad para el forestador.

Se está forestando este año en general, pero muy poco. La gente está plantando más yerba; y se empiezan a ver de nuevo las capueras. Lamentablemente, no tenemos muchas alternativas de cultivos en el Norte.

 

AF: ¿Y en la actualidad hay más industrias que forestan para asegurarse la materia prima a futuro o se asocian con productores?

Creo que ante el actual escenario, la tendencia puede producirse de ambas maneras, pues al productor no le sobra para volver a plantar y esperar 20 años.

El Derecho Real de Superficie es una alternativa interesante para ambos, pero sí creo con seguridad que la industria va a tener que hacer el esfuerzo de plantar para tener materia prima en el futuro.

 

AF: ¿En este contexto complejo, se puede pensar en seguir en el negocio forestal con la Ley 25.080 como herramienta de promoción?

En lo personal, pienso que el incentivo forestal es un apoyo para realizar la primera plantación. El segundo ciclo tendría que darte una ganancia suficiente como para volver a reforestar. Si no la da, la pregunta es: ¿Se justifica volver a subsidiar?. Creo que no, no correspondería, sino es como cobrar planes (planeros).

Creo que si en la actividad forestal no hay rentabilidad, hay que hacer otra cosa.

Pequeñas empresas de servicios en “extinción”

AF: Entre el buen momento de ventas de la industria y la alta demanda de los aserraderos, los problemas en el abastecimiento en la cuenca expusieron un “colapso” en los últimos meses. Uno de los problemas que marcaron es que las empresas de servicios forestales y el transporte forestal no estaban preparados. ¿Cuáles son los temas que más preocupan en este segmento de la cadena para crecer y dar respuesta a la demanda actual?

Creo que las empresas de servicios forestales no estamos ajenos a las otras actividades en la Argentina; nos hemos empobrecido tanto con las continuas devaluaciones producidas por malos gobiernos que la tecnología cada vez se hace más lejana e inalcanzable de adquirir.

La cosecha forestal con rendimiento y eficiencia se hace hoy en forma mecanizada, es difícil volver al tractorcito con grúa y cachapé, aunque sea más barato de adquirir.

Estos años, con los bajos valores de la madera, las empresas de servicios se desfinanciaron y no les sobró un peso para reinvertir en maquinaria en general, ese es uno de los problemas.

Un equipo para cosechar (harvester y forwarder) está en el orden de los 800 mil a 900 mil dólares,  si los podés girar al exterior, porque en el país no se fabrican. Otro ejemplo, un camión con acoplado está en el orden de los $ 20.000.000. ¿Quién tiene esa plata para invertir?. Un contratista mediano chico, ni pensar.

Para poder crecer necesitamos créditos a largo plazo a un interés muy bajo, ya que es muy difícil de conseguir hoy el financiamiento de un equipo por las garantías que piden.

Las unidades se adquieren a precio abierto, a veces compras el transporte y llega tres o cuatro meses después. Se necesita, además, invertir en la fabricación de la carrocería, es decir que prácticamente se comienza a facturar con la unidad seis meses después de la compra. Es una inversión millonaria, si no se tiene espalda financiera es de complicado a imposible para una PyME o fletero cuentapropista.

Por otro lado, otro tema es la falta de capacitación de los operarios en el mercado, tanto sea choferes de camiones como maquinistas. Mi percepción es que están en vías de extinción los pequeños contratistas.

AF: ¿Cómo tomó esta novedad de aplicar la alícuota de un 2% para los productos forestales que ingresan a la provincia? En la Mesa de Diálogo Forestal pedían la eliminación de la tasa vigente que se aplica dentro de la provincia o que se destine su recaudación a una contraprestación al sector…

Es un reclamo de muchos años la quita de la tasa forestal, creo que al menos tendríamos que tener la información de lo que se recauda para saber en que se ocupa, ya que  no vemos mejoras en los caminos, en el control de incendios forestales, etcétera.

En alguna de las reuniones de la Mesa Forestal Provincial, el presidente de Vialidad se comprometió personalmente a reparar la Ruta Provincial N°18 -donde sale el 10% de la producción forestal provincial- y nada fue reparado. Finalmente la terminé arreglando con mi propia “motoniveladorita” del Siglo XIX.

En julio comienza a regir la tasa forestal de servicios por ingreso de materia prima de otras provincias. Entiendo que la ley tiene que ser pareja para todos, pero sin ninguna duda la provincia de Corrientes ha crecido en el sector foresto-industrial muchísimo más que nosotros, y eso habría que ver preguntarse por qué.

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