El gobierno correntino declaró la emergencia forestal por los incendios rurales que afectaron a once departamentos de la provincia

El ministro de Producción, Claudio Anselmo, firmó la Resolución 147/2021 para la instrumentación operativa de la emergencia forestal, a partir del 8 de febrero y hasta el 9 de abril, y así atender la situación de once departamentos de la provincia por los incendios rurales ocurridos entre los meses de marzo y diciembre de 2020. En tanto, la familia Payesca, de Ituzaingó, decidió presentarse a la Justicia para iniciar una causa por estragos ante la pérdida de todo su capital de trabajo. “Queremos determinar las responsabilidades del inicio del fuego que finalmente arrasó con 1.500 hectáreas de plantaciones de pino y producción de resina del campo La Malena”, adelantaron.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

CORRIENTES (12/2/2021).- La medida provincial fue declarada el pasado 27 de enero por el gobernador Gustavo Valdés, luego de que fuera recomendada su aprobación el pasado 23 de diciembre de 2020 por la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria.

Según informaron desde el organismo provincial a cargo de Claudio Anselmo, el citado decreto establece el “estado de emergencia y/o desastre agropecuario” para el sector forestal por el término de un año para los departamentos de Concepción, Esquina, Alvear, General Paz, Goya, Ituzaingó, Mburucuyá, Saladas, San Miguel, San Roque y Santo Tomé.

“Los incendios acaecidos en el citado período provocaron graves y elevadas pérdidas productivas y económicas en establecimientos forestales de esas zonas de la provincia”, señalan en el documento de prensa sin mayores datos respecto a las pérdidas pero se estiman son cifras millonarias.

Con la resolución del ministro Anselmo, entró en vigencia entonces la aplicación del decreto provincial y, para su instrumentación operativa, los que pretenden acogerse a los beneficios de la normativa deberán cumplimentar una serie de requisitos establecidos a tal efecto.

Para tramitar este paraguas protector, los productores damnificados deberán acreditar su situación mediante la presentación del Certificado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario.

En sus considerandos, la resolución dispone que los productores presenten la Declaración Jurada correspondiente, la que podrá ser entregada en la Dirección de Economía Agraria (DEA) del Ministerio de Producción, con sede en la capital provincial y en la Casa de Corrientes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

También en las delegaciones del interior provincial y en otras oficinas de organismos oficiales y/o entidades vinculadas con el sector forestal que el Ministerio de Producción establezca.

En Ituzaingó, la familia Payesca perdió todo su capital de trabajo en el incendio forestal de noviembre

El periodo de riesgo de incendios fue evaluado de marzo a diciembre para declarar la emergencia forestal, pero sin dudas el incendio histórico fue el que se registro en noviembre entre Virasoro e Ituzaingó, en la que quemaron más de 20 mil hectáreas en pocos días y aun se investigan las responsabilidades.

La familia Payesca perdió la totalidad de su capital de trabajo, ya que se quemaron plantaciones de pino de entre 16 y 27 años, junto con el stock de resina que estaba listo para despachar.

Aseguran que el fuego se inicio en el campo vecino a su lote con una “quema controlada” que finalmente se propagó por las condiciones climáticas de riesgo. Por ello, tras llevar adelante una investigación privada con peritos, profesionales técnicos y un análisis de evolución del incendio en La Malena y lotes lindantes a través de un monitoreo satelital de Teledetección y SIG, que sumado a otros elementos de pruebas, le permitirá recurrir a la Justicia para iniciar una causa por “Estrago”, figura del código penal ante la responsabilidades en estos siniestros.

“Queremos que se reconozca el daño que se ha causado, porque el fuego no se inició en nuestro campo. Lo perdimos todo”, dijo Domingo Teodoro “Junior” Payesca en una entrevista telefónica con ArgentinaForestal.com este miércoles.

La realidad es que a más de dos meses de la tragedia, los invadió la incertidumbre de cómo enfrentarán su futuro y comenzarán “de cero” si no cuentan con el apoyo del Estado Provincial ni Nacional para seguir adelante frente a semejante siniestro causado por un tercero.

Al momento de reportaje, aún el gobierno correntino no había informado del nuevo decreto por la declaración de emergencia forestal por incendios producidos en 2020.

“Nuestro campo era todo nuestro capital de trabajo. El fuego arrasó con 1.500 hectáreas de plantaciones de pino, de una superficie total de 2.000 hectáreas que tenemos. Nuestra familia es de Ituzaingó, mi padre ya falleció, pero fue quien nos enseñó todo de la actividad y trabajó estos 27 años con la forestación que comenzó a resinar y entrar en producción en los últimos años. Teníamos pinos de edades de 16 años a 27 años, todo comprometido para exportación. Además, en el incendio se quemaron por completo la producción de resina que teníamos preparadas para entregar y se perdieron plantaciones que estaban entrando en la etapa de producción. Para nosotros el daño causado es muy grande”, expresó.

Sobre las responsabilidades respecto al inicio del incendio en una época donde se estableció la prohibición de quemas y uso de fuego, dijo que “lamentablemente no hay avances ni respuestas. La Justicia deberá determinar las responsabilidades, pero en ese incendio mi familia perdió todo. Era nuestra única fuente de ingreso”, dijo el joven forestador que remarcó su preocupación por la incertidumbre que implica arrancar de “cero”.

Frente a las quemas de las plantaciones fue mucha gente que se quedó sin trabajo. “Lo peor es la incertidumbre de cómo seguir, cómo empezar de nuevo sin tener apoyo de nadie”, admitió Payesca.

“En el país son mayores los riesgos de incendios por el Cambio Climático, por las condiciones que se presentan ante las altas temperaturas, la sequía prolongada o los vientos. Pero si alguien hace una quema controlada en ese contexto, es negligencia, porque aunque crea que el fuego lo puede manejar, las consecuencias cuando las llamas se van de control son estas, que se pierda toda la inversión realizada, las propias y la de terceros. Esa es la responsabilidad que queremos que se hagan cargo los responsables de haber iniciado el fuego que pasó a nuestra estancia (La Malena) y recibir un resarcimiento justo por el daño causado”, expresó.

Payesca es uno de los perjudicados, ya que la quema que pasó a su campo, también afectó a predios lindantes, ya que están en un vértice que se comparte entre varios lotes propietarios, y por ello las pericias y análisis técnicos orientarán en determinar las responsabilidades del inicio del incendio que terminó con miles de hectáreas quemadas.

La Malena está lindante a la Estancia Aguaracuá, de Pomera Maderas (Grupo INSUD), y sería en este campo donde se habría iniciado una quema controlada, según avisaron los propios trabajadores del establecimiento a los vecinos, y circularon audios de whatsapp con la secuencia de los últimos momentos previos al descontrol del fuego.

“De nuestra parte, convocamos a profesionales técnicos, peritos e ingenieros para que nos asesoren. Con los datos que tenemos, no hay dudas de que el incendio se generó en un campo vecino que pasó al nuestro. Por eso, lo único que esperamos es que los responsables se hagan cargo del daño económico causado”, remarcó el propietario de la Estancia La Malena.

En la zona siempre se trabajó en forma mancomunada entre los propietarios y sus responsables de campo, en comunicación permanente. “Aquí (Ituzaingó) entre todos nos avisamos las novedades, y sabemos que la quema controlada la habían iniciado en el establecimiento vecino porque ellos mismos nos avisaron. Es una práctica habitual, pero en esta oportunidad se fue de control y esa negligencia de quemar cuando rige su prohibición, terminó destruyendo todo”, manifestó Payesca.

Aún ni las empresas, consorcios privados o gobiernos de Virasoro e Ituzaingo han informado sobre la evaluación de los daños económicos en el incendio de noviembre, pero se estima es una pérdida millonaria.

“Ahora hay que esperar unos 5 años para invertir. Mientras tanto, estamos viendo que se puede rescatar de madera quemada, pero hay tanta en la zona por este mega incendio que hasta los precios por la sobreoferta de materia prima quemada caen estrepitosamente por la sobreoferta. Como hay que evitar la humedad de la madera, hay que venderla lo más rápido posible”, explicó.

Por otra parte, le preocupa el futuro cercano, ya que ante la prolongada estación de alerta crítica por los efectos extremos del clima que regirán de marzo a diciembre, aun en la provincia no se reaccionó en cuanto a reforzar la prevención y prepararse para el combate con brigadas forestales provinciales o reforzar los consorcios privados. En Misiones ya se anunció la creación de brigadas de incendio provincial.

“No podemos seguir dependiendo del Plan Nacional de Manejo de Fuego en Corrientes, que nos envía un avión hidrante cuando tenemos un foco de grandes extensiones y alto peligro como el registrado en noviembre. Tenemos que prepararnos mejor en prevención, combate y también en determinar las responsabilidades cuando se trata de un incendio por negligencia”, cerró Payesca.

 

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