Una mirada a la cadena de valor de la producción de carbón de madera en la Argentina

Desde la EEA INTA Santiago del Estero y la Cátedra de Economía de la FCF- UNSE, Gonzalo Rafael de Bedia y Milton Fernando Gómez, analizan en su artículo que el sector foresto – industrial de la transformación termodinámica de la madera “continúa siendo y podría potenciarse inmediatamente, como un agente catalizador de la producción  forestal sustentable del monte nativo, aportante a la soberanía energética nacional y generador de riqueza local y nacional. Donde las organizaciones públicas y privadas, de investigación, promoción y producción  juegan un rol fundamental con sus aportes”.

SANTIAGO DEL ESTERO (18/11/2020).- La región fitogeográfica del Chaco es el principal territorio productor de carbón vegetal de la República Argentina. El análisis de la serie estadística del periodo 2007 – 2017, demuestra que las provincias del Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Salta, concentran más del 95% de las 378.219 (t) de producción anual registrada. Se presenta el siguiente orden decreciente de producción en tonelaje (t) y porcentaje (%) a nivel Nacional.

A pesar de las dificultades existentes para registrar los movimientos de productos dendroenergéticos tradicionales, se puede apreciar la importancia de la Región Fitogeográfica del Chaco como proveedor de carbón.  

La principal materia prima empleada en la industria de transformación termoquímica de la madera para usos domésticos (cocción de alimentos y/o calefacción), proviene del monte nativo, y las especies más usadas son: el Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho blanco) y el Mistol (Ziziphus mistol) mientras que el Quebracho colorado (Schinopsis lorentzii) es preferido para hacer carbón con fines de usos industriales. Dependiendo de la disponibilidad de materia prima y de la zona de procedencia, también se pueden encontrar carbones que provenientes de otras especies, como el Vinal (Prosopis ruscifolia), Algarrobo negro (Prosopis nigra) o el Guayacán (Caesalpinia paraguariensis), entre otras.

En la región Chaqueña argentina, más del 60% de la producción de carbón vegetal se hace a escala familiar o de pequeña producción, con grupos de 1 a 3 hornos tipo media naranja tradicional..

Si bien depende directamente de la escala de producción, es una actividad en la que participan más de un integrante de las familias; en todas o en algunas de las etapas del proceso. El corte y elaboración de la leña se realiza con motosierra, para la recolección y transporte se utilizan zorras, que son pequeños carros de madera traccionados a sangre (mulas y asnos), o tractores agrícolas con acoplados.

El periodo temporal de la pirolisis incompleta de la madera (quema) depende del tamaño del horno, del tipo y calidad de la leña, condiciones climáticas y como mínimo, transcurren de  once a quince días. Se estima que para producir una tonelada de carbón se necesitan dos jornales: uno para la corta y transporte de madera, y otro para el quemado, envasado y carga del carbón. A partir de estos valores, se puede estimar que la producción registrada de carbón genera empleo directo y a tiempo completo para 34.420 personas.

Si los bosques de donde se extrae la madera en forma de leña se utilizan a un ritmo que no supere su capacidad de crecimiento, el carbón es una fuente de energía renovable. Datos de investigaciones del INTA indican que con bosques en buen estado, se necesitan entre 50 y 60 hectáreas bajo manejo para producir una tonelada de carbón al mes, a perpetuidad. Dicho de otra manera, una hectárea de bosque nativo santiagueño tiene la capacidad de producir para siempre el carbón necesario para el uso de una familia de 8 personas.

Con las maderas de origen Chaqueño mas empleadas y tecnología de carbonización en hornos media naranja tradicional, se puede obtener carbón de muy buena calidad, en comparación a resultados obtenidos en otras partes del mundo y con otras tecnologías de carbonización. Esta afirmación, se puede corroborar mediante análisis realizados en el Laboratorio de Energía de Biomasa del Instituto de Tecnología de la Madera dependiente de la Facultad de Ciencias Forestales – Universidad Nacional de Santiago del Estero,  para muestras de carbón tipo “mezcla liviana”, tomando como referencia las variables de calidad del producto: contenido porcentual de humedad (base húmeda), cenizas, sustancias volátiles, contenido de carbono fijo y poder calorífico (superior), en base a análisis realizados según Normas NF M 03 002 004 y DIN 51900 y comparando con normas internacionales de calidad como: Francia (NF Nº 846 E), Bélgica (NBM 11-001) y  Alemania (DIN 51749).

Del volumen registrado, la mayor parte tiene un destino de consumo nacional en los principales centros urbanos, turísticos y una menor fracción va a comercio exterior.

En cuanto a la comercialización, generalmente el productor e industrial hace las ventas a “granel en boca de horno”: tras el enfriado del carbón, se presenta y deja a disposición del comprador, que empaca y transporta el producto. Algunos industriales reciben las bolsas, empacan y colocan el producto en la visita del comprador. Esta última modalidad se denomina “puesta sobre camión”, y tiene un precio diferencial..

En cuanto al mercado de consumo domestico y gastronómico nacional, se identifican varias formas de comercialización, diferenciadas por la complejidad de su cadena de valor en tres grandes modalidades:

  • Tradicional a granel

Incluye a distribuidores regionales mayoristas, ubicados en los principales centros de consumo, que compran a los productores a granel en boca de horno o puesto en playón en el centro de distribución, acopian y proveen a distribuidores secundarios, que los fraccionan en bolsas, lo distribuyen entre pequeños comerciantes o lo entregan en bolsas o a granel en parrillas y asadores, entre otras.

Al no existir marcas, se sostiene un elevado nivel de informalidad y el productor obtiene el precio más bajo por su producto.

  • A través de supermercados e hipermercados

Por razones de higiene estos centros comerciales emplean bolsas de papel kraft, el producto se identifica con una marca que puede ser del productor, del distribuidor o casa comercial. A medida que se desarrollan marcas y servicios de valor, se hace necesario que el producto se clasifique por tamaño, esté libre de polvillo y tenga un nivel determinado de calidad.

  • Estaciones de servicios

Estos canales comerciales movilizan un volumen de producto inferior que las modalidades de distribución tradicionales, pero sostienen otras condiciones en las transacciones comerciales que aportan a la imagen del producto, empresas proveedoras y pueden abrir otras oportunidades para las transacciones comerciales. Empleando contratos de exclusividad con los proveedores, quienes tienen marcas comerciales, se encarga del aprovisionamiento, reposiciones de mercadería para la venta y devoluciones, provisión de exhibidores, entre otras.

En términos generales, la comercialización nacional de carbón, es un negocio de marcada estacionalidad anual (entre 3 y 4 meses al año) y el comercio exterior se presenta como  más constante.

Por otro lado, la leña y/o carbón de madera son la segunda fuente de energía más importante y primera entre las renovables, empleada para cocinar alimentos en los hogares de la República Argentina, sumando 319.652 hogares consumidores.

En cuanto al mercado externo, el carbón vegetal, se presenta como un nicho atractivo para los productores y comercializadores argentinos, que tienen el potencial para ser proveedores internacionales de una demanda creciente.

Si bien la República de Chile es el principal comprador en volumen (con transporte vía terrestre) e ingresos monetarios, otros destinos del producto son: Italia, Alemania, España, Reino Unido, Grecia, Estados Unidos, Bahrein, Suiza e Israel entre otras. Siendo las principales provincias de origen, en orden decreciente de producción, registradas para el año 2014, Chaco, Santiago del Estero y Jujuy, respectivamente.   

En cuanto al marco legal actual, que regula el comercio exterior de carbón, es fundamental tener presente todo lo estipulado en la Resolución general AFIP 3493/13. Las condiciones excluyentes para ingresar y mantenerse como organización exportadora e importadora en el comercio exterior del producto, es  estar inscriptos en el Registro de Exportadores de Carbón Vegetal (RECAR) y las Normas de seguridad para el transporte por buques de carbón vegetal – Ordenanza N° 9-97 Dirección de Protección del Medio Ambiente (DPMA) de la Prefectura Naval Argentina, entre otras.

Las operaciones de exportación de carbón vegetal se llevan a cabo ante las dependencias nacionales de Aduana en la provincias de Santiago del Estero, Mendoza, Salta, Chaco (Barranqueras), Buenos Aires (Buenos Aires – Campana), Corrientes, Santa Fe (Rosario), y Formosa (actualizado en la Res. Gral. AFIP 4195/18). Las que podrán excepcionalmente autorizar la oficialización de operaciones de exportación en otras aduanas, cuando existan razones de fuerza mayor o debidamente fundadas.

Si bien el producto de origen Nacional es muy preciado a nivel mundial por su calidad, otros países como: Cuba, Paraguay y Venezuela están llevando adelantes políticas activas de promoción de exportación, con producto de igual y superior calidad a partir de la transformación termoquímica del Palo santo (Bulnesia sarmientoi), Guayacán (Caesalpinia paraguariensis) y Quebracho blanco  (Aspidosperma quebracho blanco), condicionando las oportunidades de comercialización del producto  local.

En términos generales, con las condiciones impositivas comerciales imperantes, el atractivo para el negocio del comercio exterior, se centra en la posible diferencia cambiaria entre la moneda nacional y extranjeras.

Este movimiento comercial entre países, se presenta como una muy buena y dinámica  herramienta, para fortalecer la legalización  y seguridad jurídica de todo el proceso de producción – transformación y comercialización del producto.

Se estima que el consumo interno y la parte no registrada del movimiento productivo que trasciende los límites provinciales, estaría en el orden del 30% con un valor promedio de precio actual para el producto a granel en boca de horno de $ 5000 / (t) y sin ningún tipo de promoción para la actividad. El volumen de producción representa un ingreso bruto mínimo, solo al eslabón industrial  de $ 2.517.261.500 / año.

El sector foresto – industrial de la transformación termodinámica de la madera, continúa siendo y podría potenciarse inmediatamente, como un agente catalizador de la producción  forestal sustentable del monte nativo, aportante a la soberanía energética nacional y generador de riqueza local y nacional. Donde las organizaciones públicas y privadas, de investigación, promoción y producción  juegan un rol fundamental con sus aportes.  

 

 

(*) EEA-INTA Santiago del Estero. Santiago del Estero. Argentina.

Cátedra de Economía de la FCF- UNSE

Contacto :

debedia.gonzalo@inta.gob.ar

miltonfernandogomez@gmail.com (Tec. Vivero y Plantaciones Forestales)

 

Este artículo forma parte del espacio mensual de la REDFOR.ar, en ArgentinaForestal.com, que busca divulgar y generar debate sobre la problemática forestal del país. Las opiniones pertenecen a los autores.

 

 

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