Coronavirus: la industria de la madera y el mueble reclama al Gobierno Nacional que los incluya con medidas PyMEs como sector esencial y estratégico para la emergencia sanitaria

La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) expresa las  inquietudes de las cámaras que la integran y de las empresas a ellas asociadas, en relación a las recientes medidas de emergencia adoptadas por el Gobierno y propone en este documento otras medidas, entre ellas, la inclusión del sector como esencial en el Decreto de Necesidad y Urgencia. En países como Estados Unidos, Canadá, Italia, Chile declararon a la industria de la madera, papel y celulosa como “imprescindibles” para enfrentar los estragos que ha provocado el coronavirus en el mundo. En tanto, en la Argentina, aún la medida es parcial, y no alcanza en el decreto al segmento de la cadena Madera y Mueble.

Fuente: FAIMA  y La Tercera

 

BUENOS AIRES (26/3/2020).-Las cámaras nucleadas a FAIMA emitieron un documento exponiendo la grave situación que se enfrenta y las alternativas para salir adelante. Indicaron sobre las “líneas crediticias, por ejemplo, que varias de las empresas que han recurrido a instituciones bancarias, recibieron como respuesta que por tener una deuda vigente con AFIP no son sujetos de crédito por lo que el banco no puede actualizar o recibir información respecto a su legajo. En este sentido, consideramos de suma importancia que se reglamente a la brevedad el Decreto 312/2020 PEN del 24/03/20202 para que las empresas puedan acceder a créditos bancarios, aun teniendo deudas con AFIP”.

“Asimismo, consideramos imprescindible que se contemple la dramática situación que están viviendo las empresas de nuestro sector, que al no estar autorizadas a operar y producir ven interrumpido su ciclo normal de ventas y cobranzas, pero siguen obligadas a pagar sueldos, impuestos y cargas sociales”, remarcó Pedro Reyna, presidente de la FAIMA

“Nuestro sector depende principalmente del consumo interno y ya venía seriamente afectado en el último tiempo. Recordemos que la producción del bloque de madera y muebles se contrajo 10,7% en los primeros 10 meses de 2019, según los datos del Observatorio de la Madera y el Mueble liderado por FAIMA.  El 35% de las empresas del sector redujeron su dotación en 2019, siendo el segundo año consecutivo con una magnitud semejante; el 70% de las empresas tuvieron caídas en su producción en 2019 y el 68% mostraron caída en sus ventas”, indicó el empresario.

“Con estos antecedentes, ante la repentina e imprevista suspensión actual de la demanda de nuestros productos las empresas colapsarán ante la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones en un contexto de ventas nulas si no se toman medidas adicionales en forma urgente que puedan generar algo de alivio. Necesitamos que nuestro sector también sea considerado sensible”, resaltó Pedro Reyna.

Es necesario que existan herramientas desde el BCRA y el Gobierno que permitan un reperfilamiento de deudas de las pymes con tasas de interés no superiores al 12%, evitando una cadena de juicios tanto laborales como comerciales como consecuencia de la falta de ingresos e incumplimiento de compromisos asumidos.

“El Banco Central debería instaurar un descubierto automático y obligatorio de los bancos para que los mismos permitan a sus clientes cubrir los cheques emitidos a una tasa preferencial y que no afecte los fondos que las firmas contemplaban para otros objetivos, como el pago de haberes”, indicó Reyna.

En esta misma línea, desde FAIMA presentaron una serie de medidas cuya implementación traería alivio a las Pymes del sector en este difícil contexto:

·         La posibilidad de incluir dentro de las personas autorizadas a transitar a los titulares de las empresas para que puedan trasladarse a sus oficinas a buscar los valores para poder cumplir con el pago de sueldos e impuestos.

·         Extender al 31 de mayo – en principio, dado que no sabemos a ciencia cierta hasta cuando durará esta cuarentena- la fecha límite de las deudas a incluir en la moratoria, el plazo para adherirse a la moratoria y establecer como fecha de pago de la primera cuota el mes de septiembre. De esta manera, todos los impuestos que vencieron en estos meses más los que venzan en abril se van a poder regularizar en la moratoria que tan buena recepción ha tenido en muchas empresas a las que le dio el oxígeno que tanto necesitan.  De esta forma, las pymes no entrarán en mora y podrán estar al día.

·         Agilizar los trámites para acceder de manera exprés al programa de Reprogramación Productiva (REPRO) y como alternativa utilizar el formulario 931 a los efectos de la acreditación de los beneficios que pudieran otorgarse.

·         Prorrogar el vencimiento de los impuestos anuales a octubre para las personas físicas y de las empresas al mes 10, luego del cierre de su ejercicio económico.

·         Suspender el pago de los anticipos de los impuestos anuales con respecto al ejercicio en curso.

·         Planes de pago vigentes: prorrogar el vencimiento de las cuotas de marzo, abril, mayo y junio. Retomándose los pagos a partir del mes de julio. Esto implica que el plan se extendería por cuatro meses. De esta manera se solucionaría el tema de la caducidad de los planes por falta de pago.

·         Permitir la aplicación del impuesto a los créditos y débitos para el pago de impuestos nacionales, incluyendo los aduaneros y de la seguridad social.

·         Prorrogar automáticamente el vencimiento del Certificado PYME

·         Suspender embargos y medidas cautelares por el tiempo que dure la emergencia sanitaria.

·         Suspender el pago del incremento solidario por el término de 6 meses.

 

FAIMA, miembro de la  Unión Industrial Argentina (UIA), es la única entidad de segundo grado que representa a la cadena de valor foresto industrial, agrupando a  28 cámaras de todo el país y concentrando a los productores de todos los eslabones de dicha cadena, incluyendo productores de envases y pallets, pisos y revestimientos, molduras, aserraderos, carpintería en general, fabricantes de aberturas, maderas y piezas para la construcción, láminas, chapas, maderas compensadas, tableros de partículas y de fibras, pellets de madera, viviendas industrializadas, muebles y demás remanufacturas de madera.

EEUU, Canadá, Chile e Italia declararon a toda la cadena productiva de la industria de la madera como  “fuerza de trabajo esencial”, mientras que Argentina solo a celulosa, papel y bioenergía 

Luego de una declaración del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, varios países incluyeron a este sector como esencial para combatir la pandemia en el mundo. A partir de la celulosa se fabrican productos como las mascarillas, papel higiénico, toallas absorbentes y las cajas de cartón para medicamentos

“Esto es a partir de que, de la celulosa, se fabrican productos como las mascarillas y otros elementos para la higiene y cuidado personal como el papel higiénico, pañuelos desechables, toallas absorbentes, toallas femeninas y pañales. Además, los papeles y cartulinas se utilizan para confeccionar las cajas de los medicamentos y de algunos alimentos”, señalan en la Tercera.

Luego de que durante la semana pasada el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos incluyera que ese rubro es una “fuerza de trabajo esencial”, el resto de los países comenzaron a implementar medidas para garantizar la producción de esa industria.

Italia, por ejemplo, dio un plazo de 72 horas para que todas aquellas empresas consideradas “no esenciales” cierren sus fábricas. Sin embargo, la industria papelera -y otro grupo de compañías- podrán permanecer abiertas.

En Canadá, la Asociación de Productos Forestales (FPAC) hizo un llamado al Primer Ministro Justin Trudeau a que reconocieran a su sector como “esencial y crítico” durante la pandemia del Coronavirus. Frente a esto, en la provincia de Ontario de Canadá ya se anunció la lista de servicios esenciales permitidos para mantenerse abiertos, dentro de la cual figuran aquellas empresas que aseguran la continuidad global de productos forestales.

En Chile, en tanto, el gobierno estableció que aquellas empresas de agro alimentos, productores silvícolas y agrícolas, y productores de celulosa y productos de papel, cartón y derivados, podrán mantenerse en funcionamiento y contarán con los permisos necesarios para que sus labores no se vean interrumpidas.

En tanto, en la Argentina, la medida fue parcial. El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Argentina, por su parte, dictó una resolución para asegurar que baje la afluencia de personas en el transporte público y lugares de trabajo sin afectar la producción y abastecimiento de bienes y servicios necesarios. Así, la industria de alimentación, su cadena productiva e insumos de higiene personal y limpieza se mantendrá en funcionamiento y será catalogada como esencial. No así, las industrias de madera y mueble, donde los aserraderos no tienen aún autorización para operar, y son un eslabón estratégico para garantizar productos esenciales en el contexto actual de emergencia sanitaria global. 

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