Casi 200 mil hectáreas de reservas naturales privadas comprometidas con la conservación y el ecoturismo en la Argentina

A través de la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNP), buscan reforzar acciones que permitan incrementar el número de superficie en categoría de reservas privadas, crear nuevos corredores biológicos para garantizar en el largo plazo la conservación del patrimonio natural y cultural del país, un grupo de empresarios, productores, profesionales y ONGs. En la actualidad, la red la conforman más de 60 reservas naturales y 11 organizaciones no gubernamentales, entre un total 251 que existen bajo esta categoría en el país con una superficie de casi 800 mil hectáreas. Desde la Red promueven investigaciones, desarrollo local sustentable y educación ambiental, con el objetivo de seguir incrementando propietarios que adhieran a las políticas de conservación con Áreas Naturales Protegidas (ANP).

 

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest

BUENOS AIRES Y MISIONES (1/1/2020).- Para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se define a un área protegida bajo gobernanza privada. En la Argentina, se entiende por reserva natural privada a un espacio geográfico claramente definido, de cualquier superficie, de dominio privado (posesión y disposición), reconocido por medios legales u otros medios eficaces, gestionado con el objetivo de conseguir la conservación de la naturaleza a largo plazo, los servicios ecosistémicos que brinda la propiedad y sus valores culturales asociados.

Entre los roles y funciones que cumple una reserva natural es que: sirven para conservar la naturaleza, garantizar los servicios ecosistémicos y proteger el patrimonio cultural en el largo plazo; establecen zonas de amortiguación de parques y reservas; garantizan la conexión de áreas naturales; permiten ampliar superficie protegida en sitios clave para la biodiversidad, permite sumar superficie protegida en ecorregiones con escasa representatividad en el sistema público.

En el país, son más de 251 reservas naturales privadas bajo el sistema nacional de áreas naturales protegidas, alcanzando más de 767.556 hectáreas con reconocimiento gubernamental, institucional, reservas autodenominadas, y de reconocimiento de universidad en 22 provincias.

Adheridas a esta Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNP), se encuentra un grupo de más de 60 propietarios,  y 11 organizaciones no gubernamentales. Promueven investigaciones, desarrollo local sustentable y educación ambiental, con el objetivo de incrementar las Áreas Naturales Protegidas (ANP).

El año 2020 esta Red inició con buenas noticias, ya que del esfuerzo del año de la comisión directiva resultó con la aprobación de la inscripción oficial de la Asociación Civil de la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNP), que abrirá nuevas oportunidades a la organización al obtener la personería jurídica.

El desafío en la Selva Misionera 

En Misiones hay aproximadamente 67 reservas naturales privadas, considerando incluso las autodenominadas o no reconocidas formalmente y las reconocidas. De ellas, 21 reservas integran la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNP), indicó Karina Schiaffino de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), y actual coordinadora del Nodo NEA de la red.

“La distinción de la Selva Misionera como una de las 7 Maravillas Naturales de la Argentina sin dudas es una gran oportunidad para desarrollar el destino Naturaleza, que esperamos pueda efectivamente concretarse a favor de las iniciativas que se llevan adelante, pero para esto necesitamos trabajar mucho para poder ofrecer un producto de calidad y sustentable”, expresó Schiaffino a Visión Misionera, el tradicional anuario de Misiones Online.

Desde la Red la visión con la que trabajan el ecoturismo está “basada en que el turismo de naturaleza debe ser para beneficio del entorno de nuestras áreas privadas y públicas en primer lugar, mejorando la vinculación y la valoración por parte de las comunidades Asimismo como sitios insustituibles para ofrecer experiencias  únicas y desarrollar programas educativos. Y finalmente como mecanismo de financiamiento que nos permitan sostener las iniciativas”, explicó la coordinadora en el NEA.

Este debate del “cómo” desarrollar el “Destino Selva Misionera” priorizando la conservación de la biodiversidad y potenciando las ANP justamente fue lo que llevó a la conformación de la Red. “El trabajo colaborativo y de alianzas estratégicas es lo que estamos consolidando. Este escenario  -Selva Misionera como Maravilla Natural Argentina- nos encuentra en proceso de diagnóstico y evaluación del sector para posicionarnos”, precisó.

En la entrevista, se refirió también a los desafíos que enfrentan los propietarios que destinan sus tierras a conservación de bosques nativos. “Uno de los principales es contar con el financiamiento adecuado para su gestión, además de lograr contar con mayor apoyo de normativas, incentivos y control de las amenazas de furtivismo y otras acciones ilegales que son sus principales preocupaciones en lo cotidiano para la seguridad y cuidado del daño ambiental de las áreas naturales”, agregó Schiaffino.

La experiencia de conservación de los bosques nativos en Misiones fueron ejemplos para mostrar en el III Congreso de Áreas Naturales Protegidas de América Latina y el Caribe de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), que se celebró en Lima, Perú, en octubre de 2019.

Delegación de misioneros del ámbito público y privado, presentes en el Congreso de ANP de Lima, Perú.

“Fue un evento donde nuestra Red tuvo la posibilidad de exponer su experiencia en forma directa en la Selva Misionera, en el marco del espacio brindado por la Alianza Latinoamericana para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas”, detalló la ambientalista, quien participó del congreso junto a Mayra Milkovic (FVSA).

Del encuentro internacional, una de las situaciones que se evidencia en la región en forma coincidente en la “falta de sistematización de la información a los distintos niveles (nacional, subnacional, local); en particular la falta de criterios claros para identificar el aporte del sector privado a la conservación. También la necesidad de establecer criterios para la conectividad de los sistemas naturales y distintos tipos de gestión de la naturaleza”, indicaron.

Por otra parte, la región mostró evidencias sobre la coincidencias entre desafíos y oportunidades (factores habilitantes para el cambio) relacionados a la financiación sostenible de las áreas protegidas de cualquier tipo de gestión, la necesidad de replicar casos exitosos, y avanzar en acciones de vinculación con agendas internacionales como adaptación al Cambio Climático y Objetivos de Desarrollo. “El sector privado es un actor clave para la gestión a nivel de implementación de políticas públicas (paisajes, cuencas, corredores)”, indicaron.

En particular, en el encuentro concluyeron que las redes o iniciativas colaborativas entre instituciones u organizaciones brindan espacios de intercambio claves que se alinean con demandas de participación ciudadana, de jóvenes, grupos minoritarios, etcétera. “Redes Regionales (RENALA, Red Nuestra América) son espacios que con poco esfuerzo ponen al país en la vidriera y abren al sector privado en línea con revisión de acuerdos globales de protección de la biodiversidad y garantías ambientales de los servicios que el hombre necesita  para vivir”, señalaron.

“En ese contexto regional, la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNAP) puede abrir puertas a la financiación, al diálogo y espacios de intercambios entre el sector privado, ya que los problemas en América Latina son bastante más parecidos de lo que se piensa, pero de las diversas soluciones se puede aprender”, concluyeron.

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