Buenos Aires: en la Bienal Internacional de Arquitectura expondrán un jardín de infantes de madera inspirado en el cuento de “Pinocho”

El arquitecto italiano Mario Cucinella expone un proyecto de un jardín de infantes que fue inspirado en la historia de fantasia del muñeco de madera “Pinocho” y explicará los pormenores de ese proyecto construido y diseñado en madera, en el marco de la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires que se realiza en la Usina del Arte del 15 al 18 de octubre.

Fuente: Clarín. Fotos: Gentileza Mario Cucinella Architects.

BUENOS AIRES (12/10/2019).- La historia de un muñeco de madera que cobra vida, escrita a fines del siglo XIX, dio forma a un jardín de infantes en Reggio Emilia, Italia. Su autor es Mario Cucinella, un arquitecto que vio en el relato de “Pinocho” la forma de un nuevo centro educativo luego de que el original quedara destruido por un terremoto, en 2012.

Cucinella –quien dará una charla este jueves 17 a las 19.30 en La Bienal de Arquitectura– tiene una creatividad singular. Su arquitectura se adaptada a las condiciones del lugar y se enfoca en la generación de ambientes que resulten satisfactorios para sus habitantes, así como respetuosos del entorno.

Materiales. Empleó madera laminada para optimizar el aislamiento térmico.

En el caso del jardín de infantes, por ejemplo, evocó la panza de la ballena en donde Pinocho encontró a su padre, Gepetto. Sobre una base de hormigón armado construyó una estructura de madera laminada de paredes curvas, una forma 100% antisísmica. “Así es como vemos el jardín de infantes, como un lugar para explorar; que estimula la imaginación de los niños; donde pueden imaginar otras cosas, como un gran pez, una ballena, un juego, un tobogán”, afirma el arquitecto.

El proyecto surgió de un concurso en 2013 y simboliza la reconstrucción del municipio desde una óptica más contemporánea, con una evidente preocupación por lo ambiental y por la niñez.

Funciones. Todos los espacios y materiales del jardín estimulan la curiosidad de los chicos.
El edificio fue construido usando materiales reciclados y de bajo impacto. Además, la estructura de soporte asegura un aislamiento térmico adecuado, a lo que se suma una óptima distribución de las superficies junto con el uso de un mecanismo de recolección de agua de lluvia y un sistema fotovoltáico en el techo.

Incluso las áreas que conectan a las aulas y salas de actividades están diseñadas para disparar la curiosidad y el placer como áreas de juego, espacios de encuentro, rincones, y elementos transparentes desde donde mirar hacia afuera o echar un vistazo a las actividades de otros chicos.

Transparencias. Conectan con el afuera y entre las salas.

Los alumnos tienen la oportunidad de explorar un espacio complejo pero también familiar -cercano, seguro – para desarrollar sus habilidades y capacidades.

Las líneas sinuosas del interior guían hacia un camino sensorial exterior que envuelve al edificio sin apabullarlo, creando espacios protegidos para chicos, padres y maestros.

Camino. Envuelve al edificio de una manera sutil.

“Los jardines de infantes son lugares importantes para los chicos porque es donde comienzan a explorar el mundo y lo van conociendo. En esos lugares debería haber luz natural, materiales para destacar la sensibilidad táctil, colores para ayudar a imaginar y dibujar paisajes. Las variaciones en las flores y colores dependen de las estaciones y dan un sentido del ritmo de la naturaleza”.

Mario Cucinella. El arquitecto italiano estará en Buenos Aires durante la Bienal de Arquitectura.

Todos los trabajos de Cucinella apuntas al impacto positivo a largo plazo que cada edificio debería tener en el entorno y a su regeneración natural, social, económica y urbana. Trabajando codo a codo con los clientes y la comunidad, Cucinella alienta la adopción de un lenguaje arquitectónico capaz de expresar la belleza, la riqueza y los recursos de las culturas locales, especialmente en contextos urbanos difíciles.

Y así como la escuela de Reggia Emilia refleja la superación de una historia trágica, su proyecto en Tirana, capital de Albania es la expresión de un área urbana que se moderniza con grandes emprendimientos. Met Tirana, como se llama una de las últimas creaciones de Cucinella, será un complejo de usos mixtos de 48 metros de alto distribuidos en 12 pisos.

Su arquitectura fue concebida para que se convierta en un futuro en un punto referencial dentro de un plan de desarrollo más amplio organizado por el municipio. Sobre un área de 1800 m2 el diseño incluye áreas públicas de alta calidad con mobiliario urbano.

Ubicado en una cuadra de edificios prestigiosos, la obra de Cucinella se destaca, entre otras cosas, por ser permeable a los flujos peatonales liberando una parte sustancial del terreno (50%) y dejando el espacio disponible para áreas comerciales e instalaciones deportivas.

Las restricciones del código abrieron la oportunidad de experimentar una forma del edificio excavada, compuesta de diferentes volúmenes y materiales que resultan en una envolvente en espiral.


Combinación. Proyecto en módulos opacos y transparentes se intercalan para optimizar las condiciones climáticas.

El diseño volumétrico y la elegante articulación de la fachada que intercala módulos opacos y transparentes sobre un nivel del suelo completamente acristalado, optimizan la luz natural del día y al mismo tiempo reducen la cantidad de radiación solar. Las terrazas verdes bordeadas de árboles proporcionan espacio al aire libre para cada uno de las viviendas, conectando visualmente el edificio con un bulevar.

Estos proyectos, su experiencia como titular de un estudio con sedes en Bolonia y Nueva York y su labor como docente y diseñador industrial serán parte de la conferencia magistral que dará en la Usina del Arte.

 

 

 

 

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