Juan Morales, de Masisa: “La exportación de rollos es una forma de comercialización que se aprovecha para vender los excedentes de madera que no se consumen a nivel local”

El gerente forestal de la empresa brindó una charla sobre las posibilidades de exportación para el sector forestal que permitió analizar la disponibilidad actual, la demanda y sus proyecciones, durante un encuentro de consorcios de productores forestales del NEA que se realizó en la localidad de Paso de los Libres, Corrientes.

Por Patricia Escobar 

CORRIENTES (7/8/2019).- Las posibilidades de exportación para el sector forestal fueron analizadas por Juan Morales, directivo de Masisa Argentina, en el marco del encuentro organizado el viernes por el Consorcio Forestal del Río Uruguay (COFRU), en Paso de Los Libres, Corrientes, en la que logró convocar a productores de los consorcios del Norte y Centro, y directivos de las principales empresas forestales del país.

Masisa exportó este año unos 250.000 metros cúbicos (m3) de rollos de pino a China, mediante la  carga de 12 barcos que partieron desde Concepción del Uruguay y se completan en Montevideo. “Este proceso visto por algunos como algo beneficioso, para otros significó un deterioro, y se discute en la actualidad sobre la necesidad de exportar valor agregado, que será la única forma de alcanzar el desarrollo y mejorar el estado del sector”, dijo Morales. Sin embargo, agregó que “esto último no deja de ser una expresión de deseo, si observamos qué hacen los países que son potencial  forestal respecto a la exportación de trozos. Antes de comenzar un proceso, deberíamos hacer un análisis estratégico y ver cómo está el uso de los recursos, desde la disponibilidad hasta la demanda que hay en el mercado actual y sus proyecciones futuras”, analizó en su charla el gerente forestal de Masisa.

A partir de este uso de los recursos se podrá evaluar qué significa comenzar la exportación de trozos y ver como impacta a la industria local en su abastecimiento, pero también en la relación de precios y volúmenes que exista. “Del análisis que hacemos en el área de influencia de la empresa, hemos evaluado que la demanda potencial de eucaliptus esta en los 3.0 millones de m3 por año y la oferta potencial se sitúa por sobre los 4 millones de m3 por año, especialmente en la madera pulpable, por lo que se produce un excedente que podría ser exportado”, señaló.

Seguido, explicó respecto del pino que “hay una demanda de 1.5 millones de m3 en el área de influencia y la oferta potencial esta por sobre los 11 millones de m3, con lo que claramente la exportación de trozos ayudará a aprovechar este recurso. Por su parte la Dirección Nacional de Foresto-industria señala que en el país existiría un excedente de más 15 millones de m3 que no tienen demanda industrial”, precisó Morales.

Demanda externa de trozos

Sobre el escenario de los mercados, el directivo contextualizó la evolución durante el 2018, en la que  Uruguay registró exportaciones por 1.8 millones de m3 de trozos. “Es importante señalar que en ese mismo período las exportaciones de trozos de Australia sumaron más de 4 millones de m3 y de Nueva Zelanda alcanzaron cerca de 20 millones de m3 en trozos; por otro lado, sabemos también que anualmente USA  envía a China más de 5 millones de m3 de trozos y proyecta llegar a unos 8.2 millones de m3 de trozos para el 2020. Canadá y Rusia también envían trozos al gran mercado que es China, que anualmente recibe cerca de 45 millones de m3 de trozos”.

En esa línea, indicó que “la exportación de trozos es una forma de comercialización, que aprovechan los países forestales para vender los excedentes de madera que no consumen a nivel local. Nueva Zelanda llegará a ser uno de los mayores exportadores de trozos de madera, para lo  cual ha desarrollado una importante infraestructura de puertos, con más de 12 puertos  especialmente diseñados para facilitar la operación de los barcos y la carga de los trozos, llegando a tener distancia de bosque a los puertos de no más de 200 km”, sostuvo Morales.

Más tecnología y eficiencia en la industria

Frente a este escenario, el directivo planteó que en la medida que el sector forestal argentino quiera exportar tablas en lugar de trozos, “deberá comenzar, en principio, en un proceso de modernización de la industria del aserrío, que permita modernizar los equipos de cortes, mejorar las capacidades de secado y de remanufactura de productos, en orden a tener calidad y mejorar los rendimientos para poder competir en el mercado internacional”.

Por otro lado, deberá ver la forma de hacer más eficiente la logística de manera de lograr que los costos de envío de los contenedores actuales se reduzcan por lo menos a un tercio, para poder compararse con los costos de países que son más competitivos como Chile, que logran vender anualmente 2.0 millones de m3 en tablas.  “Hoy los costos de exportar para cualquier aserradero de la costa del Rio Uruguay, no le permite llegar a ninguno de los mercados internacionales que están activos”, precisó Morales.

El directivo de Masisa admitió que en la actualidad la exportación de trozos de pino de la Argentina con destino a China resulta en un negocio que “es factible”, pero que tiene “márgenes reducidos”, frente a una quita de los ingresos de 6,6  dólares por m3 dado el efecto de las retenciones. “En los últimos meses, el mercado chino por diversas causas ha reducido sus precios (guerra comercial, efecto de inventarios y devaluación del yen)  y a los costos actuales casi no hay retorno para negocios planteados en estos meses; sin embargo hay que entender que una vez que se crea un lazo comercial con un cliente, éste debe ser mantenido en el tiempo para poder ser confiable”, planteó.

En este sentido, sostuvo que a pesar de los efectos de la guerra comercial entre USA y China, este último sigue siendo un destino interesante para colocar los excedentes de madera: “Hoy debemos analizar la posibilidad para exportar Eucaliptus y a futuro pensar en enviar barcos combinados con dos especies”, concluyó.

Cambios silviculturales

Los consorcios forestales de la zona del Río Uruguay, del  Norte y Centro de Corrientes, se reunieron en la localidad de Paso de Los Libres, con la asistencia de más de 140 participantes y representantes de las principales empresas del sector de la región NEA. Fue una oportunidad para compartir las experiencias de manejo forestal de los productores, y dar a conocer los cambios en la silvicultura que practican para reducir costos y obtener mejores resultados.

“El encuentro celebrado el viernes 2 de agosto en el campo Buena Vista II, de Masisa Argentina, contó con la asistencia de directivos y representantes de las principales empresas foresto-industriales argentinas, además del director Nacional de Desarrollo Foresto Industrial de la Nación, Nicolás Laharrague, y miembros de la comisión directiva y de la gerencia de la APEFIC”, informaron de la institución.

Durante la jornada, la charla principal de mercado fue expuesta por el directivo de la compañía forestal anfitriona, pero además se realizaron paradas técnicas para analizar la reconversión de Pinus a Eucalyptus, preparación del sitio y esquema de manejo de malezas; Manejo de plantaciones de Eucalyptus clonales y de semilla en la actualidad; y sobre Cosecha mecanizada de Pinus para exportación.

El subgerente de Operaciones de Masisa Argentina y anfitrión del concurrido encuentro, Fernando Dalla Tea, manifestó que en la zona de Concordia generalmente los aserraderos demandan árboles de entre 25 centímetros y 30 centímetros de diámetro y recordó que “nosotros en el primer ciclo apuntamos a árboles más grandes que nos costó mucho comercializar”. Ante ese panorama explicó que “en esta segunda etapa nos planteamos producir este tipo de árbol de 25 centímetros a 30 centímetros de diámetro en un turno más corto que el que habíamos hecho en la primera rotación”. Sobre los tiempos de espera deseó que “ojalá sean 10 u 11 años”.

Respecto a las densidades detalló que “en el primer ciclo plantamos entre 1000 y 1.200 plantas. Teníamos que llegar a una densidad baja a través del raleo. Y hoy el cambio es bajar la densidad, eventualmente incorporamos un raleo a desecho temprano, y no hacemos ningún raleo comercial. Esto apunta a acortar ciclo y a producir ese árbol de entre 25 centímetros y 30 centímetros”, concluyó el profesional.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *