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Entrevista Eliodoro Matte del CMPC. Caso Celco: «Hubo una decisión errada de no apoyar a fondo el ducto al mar que la empresa quería».
Fuente: Lignum
CHILE(1/8/2005).- Caso Celco: «Hubo una decisión errada de no apoyar a fondo el ducto al mar que la empresa quería». – ¿Cuánto le preocupa la crisis que afecta a su principal competidor, el grupo Angelini, a quien usted mismo llamó para condolerse? E.M.: – Nos preocupa mucho. Pero creo que han dado pasos concretos muy importantes para resolverla. – CMPC construye su nueva celulosa en la VIII Región, ¿han enfrentado las dificultades de Celco en Valdivia? E.M.: – En la planta de Valdivia hay un solo problema, que es verter los efluentes al río Cruces y su Santuario de la naturaleza. Se tomó una decisión equivocada, pero fue de buena fe creyendo en los consultores suecos que propusieron un tratamiento terciario -que podría limpiar totalmente el agua- cuando sólo cuatro plantas en el mundo lo tienen, y no hay experiencia en sistemas frágiles como un santuario. – Pero evacuar al río Cruces fue la solución convenida con la autoridad ambiental. E.M.:- Como dijo Juan Claro a La Segunda, hubo culpas compartidas entre la CONAMA y la empresa que no previeron los inconvenientes. La tradición mundial es que los efluentes tratados o se evacuan al mar o a ríos de gran dilución. Cuando nosotros inauguramos el ’89 la planta Pacífico, antes de la ley de bases del Medio ambiente, hicimos un ducto de 40 kilómetros para evacuar sus efluentes al río Bío Bío y no al Renaico. – En Valdivia entonces, ¿se confiaron en una solución política como fue el Consejo de los ministros de la CONAMA por sobre la institucionalidad? E.M.: – No sé cuáles fueron los factores que influyeron, sí puedo decir que hubo una decisión errada de no apoyar a fondo el ducto al mar que la empresa quería, saliendo a Mehuín. Cuando se produjo un problema con los pescadores, intervino Greenpeace, el gobierno no apoyó, no se pudieron tomar ni las muestras y se optó por el río Cruces. – ¿El directorio de la CMPC habría decidido construir una celulosa en un santuario de la naturaleza? E.E.: – No habríamos decidido evacuar el río Cruces. «Ecologistas aprovecharon para ponerlo en vitrina» – Este complejo zapato chino en que se encuentra Celco, ¿no cuestiona la nueva institucionalidad ambiental creada en Chile? E.M:- La institucionalidad ambiental ha funcionado correctamente. Lo vemos en todas nuestras actividades, hay una tremenda fiscalización y aplicación de la normativa vigente. Hoy se ha visto en Valdivia que la empresa está buscando la mejor forma de reparar el error cometido. – ¿Qué impacto producirá este caso en la industria forestal chilena? E.M.: – La industria forestal chilena está reconocida internacionalmente porque el 95% de su consumo industrial viene de plantaciones hechas por el hombre, lo mismo que las certificaciones. Ningún país del mundo tiene los estándares forestales que tenemos en Chile, acuerdos inéditos con las organizaciones ambientalistas, la protección del bosque nativo. No tenemos los problemas de Brasil con el Amazonas, ni la tala ilegal de bosques en Rusia u otros países. Vino el problema de Valdivia que es muy específico y puntual, y que aprovecharon ecologistas para ponerlo en vitrina e intentar decir que no cumplimos los estándares. Eso no es así. Mientras la autoridad defienda la institucionalidad y tome sus resoluciones en forma técnica, saldremos bien parados. – ¿No han sentido ya inquietud en los mercados externos? E.M.: – Ha habido muchas preguntas, pero dado el conocimiento que tienen nuestros clientes de la industria chilena, no hemos tenido problemas. – ¿Tampoco les asusta el boicot internacional con que amenazan los ecologistas? E.M.: – No hay ninguna razón. Por qué van a hacer un boicot internacional si la planta Valdivia está parada y se le están exigiendo las condiciones más estrictas para echarla a andar. Existe un compromiso de verter los efluentes al mar. – Pero una comisión del parlamento europeo ya anunció su visita para verificar «en terreno» el funcionamiento de la industria. E.M.: – Cuando vengan, se van a llevar una gran sorpresa, lo mismo que pasó cuando vinieron las organizaciones ambientalistas internacionales y vieron que el 95% de la producción es plantada, incluso en terrenos erosionados. Acuerdos por Pascua Lama: «Nos parecen altamente inconvenientes» – ¿Este episodio sentó precedentes para toda la industria forestal? E.M.:- Hay lecciones que sacar más allá de las obvias. Hay que fortalecer la capacidad técnica de la institucionalidad ambiental en las regiones, porque no todas son iguales. Otra es la participación ciudadana. Estamos viendo que se incentivan acuerdos con la comunidad, fuera del proceso de impacto ambiental que contempla mitigaciones específicas. Nos parecen altamente inconveniente porque como sector privado y gobierno tenemos que fortalecer la institucionalidad, no fomentar acuerdos por fuera que sirven a grupos de poder y no al interés general. – ¿Con esto se refiere al pago de US$ 60 millones que la minera Barrick hará a los agricultores del Huasco por su proyecto Pascua Lama? E.M: – No lo conozco en detalle, me ha llamado la atención lo que ha salido. G.G.:- Son muy peligrosas estas negociaciones entre grupos de interés, que luego tiendan a presionar a la autoridad para que autorice proyectos. La política ambiental chilena pasa por cumplir con una normativa a través de la institucionalidad vigente, y no que se cree una paralela para conseguir beneficios. – ¿No se parece al lobby, que tampoco está regulado en Chile y al que la mayoría de las empresas está recurriendo para interceder ante las autoridades? E.M.: – Claro y no hay duda que el lobby tiene que regularse. Fuente: La Segunda




