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Estados Unidos ratificó un nuevo arancel del 25% a la madera procesada y la industria de Brasil alerta por la pérdida de competitividad

A través de un duro pronunciamiento, la Asociación Brasileña de la Industria de la Madera Mecánicamente Procesada (Abimci) tildó la medida de la administración norteamericana como un impacto crítico para el sector forestoindustrial. Exigen al gobierno de su país una intervención diplomática urgente.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

Fuente: Lignum Latin América y Abimci

 

BRASIL (21/7/2026).- La industria forestoindustrial de Brasil sufrió un severo revés en el comercio exterior tras la confirmación oficial por parte de los Estados Unidos sobre la aplicación de un nuevo arancel del 25% a las importaciones de productos madereros procesados. La resolución, derivada de las investigaciones bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio estadounidense, generó una inmediata y tajante reacción de la Asociación Brasileña de la Industria de la Madera Mecánicamente Procesada (Abimci).

A través de un comunicado institucional, la entidad maderera lamentó el desenlace del proceso y advirtió que la imposición impositiva representa un duro revés para las empresas de la cadena de valor, las cuales ya venían operando en un escenario complejo tras las restricciones aduaneras fijadas previamente por el mercado norteamericano.

Desde el gremio empresarial remarcaron que la abrupta pérdida de competitividad derivada de estas alícuotas pone en riesgo la continuidad de vínculos comerciales construidos a lo largo de décadas, amenazando directamente el sostenimiento del empleo, los niveles de producción y los planes de inversión vigentes en el país sudamericano.

 

 

El reclamo de una diplomacia técnica frente al factor político

Frente al nuevo escenario, Abimci reclamó una acción inmediata y de alto nivel por parte del Poder Ejecutivo brasileño. La organización sostuvo que la agenda bilateral de un sector estratégico no debe verse afectada por tensiones políticas coyunturales, exigiendo que las negociaciones diplomáticas se retomen con urgencia bajo criterios técnicos, económicos y comerciales que permitan revertir o mitigar la sanción.

Desde el inicio de las actuaciones instruidas por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), el gremio maderero coordinó una estrategia legal, técnica e institucional ante los tribunales norteamericanos. En sus alegatos defensivos, la industria brasileña fundamentó que el abastecimiento industrial proviene íntegramente de plantaciones forestales cultivadas bajo esquemas de manejo sustentable, con rigurosos sistemas de trazabilidad y bajo el estricto cumplimiento de la legislación ambiental del país originario.

Entre los argumentos elevados al organismo comercial en Washington, la Abimci enfatizó la complementariedad histórica entre la madera procesada de Brasil y la demanda del mercado de la construcción en Estados Unidos. La entidad subrayó que la oferta sudamericana no compite directamente con la producción local norteamericana y que, dada la escala y especificaciones de los materiales, resulta complejo para las empresas de ese país sustituir a los proveedores brasileños con oferta de otros orígenes a corto plazo.

Pese al despliegue técnico presentado durante las audiencias, la ratificación del arancel del 25% deja al sector maderero en una posición de vulnerabilidad. Desde la asociación concluyeron que el sector privado ya agotó las instancias institucionales a su alcance, dejando en manos del gobierno federal la prioridad de entablar negociaciones de Estado que permitan preservar la industria nacional y recomponer el flujo comercial con el principal destino de sus exportaciones.

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