La inclusión de esta especie nativa en la normativa nacional no solo representa una evolución técnicoa, sino que abre un abanico de oportunidades para la construcción moderna y el desarrollo de nuevos mercados para la industria forestal santiagueña. «El reconocimiento del quebracho colorado santiagueño dentro del reglamento CIRSOC 601 marca un antes y un después en la valorización de nuestros recursos forestales», destacan los especialistas Julio Michela (INTA Santiago del Estero), Guillermo Merletti (INTA Santiago del Estero), Rolando Schimpf (FCF-UNSE) y Sebastián Kees (INTA Saenz Peña).
SANTIAGO DEL ESTERO (10/5/2026).- El reconocimiento del quebracho colorado santiagueño dentro del marco del CIRSOC 601 no representa solamente un avance técnico, también abre la posibilidad de pensar nuevos destinos productivos para estas especies y nuevas formas de incorporación de la madera nativa en la construcción moderna.
Hasta ahora, gran parte de la discusión estuvo centrada en la caracterización mecánica de las especies y en su incorporación dentro de una normativa estructural. Sin embargo, el paso siguiente consiste en analizar qué aplicaciones concretas puede habilitar este escenario y qué oportunidades podrían generarse para la cadena forestal y de la construcción.
Uno de los destinos más inmediatos aparece en la ingeniería civil local y regional. La posibilidad de utilizar quebracho estructural en vigas y columnas permite incorporar madera santiagueña en viviendas, cabañas, galerías, quinchos, edificios rurales y diferentes obras de pequeña y mediana escala.
En muchos casos no se trata de construir íntegramente en madera, sino de utilizarla específicamente en la estructura resistente, mientras que paredes, cerramientos y terminaciones pueden resolverse con otros materiales tradicionales o con otras maderas ya normadas.

Uso estructural visible. Foto: gentileza del Ing. Forestal Miguel González
Ese punto resulta importante porque modifica la lógica de uso del recurso. Al trabajar principalmente en elementos estructurales, el volumen de madera requerido puede ser relativamente bajo, pero la calidad y el valor agregado del producto aumentan considerablemente.
No se trata de consumir grandes cantidades de madera, sino de utilizar piezas seleccionadas, clasificadas y técnicamente respaldadas para usos específicos de mayor exigencia.
La incorporación dentro de una norma estructural también genera ventajas concretas para el sector de la construcción. Un material normado permite mejorar condiciones de cálculo, facilitar aprobaciones técnicas, participar en licitaciones públicas y brindar mayores garantías para seguros y certificaciones de obra. En otras palabras, la madera del quebracho colorado comienza a integrarse dentro de sistemas constructivos reconocidos formalmente.
A esto se suma el aspecto arquitectónico y de diseño. El quebracho posee características visuales y mecánicas que pueden aportar identidad local, robustez y diferenciación estética. Su utilización estructural combinada con otros materiales permite desarrollar sistemas mixtos modernos, eficientes y adaptables a distintas escalas de construcción.

Aplicación en galerías y estructuras exteriores. Foto: Gentileza del Ing. Forestal Miguel González
Proyección exportadora
También aparece una posible proyección exportadora. El uso esta especie específicamente en vigas y columnas permite complementar las estructuras con otras maderas ya aceptadas en mercados internacionales para cerramientos o panelería.
De esta manera se orienta a un nicho de alto valor vinculado a componentes estructurales especiales y no necesariamente a sistemas completos de construcción.
En ese escenario, la trazabilidad forestal pasa a ocupar un rol central. Mercados como la Unión Europea avanzan cada vez más sobre exigencias vinculadas al origen legal y ambiental de los productos forestales, limitando el ingreso de madera asociada a desmontes. En consecuencia, el desarrollo de cadenas estructurales formales y trazables podría transformarse también en un incentivo para mejorar procesos de manejo, control y certificación dentro del bosque nativo.
Actualmente, las instituciones participantes junto a la Secretaria de Ciencia y Tecnología provincial continúan trabajando en el proceso de incorporación del quebracho colorado dentro del marco del CIRSOC 601, incluyendo etapas de validación técnica, generación de información complementaria, clasificación estructural y articulación con el sector productivo.
Para avanzar en estas instancias se encuentra en búsqueda de financiamiento que permita sostener ensayos, actividades de investigación aplicada y desarrollo tecnológico vinculados al uso estructural de las maderas nativas.
Además del valor estructural y productivo, el uso de madera en elementos resistentes también incorpora una dimensión ambiental. Cuando el carbono capturado por el árbol permanece almacenado en vigas, columnas u otros componentes de larga vida útil, la construcción pasa a funcionar como una forma de fijación de carbono en productos forestales durables.
En ese sentido, el desarrollo de estructuras de madera también puede integrarse a las discusiones actuales sobre construcción sostenible y reducción de huella ambiental.
Desde esta perspectiva, el CIRSOC 601 puede entenderse no solo como una herramienta técnica, sino como un posible punto de partida para ampliar los usos, el valor agregado y la inserción de las maderas santiagueñas dentro de esquemas constructivos e industriales más modernos.
El desafío ya no pasa únicamente por demostrar que las especies pueden ser utilizadas estructuralmente, sino por construir una cadena productiva capaz de transformar ese reconocimiento técnico en desarrollo económico, innovación y nuevas oportunidades para el sector forestal provincial.
Autores:
- Ing. Forestal (Ms.) Julio Michela. EEA INTA Santiago del Estero.
- Ing. Forestal Guillermo Merletti. EEA INTA Santiago del Estero.
- Ing. Forestal Rolando Schimpf. Facultad de Ciencias Forestales de Santiago del Estero.
- Ing. Forestal (Dr.) Sebastián Kees. EEA INTA Sáenz Peña.
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