La Oficina Nacional Forestal (ONF) presentó el nuevo informe estadístico del sector sobre Usos de la Madera 2024, Censo Industrias y Precios 2025. La actividad creció en empleo, consolidó el liderazgo de las plantaciones como principal fuente de materia prima y mostró tensiones en la balanza comercial por el aumento de importaciones.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
COSTA RICA (12/2/2026).- La Oficina Nacional Forestal (ONF) publicó recientemente el informe “Usos y Aportes de la Madera en Costa Rica. Estadísticas 2024 & Precios 2025”, un documento que actualiza el impacto económico y productivo del sector forestal en el país y confirma su peso estratégico dentro de la economía nacional.
Según el reporte, el valor agregado del uso de la madera alcanzó los 285 millones de dólares en 2024, de los cuales un 28% corresponde a empleo directo. En total, la actividad generó 13.392 empleos directos, lo que representa un crecimiento del 10,2% respecto a 2023, consolidando su relevancia en zonas rurales y regiones con menor dinamismo económico.
Más de 737 mil metros cúbicos procesados
La industria de transformación primaria -que incluye aserraderos estacionarios y portátiles- procesó 737.409 metros cúbicos de madera en rollo (m³-r).
De ese volumen:
· 77,5% provino de plantaciones forestales
· 18,6% de terrenos de uso agropecuario
· 3,9% de manejo de bosques
Aunque el volumen total registró una leve caída del 2% frente al año anterior, el informe confirma la consolidación de las plantaciones como principal fuente de abastecimiento, reduciendo la presión sobre los bosques naturales.
Para la elaboración del estudio se realizó un censo a 236 aserraderos, además de estimar la actividad de unas 150 personas físicas que operan aserraderos portátiles. También se incorporaron fuentes secundarias para analizar exportaciones, embalajes y balanza comercial.

Embalajes y construcción, los principales destinos
El destino de la madera procesada refleja la fuerte vinculación del sector con otras cadenas productivas:
· 47% se destina a embalajes
· 25,4% a construcción
· 14,5% a exportación en bruto y aserrado
· 13% a mueblería
Un dato clave es la fabricación de 6,7 millones de tarimas para exportación, un 1,5% más que en 2023, impulsadas por el crecimiento en envíos de banano y piña. Estas tarimas facilitaron exportaciones valoradas en 12.349 millones de dólares, aunque los 77 millones generados por su venta no se contabilizan directamente como aporte forestal en las cuentas nacionales.
Balanza comercial bajo presión
El comercio exterior mostró señales mixtas. Las exportaciones de productos de madera, carbón vegetal y manufacturas alcanzaron 34,13 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 168,07 millones, ampliando el déficit sectorial.
Las exportaciones de madera en bruto y aserrada cayeron un 10,7%, fenómeno atribuido principalmente a la creciente competencia internacional, especialmente de la teca importada a precios más competitivos.
En paralelo, las importaciones de madera aserrada crecieron un 11%, mientras que las compras de muebles del exterior aumentaron un 34,4%, pasando de 51,1 a 77,9 millones de dólares. China, Estados Unidos, Brasil y Vietnam figuran entre los principales proveedores.
En contraste, las exportaciones de muebles de madera crecieron 28,3%, alcanzando 6,8 millones de dólares, con Estados Unidos y Centroamérica como principales destinos.

Un sector con impacto más allá de las cifras
El informe subraya que el aporte del sector forestal va más allá del valor agregado directo. Su vinculación con la agricultura en la Zona Norte y el Caribe, así como con el desarrollo urbano en Guanacaste, abre oportunidades para ampliar plantaciones, generar empleo rural y promover productos con menor huella de carbono.
Además, la actividad forestal aporta servicios ecosistémicos clave como captura de carbono, conectividad del paisaje y belleza escénica, factores que sostienen el ecoturismo y la imagen ambiental del país.
Durante 2025, la ONF avanzó en la actualización de bases de datos sectoriales con apoyo del proyecto “Apoyo al manejo sostenible de los bosques”, financiado por el Gran Ducado de Luxemburgo y ejecutado por LuxDev, fortaleciendo así la disponibilidad de información estratégica para la toma de decisiones.
Retos hacia adelante
El documento también identifica desafíos estructurales: mejorar la competitividad frente a importaciones crecientes, fortalecer la industrialización local y sostener el crecimiento del empleo en un contexto internacional más competitivo.
Con datos actualizados y una radiografía integral del sector, el informe 2024-2025 posiciona a la madera como un actor económico relevante dentro del modelo productivo costarricense, aunque con desafíos claros en materia comercial e industrial.
Entre las principales conclusiones al 2025, se resume:
1. El Censo Nacional de Industrias Forestales 2025 evidenció la diversidad del sector, compuesto por un 68% de industrias estacionarias y un 32% portátiles. Esta distribución refleja diferentes niveles de inversión, tecnología y dependencia de la materia prima, información esencial para orientar políticas de eficiencia energética y fortalecimiento industrial.
2. De las 236 industrias censadas, 192 se encuentran activas (81%) y 44 inactivas (19%), concentrándose principalmente en las regiones Norte y Pacífico. Esta distribución confirma la relación entre la actividad productiva y la disponibilidad de materia prima, además de señalar oportunidades para reactivar operaciones en zonas con menor presencia industrial.
3. El 23% de las industrias cuentan con plantaciones forestales propias, principalmente de Melina, Teca y Laurel, lo que les proporciona un suministro más estable y una ventaja competitiva frente a aquellas que dependen de proveedores externos. Este modelo representa una oportunidad para fortalecer la autosuficiencia productiva del sector en el mediano plazo, mediante la implementación de planes de reforestación y el aprovechamiento de incentivos forestales que podrían replicarse en otras industrias.
4. Se cosecharon aproximadamente 737.409 m³ de madera en rollo en 2024, considerando la madera en troza dedicada a la exportación y la madera aserrada por la industria de transformación primaria. De la madera cosechada, el 77,5% proviene de las plantaciones forestales, el 18,6% de terrenos de uso agropecuario y un 3,9% de los bosques naturales.
5. Las plantaciones forestales continúan siendo la principal fuente de abastecimiento de madera en el país. En 2024, se procesaron 571.584 m³-r, un aumento del 1,2% respecto a 2023. No obstante, en comparación con 2007 —año en que se alcanzó el máximo volumen con 968.042 m³-r— la industria procesó un 41% menos de madera de plantaciones. A esto se suma que el creciente porcentaje de madera proveniente de plantaciones refleja un aprovechamiento cada vez más temprano; y sin una reforestación suficiente, este patrón indica que se está cortando antes del turno de cosecha, lo que compromete la disponibilidad futura del recurso.
6. La madera proveniente de terrenos de uso agropecuario sin bosque presentó una disminución del 8,2%, continuando la tendencia a la baja observada desde 2014. Esta disminución refleja la reducción progresiva de esta fuente secundaria de abastecimiento y evidencia la creciente dependencia de la industria en las plantaciones forestales. La caída sostenida de esta materia prima resalta la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento y promover estrategias de manejo sostenible que aseguren la disponibilidad de madera nacional a futuro.
7. Conviene fortalecer a corto plazo el manejo sostenible de los bosques naturales, ya que constituyen una fuente de abastecimiento legal y estratégica para la industria maderera. En 2024, el volumen de madera proveniente de estos bosques disminuyó un 17,2%, siendo esta reducción el reflejo de la limitada implementación de planes de manejo activos y evidencia la importancia de adoptar medidas más efectivas que aseguren un aprovechamiento sostenible, protegiendo al mismo tiempo la conservación de estos recursos forestales.
8. La mayor parte de la madera producida se destinó a la fabricación de tarimas y materiales de embalaje 47%, la construcción 25,4%, la mueblería 13%, 14,5% en exportación y otros usos 0,1%, destacando la relevancia de los subsectores industriales y de embalaje en la economía forestal.
9. Los subproductos de madera, como la leña, aserrín y burucha, representan una parte importante del aprovechamiento industrial. En 2024, el volumen total comercializado alcanzó 85.519 m³, cifra inferior a los 107.803 m³ registrados en 2023. La leña continúa siendo el subproducto de mayor volumen con 61.355 m³ (55%), seguida por el aserrín con 14.229 m³ (26%) y la burucha con 9.935 m³ (8%).
10. En 2024 se fabricaron alrededor de 6.776.231 tarimas, con un consumo aproximado de 489.238 m³ de madera en rollo, proveniente principalmente de plantaciones forestales. Esta producción presentó una disminución del 1,6% respecto al año anterior y contribuyó de manera significativa a las exportaciones agrícolas, facilitando el transporte de mercancías como banano y piña, por un valor estimado de $12.349,207 millones.
11. La diversificación en el uso de especies para la producción de tarimas evidenció la adaptación del sector ante la escasez de materia prima. Melina y Cebo se mantienen como predominantes, pero también se utilizan especies secundarias como Laurel, Pilón, Guácimo y Cedro amargo.
12. En 2024, la industria forestal generó 13.392 empleos directos, un aumento del 10,2% respecto a los 12.022 empleos de 2023. Este crecimiento se concentró principalmente en el sector secundario y de construcción, subrayando la capacidad del sector para generar empleo rural y agregar valor a la cadena productiva.
13. El valor agregado del uso de la madera alcanzó $285 millones, mostrando un incremento de aproximadamente $40 millones respecto a 2023, reflejando la importancia económica del sector en zonas rurales. El sector primario y de construcción aportaron conjuntamente el 61% del valor agregado total, consolidándose como motores de desarrollo económico y empleo loca,
14. El déficit en la balanza comercial de productos de madera y muebles se amplió significativamente, pasando de $158 millones en 2023 a $205 millones en 2024, lo que representa un aumento del 29,7%. Este incremento refleja la creciente dependencia de importaciones, especialmente de madera aserrada, frente a la producción nacional.
15. Las exportaciones de madera en bruto y aserrada registraron una disminución del 10,7%, alcanzando un valor total de $22,77 millones. Esta reducción se debe principalmente al aumento de la competencia en los mercados internacionales, en especial en el segmento de la Teca, donde la oferta de madera importada presenta precios más bajos y mayores volúmenes, lo que ha reducido la competitividad de la madera nacional.
16. Los principales destinos de exportación fueron India, Panamá, Estados Unidos, China, Nicaragua y Vietnam, con predominio de madera en bruto y embalajes.
17. Las importaciones de madera aserrada aumentaron 12,3%, alcanzando $72,48 millones, reflejando el desbalance entre producción interna y demanda nacional de productos primarios.
18. Chile, China, Estados Unidos, Brasil y España se consolidaron como los principales países de procedencia de los productos primarios importados, representando más del 70% del total.
19. Las exportaciones de muebles crecieron un 26,5% respecto a 2023, alcanzando $6,78 millones, destacando Estados Unidos y Panamá como mercados prioritarios
20. En contraste, las importaciones de muebles aumentaron 52,3%, superando los $77 millones, lo que amplía la brecha comercial en el sector manufacturero nacional.
21. El consumo aparente de madera en 2024 alcanzó 711.111 m³, con un incremento del 24,5% respecto al año anterior, aunque casi la mitad del volumen consumido corresponde a madera importada.
22. Solo el 54,4% de los productos primarios consumidos fueron de origen nacional, evidenciando una disminución sostenida en la autosuficiencia maderera y la necesidad de políticas que promuevan el abastecimiento interno. En este contexto, la certificación de la madera como requisito de admisibilidad para las compras públicas puede favorecer el fortalecimiento del sector forestal nacional, ya que el Estado está facultado para adquirir únicamente madera de origen nacional, lo que incentiva la producción y el manejo sostenible de los recursos forestales.
23. El consumo de madera por parte de instituciones públicas se mantuvo bajo, representando apenas el 0,3% del total nacional, a pesar de los beneficios ambientales y climáticos que su uso podría aportar. Este bajo nivel de consumo también limita el avance hacia el cumplimiento de las metas y acuerdos ambientales del país, que promueven la utilización de materiales renovables y de bajo impacto en la construcción y el consumo institucional
24. Entre 2007 y 2024, las instituciones estatales adquirieron cerca de 86.347 m³ de madera, mostrando una tendencia decreciente en los últimos años y evidenciando la falta de políticas de compra verde efectivas.
25. Según las estadísticas reportadas por FONAFIFO, entre 2011 y 2024 se reforestaron en promedio 2.058 hectáreas anuales a través del PSA, frente a la meta del PNDF 2011–2020 de 7.000 hectáreas por año. En 2024 se reforestaron 746 hectáreas, lo que representa una disminución del 32,3% respecto a 2023, evidenciando la necesidad de reforzar los incentivos para la reforestación y avanzar hacia el cumplimiento de las metas nacionales.
26. El desabastecimiento de madera en 2024 provocó aumentos significativos en los precios de mercado, alcanzando niveles históricos para especies como Teca, Guanacaste, Cedro y Ciprés.
27. Los precios más altos de la madera aserrada corresponden a especies finas, duras y decorativas, como Guapinol, Madero negro, Ron ron, Teca, Carao, Cenízaro y Guanacaste, con valores entre 1.250 y 2.250 colones/pmt, utilizadas principalmente en mueblería y construcción de finos acabados debido a su durabilidad y calidad. Otras 13 especies importantes para muebles presentan precios de 600 a 1.200 colones/pmt, destacando Chiricano, Pochote, Cedro Amargo y Gavilán.
28. La madera de especies suaves o provenientes de plantaciones, destinada a formaleta y embalaje, registra los precios más bajos, entre 420 y 630 colones/pmt. Ante la alta demanda para tarimas, los industriales recurren a especies abundantes de menor diámetro, evidenciando la necesidad de sistemas productivos que permitan cultivar madera para usos específicos con ciclos más cortos y reducir la presión sobre especies de mayor valor agregado.
29. La diversificación en el uso de especies forestales para embalaje y construcción evidencia la capacidad de adaptación del sector, pero también refleja la presión creciente sobre especies de menor diámetro, que anteriormente se destinaban a productos de mayor valor.
30. En 2025, los precios promedio de las principales especies comercializadas en Costa Rica mostraron una tendencia general al alza, con incrementos entre 6% y 10,8% respecto a 2024, destacando Teca 10,8%, Laurel 10,3%, Guanacaste 9,9% y Ciprés 9,1%. Cedro y Pino también registraron recuperación de precios, con aumentos de 3,1% y 6,4% respectivamente, mientras que Melina experimentó una disminución del 15%, asociada al uso de especies alternativas para la elaboración de tarimas. Estos cambios reflejan un dinamismo creciente en el mercado y una tendencia de comercialización al alza para las especies más demandadas.
Acceda al documento completo en: https://onfcr.org/usos-y-aportes-de-la-madera-en-costa-rica


