En el estado de Bahía, Brasil, el programa “Plantar para evitar la escasez” suma pequeños y medianos productores rurales al desarrollo forestal con asistencia técnica, contratos garantizados a largo plazo y respaldo institucional. El objetivo: asegurar a la industria la oferta futura, equilibrar el mercado y generar un efecto derrame en toda la cadena industrial. Así lo explicó en una entrevista con ArgentinaForestal.com el director ejecutivo de la ABAF, Wilson Andrade, quien impulsa la iniciativa en conjunto con la Secretaria de Agricultura estatal, Embrapa Florestas y otras instituciones técnicas.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
BRASIL (13/2/2026).- Mientras varias regiones forestales de América Latina enfrentan una disminución en la base de productores y riesgos de escasez futura de madera -un escenario que preocupa especialmente en provincias como Misiones-, en Brasil se consolida una estrategia orientada a ampliar la oferta desde el origen: incorporar a pequeños y medianos productores rurales al negocio forestal como eje del equilibrio de mercado.
En el estado de Bahía, la Associação Baiana das Empresas de Base Florestal (ABAF) impulsa desde hace tres años el programa “Plantar para evitar la escasez”, una alianza con la Secretaría de Agricultura estatal (Seagri) que ya se implementa en diversos consorcios municipales y que prevé expandirse en 2026.
“El programa es voluntario, flexible y orientado a resultados concretos”, explicó el director ejecutivo de ABAF, Wilson Andrade, en diálogo con ArgentinaForestal.com.
La premisa es clara: aumentar la base productiva para sostener el crecimiento de la demanda mundial de madera, que avanza a un ritmo estimado del 3,5% anual, impulsada por la celulosa, papel, construcción civil, muebles, energía, pellets, biomasa y nuevos bioproductos vinculados a la descarbonización de la economía.

Plantar hoy para evitar desequilibrios mañana
“Tenemos la responsabilidad de atender en forma adecuada a los consumidores de todas las cadenas del sector forestal, manteniendo un equilibrio saludable entre oferta y demanda, lo que genera estabilidad. Cuando ese equilibrio se rompe -como ya se observa en diversos países- surge un fuerte aumento en la demanda tanto de productos tradicionales como de nuevos bioproductos”, señaló Andrade.
El programa “Plantar para evitar la escasez” busca incentivar a pequeños y medianos productores a invertir en plantaciones comerciales para usos múltiples, integrando agricultura, ganadería y forestación bajo el sistema ILPF (Integración Lavoura-Pecuaria-Florestas), en el marco del Programa ABC de Agricultura de Bajo Carbono.
“Lo más importante es que el productor no necesita abandonar su actividad tradicional. Lo orientamos a adoptar el gran proyecto brasileño que el mundo debería conocer más: el Programa ABC, especialmente mediante el sistema ILPF”, precisó.
Rentabilidad y respaldo para el productor
Según estudios desarrollados por ABAF junto con Embrapa Florestas y otros socios técnicos, el modelo ILPF ofrece mayor rentabilidad y seguridad económica. “La rentabilidad forestal suele ser el doble de la ganadería, y superior a la mayoría de los productos agropecuarios”, afirmó Andrade.
Para reducir barreras de ingreso, el programa ofrece:
- Asistencia técnica especializada.
- Plantines adaptados a cada región.
- Compra garantizada mediante contratos futuros.
- En algunos casos, adelantos financieros a cuenta de la producción.
Un aspecto central es la articulación directa entre productores y procesadores locales. “Un resultado muy positivo del programa es vincular pequeños y medianos productores con pequeños y medianos procesadores de madera. De esta forma, evitamos que dependan exclusivamente de grandes industrias y fortalecemos toda la cadena”, subrayó.

Efecto derrame y abastecimiento para grandes industrias
El modelo no excluye a los grandes actores industriales. Por el contrario, los integra dentro de una red ampliada de proveedores.
Actualmente, cerca del 25% de la madera procesada por grandes industrias -papeleras, celulosa, paneles, MDF y aglomerados- proviene de pequeños y medianos productores en Bahía, y ese volumen crece a un ritmo aproximado del 10% anual.
“El crecimiento de contratos de fomento y asociaciones aumentó un 102% en 2024, lo que demuestra la fuerza del modelo. Este es claramente el camino del futuro del mercado de madera. Las grandes industrias serán abastecidas cada vez más por redes de pequeños y medianos productores, que ofrecen eficiencia, capilaridad y producción competitiva”, sostuvo Andrade.
Este esquema genera un efecto derrame: los productores acceden a nuevos ingresos y estabilidad contractual; los procesadores pequeños y medianos aseguran materia prima; y las grandes industrias diversifican su base de abastecimiento, reduciendo riesgos de escasez y volatilidad.
Un modelo con fuerte respaldo institucional
El programa cuenta con una sólida base institucional. Fue impulsado por ABAF junto a sus aproximadamente 300 asociados, con el apoyo de entidades como la Confederación Nacional de Agricultura (CNA), federaciones agrícolas (FAEB/SENAR), la Confederación Nacional de la Industria (CNI/SENAI), el Gobierno del Estado de Bahía (SEAGRI), además de universidades e institutos de investigación como EMBRAPA y SENAI-CIMATEC.
Entre los objetivos estratégicos del programa para Bahía se destacan:
- Abastecer la creciente demanda de madera y bioproductos.
- Mantener un mercado equilibrado, evitando picos de escasez y volatilidad de precios.
- Incrementar el ingreso rural.
- Optimizar el uso de equipos y mano de obra durante todo el año.
- Elevar la productividad de un sector que ya es referencia mundial.
El enfoque brasileño parte de una premisa estructural: sin productores forestales suficientes, no hay industria sostenible en el tiempo. En regiones donde la base de plantadores se reduce y la concentración industrial aumenta, el riesgo de desequilibrios futuros es creciente.
Bahía apuesta a anticiparse a la solución del problema: plantar hoy para garantizar madera mañana, fortalecer el entramado productivo y asegurar que el crecimiento de las grandes industrias tenga un anclaje territorial amplio y competitivo.


