Últimas noticias

Opinión

Crisis foresto-industrial en Corrientes | Forestadora Tapebicuá paralizó por 30 días las actividades en su aserradero de Virasoro y suspende a 520 trabajadores

Es uno de los diez aserraderos más grandes del país. Los 520 empleados que trabajan en la planta fueron cesanteados temporalmente sin goce de haberes. “La empresa había pedido iniciar proceso preventivo de crisis, pero incumplió el acuerdo de pago de haberes acordado con el gremio, adeudando medio aguinaldo de junio y haberes de julio, indicó Ricardo Kupec, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Corrientes.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

 

CORRIENTES (8/8/2025).- El Grupo Tapebicua intentó evitar un final anunciado. Enfrenta una deuda millonaria con acreedores, que incluye parte de los salarios de julio y el medio aguinaldo. Este lunes, los trabajadores informaron que iniciarían un paro por tiempo indeterminado, hasta que abonen los salarios. Sin embargo, la compañia se adelantó a la medida y notificó vía carta documento este viernes a todos los trabajadores que se paralizaba la producción y todas las actividades por 30 días, sin goce de haberes. El plantel implica cerca de 520 mpleados de la firma.

Forestadora Tapebicuá, del grupo de Celulosa Argentina, con un aserradero modelo en remanufactura y compensados, ubicado en Gobernador Virasoro, Corrientes.

La empresa, si bien intento negar en los primeros trascendidos sobre la crisis, está arrastrando dificultades financieras desde el año pasado, situación que la llevó a solicitar un proceso preventivo de crisis en mayo y acordar formas de pagos graduales a sus trabajadores.

Desde la FAIMA, que nuclea a las cámaras madereras de todo el país aseguran que la actividad está en crisis y la industria funciona a menos de 50% de su capacidad.

El apagón de la obra pública y un dólar poco competitivo para las exportaciones de las economías regionales se combinaron para dar forma a un presente complicado para la industria forestal en todo el país.

La demanda en el mercado interno se desplomó a inicios del año pasado, en buena medida por el retiro de la inversión del Estado en obra pública pero también por la caída del poder adquisitivo del salario. En tanto que la suba de costos como energía y transporte, en combinación con un dólar barato, minaron la competitividad exportadora del sector.

Los primeros en sufrir las consecuencias de este panorama poco alentador fueron las Pymes, pero la crisis ahora también provoca estragos en las grandes.

En el caso de Tapebicua, el cuadro se agravó a partir de una demanda de la USIMRA (Unión de Sindicatos de Madereros de la República Argentina), que intimó a la empresa a regularizar parte de una deuda con el gremio, de más de 170 millones de pesos (por servicios de seguros de vida y sepelios que corresponde por cobertura al afiliado). «No es cierto que hay un embargo judicial de las cuentas de la empresa por este motivo, no hay ningún embargo por las deudas que la empresa mantiene con el sindicato, que es aún mucho mayor. Desde la empresa están intentando culpar al gremio por la decisión de suspender 30 días a los trabajadores, y no cabe duda que es solo otro artilugio para evadir sus responsabilidades», explicaron delegados gremiales de USIMRA.

Esta semana la firma había anunciado el pago del 30% de los sueldos de julio y todavía adeuda el medio aguinaldo de junio. Producto de esos incumplimientos, que exceden los límites del procedimiento preventivo de crisis, el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de  Corrientes había convocado a un paro total a partir del lunes próximo.

Pero la empresa se adelantó a esa medida de fuerza y directamente cerró la planta por treinta días.

Panorama de crisis

Forestadora Tapebicuá forma parte del Grupo que también integra la empresa Celulosa Argentina, la mayor fabricante de papel del país, que hace poco más de una semana paralizó las actividades en sus plantas de Capitán Bermúdez y Zárate, provincia de Buenos Aires. .

“Esta situación obedece al marcado deterioro del capital de trabajo, como consecuencia del complejo contexto que atraviesa la empresa”, indicaron oportunamente desde Celulosa Argentina.

La empresa había alegado que su capacidad de generación de caja se deterioró por un conjunto de factores que incluyen una caída en el nivel de ventas superior al 30 % en el mercado doméstico y un incremento “sustancial” en los costes fijos medidos en dólares.

Leer más: 

Celulosa Argentina aún no logró acordar con acreedores y paralizó sus plantas en Santa Fe y Buenos Aires

Comité de crisis en FAIMA

En la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) se mantienen en alerta tras un duro primer semestre del año en el mercado interno ante la baja del consumo y altos costos, que derivó en una drástica reducción de la capacidad de las industrias madereras en el país, con una caída de más de un 50%, según la información a la que accedió ArgentinaForestal.com

Frente al panorama negativo para la actividad, decidieron crear un Comité de Crisis para la Foresto-industria, una medida drástica que evidencia la profunda recesión que golpea a este sector vital para las economías regionales.

Pequeñas y medianas empresas (PyMEs) de todo el país se enfrentan a un cóctel explosivo de altos costos, restricciones de financiamiento y una caída abrupta del consumo, que amenaza con desmantelar una de las principales cadenas productivas de la Argentina, de la que dependen miles de familias y pequeños y medianos emprendedores.

El pasado 30 de julio, en reunión de la Comisión Directiva de FAIMA, se dio un consenso unánime para dar el paso a formalizar la creación de este comité de crisis. Su objetivo es articular una respuesta coordinada con las 28 cámaras empresarias que representan a la industria a nivel nacional, abarcando desde las provincias con mayor actividad forestal como Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Formosa, hasta otras con menor, pero significativa para la economía local como Salta, Tucumán, Tierra del Fuego, presencia del sector.

La situación es crítica y progresiva, como se viene reflejando en reiteradas publicaciones desde hace más de un año, y en la actualidad aseveran que la situación es “asfixiante” para los eslabones de la primera transformación y la remanufactura de la madera, que son la base de la producción de muebles, insumos para la construcción y otros bienes de consumo.

Ricardo García, miembro del Comité de Crisis de FAIMA, se refirió en una entrevista con ArgentinaForestal.com al panorama complejo de la industria. «No es fácil decirlo, pero hay cierre de aserraderos. También empresas como Forestadora Tapebicua atraviesan un momento muy complicado con suspensiones y pagos de personal en cuotas, y paralización de sus actividades. En el norte del país, algunos aserraderos han suspendido turnos o enfrentan serios problemas para sostener la actividad”, explicó el empresario.

La raíz del problema, según el directivo, es la compresión de márgenes: “Los precios de venta están muy bajos, pero los costos no ceden. La materia prima, la energía, el gas, el combustible y los salarios han sufrido aumentos. Esto hace cuesta arriba mantener la industria funcionando sin margen de ganancia. Esta es la realidad con la que convivimos”.

Para mantenerse a flote, las empresas están asumiendo deudas, incluso solicitando créditos en julio para poder pagar el aguinaldo.

Los datos de la encuesta de FAIMA confirman la recesión

La Federación realizó una encuesta reciente a sus miembros que pone en números la magnitud de la crisis:

Producción: El 78% de las empresas reportó caídas en sus niveles de producción durante el primer semestre de 2025. De ese grupo, un 20% experimentó una retracción superior al 40%, y otro 20% sufrió una caída de entre 30% y 40%.

Ventas: En línea con la producción, el 78% de las empresas registró una caída en sus ventas, y un 45% de ellas señaló un retroceso de más del 30%. Solo el 20% de los encuestados logró mantener sus ventas estables.

Expectativas: El panorama para el segundo semestre es pesimista. Solo el 20% de las empresas espera una mejora, mientras que el 46% no proyecta cambios y un preocupante 34% anticipa una caída aún mayor a la sufrida en el primer semestre.

 

Sostenimiento del empleo bajo presión

A pesar de la caída productiva, las empresas están haciendo un gran esfuerzo por sostener sus planteles. No obstante, las medidas para reducir costos de personal son evidentes en los resultados de la encuesta:

  • El 90% de las empresas tuvo que adelantar vacaciones.
  • El 91% implementó suspensiones de personal.
  • El 99% redujo las horas de trabajo de sus empleados.

«Detrás de estos datos, hay un gran esfuerzo para sostener el empleo en el sector y mucha presión del sindicato, lo que complejiza la toma de decisiones para hacer frente a esta crisis», concluyó García.

La industria de la madera enfrenta a nivel país un escenario desolador, marcado por:

  • Parálisis de la obra pública y retracción de la construcción privada: La falta de proyectos y el encarecimiento de los materiales han impactado directamente en la demanda de madera.
  • Restricción al crédito: Las elevadas tasas de interés dificultan el acceso a financiamiento productivo, limitando la capacidad de inversión y de capital de trabajo para las empresas.
  • Caída del consumo interno: Con la demanda local representando cerca del 80% del destino de la producción, su abrupta contracción es el principal factor de la crisis.
  • Adversidad en el mercado externo: La inestabilidad global en precios y volúmenes de exportación ha mermado las oportunidades para las empresas que buscan colocar sus productos fuera del país.

 

Leer más:

FAIMA conformó un Comité de Crisis para la Foresto-industria: madereros operan a menos de un 50% de su capacidad y hay miles de empleos en riesgo

Artículos relacionados