Misiones | Las y los guardaparques de la provincia celebran su día, con vocación de servicio y el desafío de lograr un mayor reconocimiento por su actividad

A la espera del tratamiento en la legislatura provincial de la ley de reivindicación histórica para que los baqueanos misioneros, que tienen más de 30 años de servicio público custodiando las áreas naturales  y requieren de esta herramienta para jubilarse con equidad salarial; y con la presentación de un proyecto de Ley del Estatuto de Guardaparques para establecer reglas acordes a un empleo verde y sostenible, celebran este 19 de octubre el Día del Guardaparque Provincial.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

MISIONES (19/10/2022).- Cada 19 de octubre se conmemora el Día del Guardaparque Provincial, una fecha para reflexionar sobre el rol que tienen estos hombres y mujeres en el servicio público profesional de custodiar las áreas naturales protegidas de Misiones y su biodiversidad.

El reto fue lograr este año los espacios de diálogo y consenso para mejorar las condiciones laborales y el perfeccionamiento del sistema provincial, y proponer la creación del Estatuto de los Guardaparques que será la herramienta rectora de su actividad, proyecto que en estos meses se encuentra en su etapa final de elaboración para ser presentado en la legislatura provincial. para su tratamiento.

Por otra parte, hay una veintena guardaparques baqueanos de Misiones que esperan el tratamiento del proyecto de ley de ventana jubilatoria, ya que tienen más de 30 a 35 años de servicio, pero no pueden retirarse sin el reconocimiento para acceder a una jubilación digna.

Sería una ley de reivindicación histórica para quienes fueron protagonista de la historia de la creación de los parques provinciales de la provincia. A los baqueanos se los reconoce por tener conocimiento del monte o del terreno de las áreas naturales desde antes de la creación de la carrera de Guardaparques, del Sistema Provincial de Áreas Protegidas y sus parques provinciales o de la nutrida legislación vigente.

Enfrentaron todo un proceso inicial mucho más hostil que el actual, aunque para ellos es una anécdota de las experiencia que les tocó vivir, y hoy disfrutan con orgullo ver lo que queda en pie del Bosque Atlántico o Selva Paranaense.

Entre ellos, se encuentran Aloisio Foletto y Onécimo Olivera, quienes compartieron su historia de vida para una producción especial realizada por ArgentinaForestal.com.

Tal vez te interese leer: Baqueanos de Misiones | Aloisio Foletto, una historia de compromiso por la selva marcada por el desarraigo que implica al guardaparque protegerla

Tal vez te interese leer: Baqueanos de Misiones | Onécimo Olivera, un guardaparque de gran valor en experiencia en la seguridad pública y la defensa de las áreas naturales

En el grupo de baqueanos también están sus compañeros Víctor Zemunich, Ricardo Freyer, Rubén Raúl Abramson, Roberto Moreyra, Ricardo Escobar, Miguel Giménez, Jacinto Sosa, Miguel Azarmendia, Mariano Chudy (ya retirado hace algunos años). Y recordamos al recientemente fallecido baqueano Eustaquio Rodríguez, quien al igual que sus compañeros, le dedicó 34 años de su vida a proteger la biodiversidad de la provincia.

Estos primeros agentes públicos, incorporados en la década de los años ochenta, vivieron condiciones laborales no solo más precarias, sino también las más adversas que se recuerdan en este oficio por el aislamiento geográfico, con asentamientos en carpas en sus guardias o viviendas precarias, carencia de electricidad y de agua potable, y otras condiciones insalubres como letrinas y baños sin instalaciones de agua caliente, falta de movilidad o vehículos para cada Área Natural Protegida, falta de comunicación, entre otras condiciones que con el tiempo y la experiencia fueron cambiando.

En cuanto a su dedicación laboral, hablamos de una entrega mensual promedio de 35 días que con el correr de los años y por el propio planteo de los guardaparques, se fueron reduciendo de 20 días  o menos hasta lograr el sistema actual de guardias y francos.

En la Cámara de Diputados de Misiones se dio dictamen en comisión en junio al proyecto de ley de Régimen de Ventana y Moratoria Previsional para ser tratado en las sesiones y lograr sancionar la ley que beneficiará al grupo que conforma el personal más antiguo de Guardaparque de la Provincia de Misiones, con una medida que pretende efectivizar una reparación histórica para los baqueanos o “prácticos”, quienes fueron elegidos para su labor por su conocimiento del monte o del terreno oportunamente hace más de 30 años, y se desempeñaron durante estas últimas décadas en su rol profesional y con alto compromiso en su vocación de servicio público.

Texto del Proyecto de Ley Régimen de Ventana y Moratoria Previsional para el personal guardaparque de Misiones

Día de reconocimiento

La fecha recuerda el fallecimiento del guardaparque Horacio Foerster, ocurrida el 19 de octubre de 1993, en aguas del Moconá mientras cumplía tareas de servicio.

Las funciones que tienen los y las guardaparques están muy lejos del imaginario colectivo de estar “con el sombrerito recorriendo senderos y disfrutando del paisaje natural”.

Si bien ese es su privilegiado contexto laboral por la naturaleza que los rodea, implica suma responsabilidad asumir una guardia y exige entrenamiento, formación y capacitación permanente.

Hay guardaparques que cumplen actividad de gestión, planificación para el manejo forestal de los recursos naturales del Sistema de Áreas Naturales Protegidas de Misiones.

Comenzaron a cumplir tareas específicas en las guardias en el territorio en el año 1987, en el Parque Provincial Islas Malvinas que hoy forma parte del Parque Urugua-í.

Después se fue ampliando a medida que fueron creando los parques provinciales.Los guardaparques se fueron organizando, y desde el Ministerio de Ecología de Misiones se fue acompañando en capacitaciones, cursos, en la creación con la UNaM de la carrera técnica, y la creación del Cuerpo de Guardaparques.

Sus tareas van desde el control y vigilancia en las áreas naturales protegidas, control forestal, educación y extensión ambiental en las áreas y en las poblaciones aledañas, información turística, asesoramiento sobre cuestiones ambientales, capacitación ambiental, prevención y combate de incendios y colaboración con otras instituciones en tareas sociales y sanitarias.

 

“A pesar de todas las dificultades que pasamos para proteger nuestros recursos naturales, hoy se puede ver la selva misionera en pie con su biodiversidad. Esto da la posibilidad a las nuevas generaciones a seguir cuidando y potenciar lo que queda”. – Gdque. Onécimo Olivera

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.