En Córdoba, empresarias ganan espacio directivos en entidades gremiales forestoindustriales 

Si bien una encuesta realizada por la Voz de Córdoba refleja que aún presiden menos del 10% de las entidades, en el sector de la industria de la madera destacaron el rol de Beatriz Bederian y Soledad Milajer. “Es importante acelerar el proceso de representatividad.Las leyes de cupo son una de ellas, también las que proponen estímulos y ventajas diferenciales asociadas a lograr de equidad”, asegura Bederian, presidenta de la Cámara de la Madera, Mueble y Equipamiento de Córdoba (Cammec).

Fuente: La Voz 

 

CÓRDOBA (10/3/2021).- Un relevamiento realizado por La Voz sobre 63 de las principales y más activas cámaras, federaciones, asambleas, y asociaciones empresarias locales (representantes de las actividades económicas de mayor impacto de la provincia) arroja que sólo el 10 por ciento de ellas tienen a una mujer en su máximo puesto de conducción: la presidencia. Parte de quienes ocupan u ocuparon ese lugar dan testimonio en esta nota.

Si se amplía la mirada hacia todo el cuerpo conductivo de las entidades, el número de mujeres crece, pero continúa lejos del alcanzar el 50/50 con los varones.

El dato alentador: hay coincidencia en que la participación femenina aumenta en número y gana poder, pero se trata hasta ahora de un proceso lento si se considera todo lo que resta por andar.

Por caso, si se analizan los caminos personales de las dirigentes que “llegaron”, la mayoría de ellas promedia al menos una década de acción activa previa dentro de su entidad. A ese ritmo, y teniendo en cuenta la todavía muy baja cuota de mujeres insertas en este mapa, lograr una relación más equitativa al máximo nivel llevará muchas décadas.

Para algunas, como Beatriz Bederian, presidenta de la Cámara de la Madera, Mueble y Equipamiento de Córdoba (Cammec), es importante acelerar el proceso en este y otros ámbitos con distintas herramientas. “Las leyes de cupo son una de ellas, también las que proponen estímulos y ventajas diferenciales asociadas a lograr de equidad”, asegura.

Las aplicación de las primeras viene haciendo punta en la política en Argentina, y ya muestra buenos resultados en los poderes legislativos local y nacional.

Otro ejemplo aunque con diferente mecanismo sobre el sector privado es la reciente ley provincial 10.719, que impulsa la participación de mujeres en los directorios de empresas y en otras organizaciones, a través de una certificación que permite acceder a beneficios si cumplen determinados requisitos.

Lo cierto es que al menos la “conversación” respecto de la equidad de género ya se instaló en gran parte de las entidades empresariales, según coinciden sus integrantes. Y algunas, como la Unión Industrial de Córdoba (UIC), avanzan en darle impulso institucional al tema.

La entidad tiene como meta lanzar, este año y de manera formal, su Departamento de Género y Diversidad, un espacio que busca ser abierto y heterogéneo dedicado a empujar esos temas hacia dentro de la organización y en especial sobre el mapa de industrias locales.

La iniciativa se relaciona con un trabajo nacional con epicentro en la Unión Industrial Argentina (UIA), que en 2020 activó un departamento similar. Natalia Heyd Murad, CEO de +Latina (socia con sus dos hermanas) y miembro de ambas entidades desde hace años, integra el espacio de la UIA y es una de las dirigentes abocadas a replicarlo en Córdoba.

“La idea es hacerlo diverso y que trabaje en la sensibilización sobre el tema, el impulso de legislación favorable, de buenas prácticas y articulación con otras iniciativas, como programas de géneros de organizaciones internacionales”, explica Heyd.

Las dirigentes coinciden en que otra línea de acción es trabajar el efecto “contagio” y de construcción de red: que las mujeres que entran a las entidades convoquen a otras, o se visibilicen para inspirar a pares a participar.

Beatriz Bederian, presidente de la Cámara de la Madera, Mueble y Equipamiento de Córdoba (Cammec)

“El cambio viene sucediendo pero es lento. Se necesitan políticas que fomenten la participación igualitaria de las mujeres y aceleren su empoderamiento, porque hay obstáculos que persisten. Creo que hoy el trabajo para promover la igualdad de género es decisivo”, opina Bederian. Aclara que esto se aplica a numerosos ámbitos, incluido la conducción de las empresas y, entre ellas, las pymes.

Para la dirigente y titular de la empresa Maconta, el “trabajo mancomunado” y complementario mixto y también entre mujeres es fundamental. Justamente en la cámara se encuentra un ejemplo del impacto que el efecto red o contagio femenino (dirigentes que suman a más pares a sus entidades o las atraen desde la referencia) puede lograr, ya que en un caso casi inédito en Córdoba la entidad lleva dos presidentas consecutivas.

 

Soledad Milajer, secretaria de Faima

En el camino gremial empresario que inicio hace 15 años, Soledad Milajer viene poniendo mojones: fue la primera presidenta mujer de la cámara de la madera local (hoy integra el directorio) y la primera en lograr un cargo de relevancia (secretaria general) de la federación nacional (Faima).

En ese proceso, destaca la importancia de mentores, en especial, de mujeres. “Isabel Martínez (ex presidenta de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba) fue una de ellas; muy generosa siempre en la transmisión de este concepto de ‘animarse’ a las mujeres. Verla y escucharla siempre fue una inspiración”, señala. Su sucesora, Beatriz Bederian, es otra. “Fue la mujer que más me apoyó en la gestión”, destaca Milajer, quien asegura que llegó a estimular la presencia femenina en la cámara como algo natural.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *