Daniel Lassalle, de Cadamda: “La construcción sustentable con madera retoma fuerza en el país”

En una entrevista con el gerente comercial de la Cámara de la Madera (Cadamda) para el suplemento especial de La Nueva Mañana de Córdoba, explicó cuáles son las actividades que se realizan con cursos virtuales de Construcción Sustentable en Madera, y también cómo se trabaja por estos días con módulos sanitarios de madera para hacerle frente al coronavirus.

 

Fuente: La Nueva Mañana de Córdoba

 

BUENOS AIRES (17/4/2020).- La madera es un recurso natural y sustentable que, debido a su velocidad de respuesta, la capacidad disponible del recurso forestal, y el procesamiento industrial, permite dinamizar el empleo y las economías regionales, agregando valor a la materia prima proveniente de bosques cultivados como también por los claros beneficios ambientales, económicos y constructivos de los sistemas utilizados.

Especialmente en la construcción, y en comparación con otros materiales, la madera es un material renovable, reciclable y carbono neutro. Esto contribuye con la mitigación del cambio climático y a su vez con el calentamiento global, siendo el material de menor demanda energética para su fabricación. Entre sus ventajas se pueden mencionar un bajo consumo energético que implica ahorro para el usuario y la sociedad, en un contexto energético deficitario, un óptimo comportamiento antisísmico, posee una buena resistencia ante el fuego, es durable, estética y cálida.

Así lo explicó el gerente comercial de la Cámara de la Madera (Cadamda), Daniel Lassalle, quien además se refirió al alto interés en la madera y que toma fuerza nuevamente, a partir de los cursos virtuales de Construcción Sustentable de Madera que impulsan desde la cámara empresaria.

¿En qué consisten estos cursos virtuales de construcción sustentable con madera?

-Cadamda tiene más de 115 años desde que se fundó, y hace aproximadamente 15 años comenzamos a trabajar tímidamente con el tema de la construcción sustentable con madera. En un principio, desarrollamos casas premium en barrios cerrados, countries, etcétera. Luego, con el correr del tiempo, tratamos de cambiar un hecho cultural que es la construcción de viviendas. Llevamos adelante seminarios presenciales en todo el país. Los gobiernos nacionales, provinciales y municipales nos apoyaron muchísimo y hace unos cuatro años, aproximadamente, ya se fijó, prácticamente, como política de continuidad de todos los gobiernos.

-¿A quiénes están dirigidos estos cursos?

-Nosotros tenemos nuestro propio Departamento de Arquitectura con Madera, nos acompañaron empresas privadas, el Ministerio de Agroindustria, la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto-industrial. Hoy estamos trabajando codo a codo, y desde fines del año pasado, decidimos llevar adelante este proceso de cambio de cultura en la construcción de viviendas. Lo llevamos al nivel de altos profesionales, como si fuera un postgrado. Para hacerlo extensible, lo llevamos al sistema de cursos online para llegar no sólo a todo el país, sino también a nivel internacional. Lanzamos el primero en marzo y nos sorprendió positivamente el alto grado de interés que presentaron los profesionales.

-¿Por qué generó esa sorpresa?

-Duplicó y hasta triplicó nuestras expectativas. En abril se repitió la misma concurrencia y ahora ya estamos inscribiendo para el curso virtual de mayo. Por supuesto que tuvimos que armar todo un sistema estructural, de portales, de gente que asistiera, ya que sobre todo ahora que estamos aislados la gente se conecta y se interesa en esto a toda hora. Los cursos duran treinta días, se dividen en cuatro etapas y se pueden guiar por el portal www.maderayconstrucción.com.ar.

 

-¿Cómo está Argentina en cuanto a este sistema de construcción?

-En Argentina, por historia, la construcción está hecha, en su mayoría, con el sistema constructivo húmedo, que es ladrillo sobre ladrillo. Todo eso fue siguiendo la historia, a través de los españoles e italianos que llegaban y traían sus propios sistemas. Pero luego, tímidamente, como decía antes, comenzaron a aparecer otros sistemas constructivos, que es lo que se denomina construcción en seco. Por supuesto, tiene muchísimos más beneficios que la construcción húmeda porque esto tiene aislaciones, materiales que permiten reducir en un 60 por ciento el consumo energético por el tipo de construcción en sí y en el caso de la madera es cien por ciento sustentable, no tiene humedad, tiene las mismas características de la construcción húmeda, pero hay que sumarle el ahorro energético y la cantidad de tiempo en la que se construye.

-¿Por qué suma el tiempo?

-La construcción en seco se hace en un treinta por ciento del tiempo que se necesita para la construcción húmeda. Pero, además, no sólo es el ahorro inicial sino a continuación de su vida, porque la gente comienza a ahorrar fuertemente en las facturas de electricidad, de gas por el tipo de reacción que tiene este sistema constructivo y cómo capta y abraza, por ejemplo, el aire acondicionado, la calefacción y no permite que se pierdan. El consumo es mucho más eficiente y menor.

 

-¿Dónde nace la construcción en seco?

-Este es un sistema que tiene más de 200 años y fue inventado en Estados Unidos durante la conquista del oeste, cuando se necesitaba construir rápidamente viviendas, por supuesto, era todo muy precario. Con el tiempo se fue actualizando y llegamos a lo que es hoy la construcción en seco. En países como Estados Unidos, Canadá, en Europa y en Chile, por ejemplo, el 90 por ciento de la construcción de viviendas familiares está hecho con este sistema constructivo.

 

-La materia prima, ¿cómo se consigue?

-Nosotros no trabajamos con bosques nativos, que son aquellos que nacieron de la naturaleza, sin la intervención de la mano del hombre. Trabajamos pura y exclusivamente con bosques implantados, es decir, que fueron plantados con un fin de producción sustentable, que fueron y son forestados para este medio y son para un fin específico. No se desmonta áreas de bosques nativos para plantar bosques cultivados.

Y después todos los materiales, como los energéticos y propios de la construcción son existentes y fabricados en Argentina y muchos otros son importados. Es decir, tienen la excelencia de productos altamente solicitados, que ya están funcionando y que cubren todos los pasos y aspectos de la vivienda.

 

-¿Se va tomando como una posibilidad fuerte la construcción en seco en el país?

-Argentina tiene un gran déficit habitacional, está en el orden de los dos millones a tres millones de viviendas. Hoy por hoy, para hacerle frente a esto hay 1.200.000 hectáreas ya forestadas y existe un plan nacional que se llama Forestal 2030 que va hasta los 2.000.000 de hectáreas forestadas para hacer frente a la demanda de estas viviendas a construir. Evidentemente, el mundo está yendo hacia eso, hoy no sólo son viviendas familiares, acá en Argentina hay estructuras como comercios, galerías, depósitos, grandes superficies, estamos haciendo superficies de más de 4000 metros cuadrados para diferentes actividades.

 

Es decir que de a poco se va modificando la mentalidad…

-En Argentina está muy arraigada la construcción húmeda, pero esto es un cambio cultural y los grandes colegios de profesionales están yendo hacia ese lugar de excelencia. Hoy, prácticamente, la construcción en el país con este sistema está en el orden de participación del 10 por ciento, pero hay muchísima construcción mixta. Los edificios en construcción horizontal, en su interior, están yendo hacia este sistema constructivo porque es un entramado ligero, muy liviano, pero altamente resistente. Por supuesto que hay que trabajar mucho en los códigos edilicios porque Argentina en este sentido, viene muy atrás.

 

-¿Se construyeron módulos personalizables con este sistema por el coronavirus?

-Estos módulos son de construcción rápida, muy ligeros, con todas las características sanitarias que necesitan. Por un lado, toda la estructura central es del sistema constructivo de Balloon Frame y revestida con toda la panelería sanitaria que requiere, como ocurre en los hospitales, se utiliza mucho PVC, pisos flexibles. Eso no lo determinamos nosotros, sino que están dentro de los vademécum y de las características de construcción hospitalaria. Por otro lado, estamos trabajando muy fuertemente en la construcción de camas, que ojalá no se las deba utilizar, a requerimiento del gobierno nacional. Fueron las primeras nueve mil camas, ya salieron cinco mil la semana pasada hacia diferentes intendencias, donde se van a establecer grandes espacios y superficies para que gente que no esté en etapa importante de desarrollo del coronavirus.

 

-¿Por qué en este caso se recurrió a la construcción en madera? 

-La madera es algo con lo que se puede construir rápidamente, se puede armar.Actualmente, está trabajando el Ejército muy bien en el armado de estas camas. Nosotros sacamos, como decía antes cinco mil camas ya de dos aserraderos de Misiones. El Gobierno nos dio la autorización para salir del aislamiento y con todos los métodos de cuidado y prevención pudimos cumplir con esa tarea. Repito, ojalá haya sido sólo el pedido del material y que no se deban utilizar esas camas.

 

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