Entrevista a Gustavo Zurita, del CeIBA: “El Bosque Atlántico representa una gran oportunidad para mostrar al país, y al mundo, que es posible conciliar un desarrollo humano de calidad con una naturaleza saludable”

El investigador del CONICET y vicepresidente del Centro de Investigación del Bosque Atlántico (CeIBA) -sede Puerto Iguazú-  reflexionó sobre el escenario actual de los bosques y el Cambio Climático, y el rol clave de la ciencia para fortalecer las estrategias de conservación de la biodiversidad en la ecorregión de la Selva Parananense.

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest

 

MISIONES (Abril de 2020).- Para el Dr. Gustavo Zurita,  investigador del CONICET, profesor en Facultad de Ciencias Forestales (UNaM) y profesional del equipo del Instituto de Biología Subtropical (Conicet -UNaM), entre los principales desafíos del sector científico de la provincia se encuentra la necesidad de “reforzar” los estudios relacionados a conocer más y mejor la  biodiversidad aún existente en la Selva Paranaense o Selva Misionera. “El seguimiento de las especies en peligro de extinción o amenazadas, la generación de conocimiento para aprovechar de manera sustentable los recursos de nuestros bosques y los estudios sobre bosques y cambio climático son centrales”, remarcó en una entrevista con ArgentinaForestal.com.

Foto: Bosque Atlántico. Gentileza Emilio White

La ciencia también tiene a los “guardianes de los bosques”, profesionales que en forma silenciosa dedican su vida al conocimiento del recurso natural y a estudiar estrategias adecuadas de conservación y desarrollo local en la región del norte argentino. “El rol de los bosques en la conservación de la biodiversidad es clave, y no vamos a dejar de repetirlo. La sociedad debe despertar a esta responsabilidad ciudadana de que “entre todos” debemos apoyar toda acción que promueva la preservación, restauración y recuperación del Bosque Atlántico”, sostiene el investigador y vicepresidente del CeIBA , una asociación civil que promueve la investigación sobre los recursos forestales .

Los bosques tienen un rol central, ya que son el hábitat de una innumerable cantidad de especies de la ecorregión del Bosque Atlántico.

“Si bien podemos hacer mucho para que los diferentes usos de la tierra sean más amigables para la biodiversidad, los bosques son completamente irreemplazables”, precisa el Dr. Zurita.

Algunas especies pueden utilizar otros ambientes creados por el hombre, pero muchas otras necesitan al bosque para poder sobrevivir y reproducirse. A su vez el bosque es la principal fuente de almacenamiento de carbono para el planeta. “Los bosques funcionan como una reserva natural que nos ayudan contra el Cambio Climático. Al deforestar las áreas boscosas estamos emitiendo grandes cantidades de carbono a la atmósfera y agravando el problema”, asevera el científico.

Ciencia y sociedad

El CeIBA, es una asociación civil que funciona desde hace más de 15 años, fue creada por profesionales que en forma voluntaria promueven la generación de conocimiento científico que contribuya a la conservación de la biodiversidad y el manejo sustentable de los bosques subtropicales de Argentina, particularmente del Bosque Atlántico de Misiones.

Su misión no es solo colaborar en la generación de este conocimiento, sino también darlo a conocer a través de publicaciones científicas y una gran cantidad de actividad de extensión para gobiernos, ONGs y público en general.

“El CeIBA está conformada, en parte, por muchos miembros del Instituto de Biología Subtropical (CONICET-UNaM). Digo en parte, porque hay miembros del CeIBA que no forman parte del IBS y miembros del IBS que no forman parte del CeIBA”, aclara Zurita.

El IBS es un instituto de investigaciones del CONICET y la UNaM (Universidad Nacional de Misiones); es decir que sus miembros son empleados del Estado nacional y cumplen sus tareas habituales en las instalaciones del IBS. En tanto, el CeIBA es una asociación civil donde la gente participa de forma voluntaria y no remunerada.

Pese a esto, la integración entre ambas instituciones es muy estrecha ya que se complementan en muchas actividades. Por ejemplo, el CeIBA utiliza mucha de la información generada por el IBS en diferentes proyectos de extensión. O ayuda a recibir apoyos a la investigación que están exclusivamente destinados a ONGs.

Bosques y cambio climático

AF: ¿Cuáles son las líneas de investigación que considera son prioritarias de realizar frente al contexto actual de crisis climática donde la amenaza sobre la biodiversidad tomó un rol relevante a nivel global?  

Desde mi punto de vista, el CeIBA promovió la generación de conocimiento científico de gran calidad y credibilidad. Aportó a una toma de conciencia generalizada sobre la importancia de la biodiversidad, no solo desde su aspecto ético sino por su rol en nuestro propio bienestar.

En esa línea, considero son centrales continuar con los estudios relacionados a conocer más y mejor nuestra biodiversidad, el seguimiento de las especies en peligro, la generación de conocimiento para aprovechar de manera sustentable los recursos de nuestros bosques y los estudios sobre deforestación y cambio climático.

 

AF: ¿Qué lo moviliza a trabajar por la conservación del Bosque Atlántico, qué significa para Ud. en lo personal estudiar esta área natural?

Es una buena pregunta. El Bosque Atlántico es uno de los ecosistemas más importantes en Argentina, no solo por su enorme biodiversidad sino también por los desafíos que enfrenta.  Es también una enorme oportunidad de mostrar al resto de Argentina y al mundo que es posible conciliar desarrollo humano de calidad con una naturaleza saludable.

 

AF: ¿Las acciones promovidas desde el CeIBA, con sus diferentes proyectos, considera que han tenido un impacto directo en resultados en territorio o en la toma de decisiones de políticas públicas?

Es difícil cuantificar el impacto que ha tenido el CeIBA en Misiones, no solo por el tiempo que lleva funcionando (más de 15 años) sino también por la enorme cantidad de acciones que realizó y realiza en pro de la conservación de la biodiversidad de la selva misionera.

El Corredor Biológico Urugua-í -Foerster es uno de los ejemplos más que tangibles, que se llevó adelante junto a la ONG Conservación Argentina. El plan nacional de conservación del Yaguareté tuvo grandes aportes desde el CeIBA. La cooperativa de palmito y dulces que funciona actualmente en península de Andresito, también.  Son ejemplos entre muchos otros que puedo mencionar.

Biodiversidad y seguridad alimentaria

AF: A su criterio ¿cuáles serían las investigaciones que recomendaría continuar desde el CeIBA?

Sin duda las líneas vinculadas a la conservación de la biodiversidad y su manejo sustentable, tanto fuera como dentro de las Áreas Naturales protegidas. También es muy importante el rol del CeIBA y el IBS en la generación de conocimiento sobre el rol que cumple la biodiversidad en la producción de bienes y servicios. Sabemos que necesitamos a la biodiversidad para producir alimentos por ejemplo, pero no tenemos claro cómo ni cuánto. Ni tampoco sabemos cuánto vale ese servicio que nos brinda la naturaleza. Es una forma de acércarnos con un mensaje a la sociedad y que todos podamos entender. Más allá de los aspectos éticos, entender que necesitamos a la biodiversidad para nuestra propia supervivencia.

 

AF: ¿ El financiamiento para llevar adelante estos proyectos de investigación se obtienen desde el CONICET, el Estado Provincial o son fondos externos?

Son varias líneas de ingreso. Hay proyectos que se financian con fondos nacionales (principalmente de la ANPCyT-Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica) y de fondos internacionales. Debido a que muchos proyectos utilizan equipos e insumos que se deben importar, los subsidios nacionales se depreciaron en gran medida, lo que ha dificultado el desarrollo de los proyectos en estos últimos años.

 

AF: Si tuviera que destacar las investigaciones más relevantes para la conservación del Bosque Atlántico y con impacto en el desarrollo local ¿cuáles mencionaría?

Desde el IBS y el CeIBA se han descubierto especies nuevas para la ciencia (es decir que ni siquiera tenían nombre), se realiza un monitoreo que permite conocer la evolución del Yaguareté en la región, entre muchas otras especies, con las acciones que se toman para el seguimiento del gran felino. Esto permite ver, a su vez, el impacto de las medidas de gobierno.

También se promueve el uso sustentable de recursos de la selva para los pobladores locales, como la miel de Yatey, el palmito, etcétera.

Se realizan estudios sobre especies de monos, y esto no solo nos permite conocer su estado de conservación, sino también funcionan como sentinelas que avisan con anticipación de algunas enfermedades como la fiebre amarilla.

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