Distinguieron a Beatriz Eibl por sus méritos profesionales, académicos y su invaluable contribución a la investigación de la biodiversidad de la Selva Misionera

El Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (COIFORM) reconoció a la ingeniera forestal y Magister Beatriz Irene Eibl con el Premio Araucaria “Profesional Destacada 2019”. La distinción la recibió la noche del sábado (24), de manos del vicegobernador electo de Misiones, Carlos Arce, junto al presidente del colegio Jaime Ledesma, el ministro de Ecología Juan Manuel Díaz, el subsecretario de Desarrollo Forestal Juan Ángel Gauto y el decano de la Facultad de Ciencias Forestales, Fabián Romero.

Por Patricia Escobar 

@argentinaforest

MISIONES (26/08/2019).- Este sábado, los profesionales del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (COIFORM), celebraron con una cena show el Día del Ingeniero Forestal Argentino, y en la oportunidad distinguieron como “Profesional Destacada 2019” a la Dra. Beatriz Irene Eibl.

La ingeniera forestal, investigadora y docente de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones (FCF-UNaM) recibió el tradicional “Premio Araucaria” que entrega el Colegio, por sus méritos académicos, profesionales y su invaluable contribución global a las Ciencias Forestales.

Con especialidad en Agrometeorología, Fenología, Calidad físico fisiológico de semillas, Producción de plantas de especies nativas en viveros, Restauración de áreas degradadas, con cultivo de especies maderables nativas, con actuación en ciencias de la Tierra y relacionadas al Medio Ambiente, marcó su trayectoria en la provincia.

Esposa, madre de 4 hijos, abuela, amiga, y profesional destacada, principalmente por su calidad de persona y por el invaluable legado que también dejará a los estudiantes de la facultad con sus investigaciones.

En 2017 la investigadora también fue premiada con la mención de “Honor al Valor Científico Argentino” por el Senado de la Nación, en reconocimiento a tu trabajo por la conservación de la biodiversidad en y el uso productivo de especies nativas de la Selva Misionera.

El reconocimiento a la ingeniera Eibl fue entregado por el actual presidente del COIFORM, Jaime Ledesma, quien estuvo acompañado por las autoridades provinciales, el vicegobernador electo Carlos Arce, junto al ministro de Ecología Juan Manuel Díaz; el subsecretario de Desarrollo Forestal, Juan Ángel Gauto; el diputado provincial Oscar Alarcón; y el decano de la FCF-UNaM, Fabián Romero. Asimismo, estuvieron presentes el vicedecano Diego Broz, el director de la Escuela Agrotécnica de Eldorado, Juan López; el director ejecutivo del Aglomerado Productivo Forestal (APF), Gabriel Marangoni; y el secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Eldorado (SOIME), Domingo Paiva, entre otros invitados especiales.

Una científica de convicciones ambientales 

Con la nanotecnología, y la comida artificial, podemos vivir todos en una burbuja, pero anhelo poder seguir disfrutando del aire libre, la naturaleza y los alimentos frescos de la chacra, priorizar una alimentación saludable del trabajo de la tierra y seguir incorporando a la mesa los productos naturales que disponemos en el patio y cuidar todo esto con esmero para no privar a quienes nos suceden”, expresó la ingeniera en un fragmento de su mensaje en el acto de reconocimiento. Y es, quizás, el fragmento que mejor la define en sus valores frente a la vida. Después de tanto estudio, conocimiento científico e investigaciones, nos dice que lo más bello y el real sentido de la vida está en las cosas más simples de disfrutar la naturaleza.

La profesional compartió algunas reflexiones con sus colegas, amigos y familiares, como también en la oportunidad de las autoridades presentes que compartieron la entrega del reconocimiento de sus pares.

“Agradezco enormemente a la Universidad Nacional de Misiones por la formación profesional, a los cientos de  productores y técnicos interesados, que nos facilitaron y acompañaron en los ensayos, a la matrícula profesional que me habilita para el ejercicio de la profesión y  a los colegas del COIFORM por la deferencia del presente reconocimiento. También, a quien me propuso y a quienes luego apoyaron la iniciativa, sin desconocer que cada uno de ustedes tiene seguramente los mismos o muchos más meritos, para este premio”, expresó con la humildad que la caracteriza a la investigadora.

La distinción es una renovación a su compromiso, dijo. “Confíen que continuaré con el camino trazado y seguiré sumando voluntades y emociones que exceden los límites de la profesión. Esta Ingeniería Forestal que abrazo con toda la convicción, solamente nos depara cosas buenas”, expresó.

Seguido, compartió fragmentos de su larga trayectoria que está enlazada con muchas historias compartidas con los colegas, ya que en algunos tramos caminaron juntos, con algunos objetivos a veces claros, y otros no tanto. “Intenté remarcar algunas de las experiencias vividas, disculpen si no los menciono a todos, pero eso no implica que no los recuerde”, aclaró Beatriz antes de comenzar a compartir su escrito que compartimos textualmente a continuación:

En 1985, iniciamos con fenología de especies nativas con el asesoramiento e ideas del Ing. Martín Gartland para las estaciones Eldorado, San Antonio y Victoria.

En 1986, el Ing. Conrado Volkart viaja a Posadas y me asigna la heladera de Semillas (que todavía estamos usando), el espacio de vivero de nativas (ahora colección orquídeas nativas) y los ensayos de enriquecimiento (con becarios incluidos) en Celulosa San Pedro al fondo. Este compromiso cambió mi rumbo, ya que venía de Embrapa Brasil con la capacitación en Biotecnología, con la Dra. María Elisa Graca.

En 1990, con Florencia Montagnini (Universidad de Yale) propusimos repetir en Misiones los ensayos de restauración de áreas degradadas que estaban instalados exitosamente en Costa Rica, con especies nativas a cielo abierto, en forma pura y mixta. Aunque el objetivo era maderables, algunas especies cumplirían el fin particular de aportar a la restauración del suelo (caso particular del Timbo).

Con un primer financiamiento de la Universidad de Yale y después de la Fundación Mellon, durante 9 años consecutivos realizamos en la facultad los talleres de experiencias con especies nativas, siempre exitosísimos. Esto permitió abrir el abanico a los colegas que estaban trabajando en temas afines en la facultad y comenzar a publicar.

En simultáneo, instalamos el ensayo de plantación de Yerba en forma pura y mixta con especies nativas maderables y restauración. Para esta primera publicación (en Agroforestry) mencionamos que la sombra no afectaba la productividad por planta, trayendo beneficios a la calidad de hoja y del suelo. En este mismo programa se instalaron los ensayos de enriquecimiento en fajas en Guaraní.

En todos los casos, y lo fuimos viendo en el tiempo, las especies plantadas no fueron finalmente las de mejor crecimiento ya que las que aparecieron con la  regeneración natural las superaron en crecimiento, sanidad  y forma.

En 1991, se registraron los primeros semilleros y gigantes en Guaraní y seguimos con un proyecto de Fajas Ecológicas en la ex Pecom Forestal, el Programa Tajy de Tabacos Norte, la Biofábrica y con la UCAR con más de 1.200 árboles registrados en propiedades y reservas privadas.

En 1995, en un encuentro de restauración en  el Servicio Forestal en Washington, logramos con Florencia Montagnini un financiamiento del CIFOR, sede Indonesia, con la propuesta para instalar las Parcelas de Ensayos de métodos de aprovechamiento que funcionarían en red para bosques tropicales y subtropicales. En parcelas, fueron instaladas en Guaraní con Fabián Romero (siendo estudiante, hoy decano de la Facultad) y asistentes. Aún hoy, y rescatados los datos, hay varias tesis de grado y posgrado que están en marcha con esta información.

En 1998, con aportes de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) recorrimos la provincia buscando los gigantes de la Selva. Solo pudimos llegar a 30 ejemplares, pero teníamos referentes que reportaban muchos más de 100. Algunos de estos fueron en gigantografías a la feria de Caminos y Sabores en Buenos Aires donde impresionaron enormemente al público.

Hoy retomó vigencia este relevamiento con la iniciativa de la ONG de Paraguay en la Reserva Guaraní (por medio de contactos del estudiante Romario Dohmann) y reiniciamos la búsqueda mediante referentes.

 

En 2003, con aportes del CIEF en el Parque Provincial Cruce Caballero registramos los semilleros de Araucarias y, observando durante 8 años, ya vimos que no hay árboles jóvenes que reemplazarían a las plantas adultas que van muriendo, lo que hace suponer que el ciclo de restauración de estas áreas demoraría miles de años. Efectivamente es una especie que vienen con los dinosaurios y tener a las Araucarias junto con el chachi manso en esta etapa de la evolución con nosotros, es todo un privilegio.

Con el Ing. Kozarik y José Palavecino, durante muchos años trabajamos en el diagnóstico de cuencas hídricas y restauración en el departamento de Eldorado.

En 2005, el 14 octubre, se inauguró el Jardín Botánico Selva Misionera en la gestión de Miguel López (ex decano de la FCF) y el Ing. Víctor Revilla como director, y  Luis Grance como Técnico Responsable.

Desde el primer momento quedó registrado en la RAJB el código internacional ELDOR. Una experiencia lindísima de sumar a los estudiantes, vecinos, docentes y administrativos en un proyecto común donde fuimos sorprendidos por el interés que despertó en la comunidad toda.

El bosquecito que se fue armando en el fondo del patio, con las plantas que traían los estudiantes de los viajes y congresos desde 1976, termina siendo el espacio que genera la mayor motivación y entusiasmo para quienes desde entonces visitan la facultad.

Hoy estamos lanzando el “Programa Jardines para Misiones”, con el lema de por lo menos promover un jardín botánico por municipio. La sensación es que esta demanda nos desbordará, y ojala así sea.

La oportunidad que ofrecen los jardines de exhibir las plantas y poner en conocimiento las especies, su importancia, usos y posibilidad de multiplicarlas, así como advertir de aquellas que están en algún estado de endemismos y vulnerabilidad.

Integramos la Red de Jardines Botánicos de la Argentina, y desde hace dos años funcionamos como Nodo Misiones. Desde la Secretaria de Medio Ambiente de la Nación se identifica a nuestro Jardín como  uno de los mas proactivos (por la info que los estudiantes y voluntarios publican en las redes) y nos sumamos a un programa nacional de aportar a los programas de restauración desde los Jardines.

El jardín, además, comunica sobre las plantas alimenticias y medicinales que hoy son consideradas malezas (PANC) y que pueden ayudarnos en la seguridad alimentaria por sus elevados valores nutritivos.

Si esto funciona, se generaría una inmensa oportunidad de trabajo  y recursos para la región. Red de Semilleros, Red de Reservas, Red de Vivero, Red de Operadores, Capacitaciones, son todas las fortalezas que ya están en marcha y en esta oportunidad de emergencia alimentaria y ambiental, podemos potenciar desde los Jardines.

Con toda la experiencia de errores, hoy recomendamos Nativas a cielo abierto solo con la ayuda de una sucesión natural o al resguardo de especies tolerantes, en plantaciones mixtas para que por competencia mejoren en forma, propiciar las especies de la regeneración y realizar manejos según intereses.

Todas las especies de la región  aparecen en un sitio desde algún lugar, los principales aportantes de semillas son los pájaros (60%) y el viento (30%), y en menor medida otros animales. 29 años después de instalado un ensayo en suelos degradados, 62 especies arbóreas diferentes comparten los diferentes estratos, con dimensiones y formas de arboles que sorprenden. Los cambios en el suelo y la fijación de carbono, también están en la medición.

Fuimos invitados a presentar una propuesta a pedido de la Comisión Técnica de Mitigación para el Cambio Climático (COP23) en BONN en  junio de 2019. Las soluciones basadas en naturaleza, considerando el Agua, la Energía y el Alimento, son propuestas que se implementan muy fácilmente, que hay que dejar acontecer y acompañar para mejorar y acelerar el proceso, incorporando especies de interés.

El agua de lluvia debe permanecer e infliltrar en el mismo lugar en el que cae, la energía del sol debe ser absorbida en todas sus longitudes y se debe facilitar un ambiente para la producción de alimentos que deben ser nutritivos y saludables.

Los ODS, ejes de la Ingeniería Forestal

Los principales ODS (Objetivos del Desarrollo Sostenible) están contenidos nuestra profesión y nos dan seguridad en atender a estas 17 metas. Lo podemos implementar muy fácilmente a nivel local y en pequeñas superficies con los actores locales que nos permite generar en pequeñas escalas selvas productivas que generan riqueza, mejoran la calidad de vida de los productores y trabajadores y además aportan a la mitigación de los extremos ambientales.

Desde la Facultad, y en un trabajo conjunto con técnicos del INASE de Nación, se aprueba la resolución 318/18, y se pone a disposición de los interesados una normativa que permite registrar las áreas de reservas y/o árboles desde su origen, a los fines de disponer de material de propagación de especies nativas certificado.

Esto es a nivel nacional y con la intervención de los organismos correspondientes en cada provincia. En nuestro caso, a través del Ministerio de Ecología, próximo a la firma y lanzamiento del programa en Misiones para el país.

La matricula profesional me habilitó para registrar el Laboratorio de Análisis de Semillas en la Red Nacional del INASE, en la Secretaria de Agricultura y el vivero experimental de especies nativas. En gestión desde 1995 hasta la fecha.

Fue exigencia para presentar y dirigir proyectos de vinculación como el caso del INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) para el cual estamos trabajando en la determinación de protocolos de viabilidad, germinación y calidad de plantas en vivero y a campo; así como los protocolos de propagación vegetativa de los colegas Patricia Rocha y Fernando Niella, entre otros proyectos, donde se transfieren los  resultados de la investigación a las partes interesadas en la próxima jornadas técnicas en la Facultad, el día 27 de septiembre.

Eventos sumamente importantes para la vinculación de la ciencia generada en la universidad y la aplicación directa con los actores de terreno, sin dejar de acompañar en el tiempo hasta el éxito y la participación de los estudiantes que seguirán con la tarea.

 

“Con la Ingeniería Forestal podemos construir una selva”

Educados por los abuelos que venían a buscar oportunidades en épocas de posguerra, el agua era lo más valioso (solo había lo que se junto de la lluvia) primero los animales y la huerta, la comida lo más sagrado, no se podía dejar nada en el plato, y la luz el recurso más costoso, quien andaba de noche circulaba con linterna. Hoy, casi 60  años después, estamos en la misma situación. Nos oprime la emergencia ambiental, con la diferencia que con dinero nos damos el lujo de derrochar estos recursos que son aun más valiosos y escasos.

La medicina más sofisticada se basa hoy en el ayurveda donde la salud depende del alimento saludable, 6000 años después se rescata esta ciencia como la más adecuada para la vida sana de las personas.

Los baños de bosque, los beneficios de dejar el celular un rato y caminar descalzos en la tierra. El alimento km 0 es el que tiene el vecino cosechado del árbol o de producción local, donde sirve el intercambio, estas crisis económicas y ambiental, nos permiten apostar a una vida más sana, en una economía regional y local que puede abastecer lo mínimo indispensable. Volver a las manías como comprar en el pueblo, y si se puede, productos de la industria argentina, son un pequeño aportes a la huella de carbono y del agua.

Con la nanotecnología, y la comida artificial, podemos vivir todos en una burbuja, pero anhelo poder seguir disfrutando del aire libre, la naturaleza y los alimentos frescos de la chacra, priorizar una alimentación saludable del trabajo de la tierra y seguir incorporando a la mesa los productos naturales que disponemos en el patio y cuidar todo esto con esmero para no privar a quienes nos suceden.

Veo en mis hijos la impronta de la sabiduría de mis padres. Mis abuelos marcaron mucho más profundo que mis padres, los conceptos filosóficos que acompañan mi vida, por eso es tan importante el respeto y la participación de los mayores, aunque en el momento, parezcan de la vieja ola.

El Ingeniero Forestal reúne en sus capacidades resolver el agua, la energía, el alimento y el ambiente, además de generar riqueza.

Con un puñado de semillas diversas, un poco de tecnología y mucho de sabiduría, podemos con un toque de magia construir una selva, que nos provee de estos elementos básicos. Sabemos cómo hacerlo y ya no podemos desentendernos. Que no nos falten las reservas  de bosques para proveer los insumos del material de propagación, los viveros para producir y multiplicar, y los brazos para plantar.

 

 

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