Durán: “Alto Paraná marca una tendencia grave con la venta de madera aserrada a bajos precios en el mercado interno”

“Esta tendencia obliga a bajar los precios del producto, por ende, los pequeños y medianos aserraderos de la provincia no pueden competir. Se tiene que bajar los precios de la materia prima, y en consecuencia a los servicios de cosecha forestal. Afecta toda la cadena”, aseveró. De esta manera, el empresario Daniel Durán –propietario de Selva SRL y vocal de Amayadap- ratificó que la gran empresa “tiene una política muy dura de precios, entonces creo que tiene que aflojar un poco para que el resto del sector pueda trabajar mejor”.

 

Por Patricia Escobar

MISIONES (5/3/2013).- Para el contratista forestal Daniel Durán, propietario de la firma Selva SRL y vocal de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), la empresa Alto Paraná SA -filial del Grupo Arauco de Chile en Argentina- debería revisar el impacto socio-económico que genera en su entorno.

“Su influencia es gravitante en toda la actividad, creería que la certificación FSC va a beneficiar al sector ya que obligará a que el comportamiento de la empresa con la comunidad sea más cuidadoso.
Entiendo que podrán exportar más y, por otro lado, no necesitarán traer madera certificada FSC de Corrientes –como sucede actualmente- porque en Misiones no consiguen lo suficiente. Por lo tanto, bajarían sus costos de adquisición de materia prima y quizás entonces podrían mejorar los precios que pagan a los productores de la provincia por el chip, astilla y raleo y distribuir así esa mejoría en su ecuación económica a la comunidad”, dijo el empresario. “Por lo menos esas son mis expectativas”, agregó.

En la entrevista con ArgentinaForestal.com sostuvo que el escenario actual de la actividad es preocupante. “Estamos en alerta amarilla en el mercado del chip y raleo; por otra parte, enfrentamos una menor rentabilidad y aumento sostenido de los costos. Sumado a este escenario, es más preocupante aún la situación en el sector de cosecha de las plantaciones más adultas. En esto sí, la mayor industria forestal de Misiones, Alto Paraná, que vende madera aserrada marca una tendencia grave. ¿Por qué? Porque hace varios años atrás disminuyó la venta de madera aserrada hacia el mercado externo e incrementó sus ventas al mercado interno, con precios muy bajos, lo que hace que los aserraderos Pymes no puedan competir y se obligan a pagar precios bajos a los diferentes productores y a los empresarios de cosecha,explicó.

“Esta tendencia obliga a bajar los precios del producto, por ende, se tiene que bajar los precios de la materia prima, y en consecuencia a los servicios de cosecha forestal. Afecta toda la cadena”, aseveró.

De esta manera, Durán ratificó que la gran empresa “tiene una política muy dura de precios, entonces creo que tiene que aflojar un poco para el resto del sector pueda trabajar mejor”.

AF:¿Qué beneficio o impacto espera para las contratistas forestales del sector frente proceso de Certificación de Manejo Forestal FSC de Alto Paraná SA?

Creería que va a beneficiar al sector. En el futuro quizás me equivoque, o no… La certificación FSC obligará a que el comportamiento de la empresa con la comunidad sea más cuidadoso.

Posiblemente los precios que compran a los productores forestales mejoren un poco. Por ejemplo, en la actualidad Alto Paraná trae madera certificada FSC de Corrientes porque en la provincia no consigue suficiente, por lo tanto, si certifica sus plantaciones con FSC creería que no necesitará traer más madera de Corrientes. O sea, entiendo que bajaría mucho su costo de adquisición de materia prima. Quizás entonces podría trasladar un poco más a los precios de chip, astillas y raleos de Misiones. Yo tengo esa expectativa.

Por otra parte, favorecerá a que pueda exportar más obteniendo la certificación FSC, así quizás la madera aserrada podría salir más afuera. Conozco algunas empresas de Brasil que están certificadas por FSC y realmente se ve que a su alrededor, las comunidades se desarrollan. En Misiones hoy no ocurre lo mismo. Acá no veo un gran desarrollo en el entorno donde opera la empresa.

Por lo tanto, la certificación FSC posiblemente le mejore los negocios a Alto Paraná y de esta manera pueda distribuir esa mejoría en su ecuación económica hacia la comunidad. Eso es lo que yo espero, estamos expectantes.

Sin dudas, desde el aspecto ambiental la empresa está haciendo una gestión impecable, con prácticamente la mitad de sus propiedades con monte nativo, no hay nada que decir. Internamente la empresa, para con sus contratistas, están trabajando muy bien. Los obreros de los contratistas nunca han vivido tan bien en el monte.
Pero el aspecto social y económico van juntos, y un tema a analizar es el impacto para su entorno. Posiblemente con el FSC cambien, esta es la esperanza que yo tengo.

AF:¿Y cuál es la situación actual que enfrenta una empresa de servicio forestal en la actividad en Misiones (plantación y cosecha forestal)?

Igual que la situación de las distintas actividades dependientes de la madera, estamos cada vez con menor rentabilidad, con un aumento sostenido de los costos, y lógicamente, con las consecuencias que esto genera a nivel económico y financiero.

El aumento sostenido de los costos y los precios de la cosecha, tanto para empresa de servicio como de los productores forestales que cosechan su propia madera, está aumentando en forma permanente. Y una de las pocas alternativas que se está avizorando como mejora en la cosecha es la mecanización. Hoy en día, una empresa de servicio que no se encuentre cada vez más automatizada en su logística será desplazada lentamente del mercado o tendrá que trabajar de manera informal. No hay otra manera alcanzar productividad y ser competitivo en este contexto.

Por otro lado, el problema de los precios del chip, astillas y raleo es estructural. El precio de la materia prima pulpable siempre fue bajo en Misiones. Siempre hay una excusa para no pagar mejor precio -y en esto incluyo a todas las celulósicas de la Pcia., a veces la excusa es la economía, otra los mercados, etc.; pero ni en los mejores momentos de rentabilidad que tuvieron trasladaron la mejora a los proveedores de materia prima.

Entonces, para las empresas de servicios que hacen cosecha forestal, el tema de los bajos precios que pagan por el chip y raleo es un alerta amarillo. Es más, el primer raleo esta en rojo desde hace tiempo, o sea que lo que hay que tratar de hacer es raleo perdido en las plantaciones para no generar demasiado material pulpable. Evidentemente este producto no va a tener nunca un buen valor. Y como estamos en democracia, esto es oferta y demanda, no se puede hacer nada.

Pero a este escenario se suma también otro tema que es preocupante en el sector de cosecha de las plantaciones más adultas. En esto sí, la mayor industria forestal de Misiones, Alto Paraná SA, vende madera aserrada en el mercado interno a muy bajo precio, y ninguna industria puede competirle, a pesar de que la demanda en el mercado interno no es tan baja, sería muy bueno juntar a todos los actores industriales y fijar un piso más razonable de precio.

Alto Paraná tiene un aserradero de alta producción en Puerto Piray, el más mecanizado de la Argentina país, tiene forestaciones propias y pueden trabajar a un costo menor, pero el resto de los aserraderos de la provincia, no.

El aserradero de Piray produce a costos muy bajos y vende al mercado a precios más competitivos, más barato que el resto. Eso hace que los pequeños y medianos aserraderos no puedan competir, a pesar de que hay una demanda interna en Argentina que no es mala.

Esta tendencia obliga a bajar los precios del producto, por ende, se tiene que bajar los precios de la materia prima, y en consecuencia a los servicios de cosecha forestal. Afecta toda la cadena.
Pero si Alto Paraná elevara un poco en el mercado interno el precio de la madera aserrada podrían las Pymes competir y recomponer un poco la situación.

Por eso, la gravitación que tiene Alto Paraná SA en Misiones es esencial. Todos, de una u otra forma, dependemos de ella. El aserradero, la empresa de servicio, el que hace cosecha, los transportistas. Yo creo que tiene una política muy dura de precios, entonces creo que tiene que aflojar un poco para el resto del sector pueda trabajar mejor.

AF: ¿Y qué recomendaciones tendría para que las Empresas de Servicios Forestales puedan adoptarlas y enfrentar mejor el escenario actual y seguir trabajando?

La mecanización es importante. Pero trae aparejado una inversión grande y generalmente desempleo, ya que uno tiene que reemplazar motosierristas por maquinaria forestal, como dijeron en la reunión de Resumen Público de Manejo Forestal de APSA con partes interesadas, esto es lo ocurre. Este paso hay que darlo.

Pero por otro lado, alguien se va a tener que hacer cargo de toda esta gente desempleada. Lo ideal sería que continuaran trabajando las empresas con motosierristas, pero es una realidad mundial que la cosecha de madera se hace con máquinas para lograr productividad y seguridad, ya no tanto con los motosierristas.

El gobierno tendría que poner atención en este aspecto, como también se planteó en la reunión de Partes interesadas, y buscar la alternativa de que el costo laboral no sea tan elevado para las empresas, productores y/o colonos. Hoy cualquier empleado cobra un básico de 3400 pesos en cualquier actividad rural/forestal primaria, pero al productor le cuesta el doble solamente en cargas sociales. Por lo tanto, el Estado tendría que ver de bajar este impuesto laboral a los empleadores de alguna manera, para que puedan analizar el tema de mecanización vs mano de obra.

Si hay que reemplazar la mecanización para dar trabajo a la gente, que sea el Estado el que se haga cargo de los costos laborales. De lo contrario, es inviable ¡Es preferible subsidiar a los trabajadores que a los desocupados, le cuesta menos dinero al estado y dignifica a las personas!

Por ejemplo, una actividad sencilla en la actividad forestal que cualquier persona sin mucha educación podría hacer, es la macheada o carpida. Pero una macheteada o carpida hoy en día, con un personal que tiene que ganar 3.400 pesos, más el 100% de cargas sociales, más los elementos de seguridad del trabajador, más la ropa de trabajo, más la alimentación, más las mejoras en los campamentos (mejores habitaciones que las del IHPRODA), más los baños con mingitorios, bidet, agua caliente hasta en la cocina y el traslado del personal al monte con vehículos fabricados a tal fin, nos sale tan caro, tan caro, que se termina optando por usar herbicidas y no mano de obra. Perdón, me olvidé que también hay que disponer de un celular para que puedan llamar una vez por día. Estamos de acuerdo en que hay que mejorar las condiciones pero a ¿Qué costo?

Entonces, hay que abrir los ojos, el gobierno tiene que buscar en forma conjunta con el sector privado la solución para que uno, en lugar de aplicar un litro de glifosato, utilice mano de obra para carpir y/o machetear, etc.

Este planteo de empleo por menor uso de glifosato hoy las empresas no lo van hacer, porque no le cierran los números por ningún lado de esta forma. Desde el Estado se tiene que buscar una alternativa, un Plan o algo para que la empresa no le salga tan caro y tan riesgoso el tema de la mano de obra.

La gente que está quedando afuera del circuito laboral por falta de educación/capacitación, no tiene otras posibilidades más que trabajar en la actividad primaria ya sea en plantaciones y mantenimiento de las principales producciones de la Pcia, ya sea forestación, yerba, té, tabaco, etc. Por lo tanto, no tienen muchas alternativas laborales. Los salarios más los costos aparejados, que aumentan anualmente en el orden del 25/27 % por efecto de la inflación, hace que los números no cierren.

Creo que hay que buscar alternativa de quitar los impuestos a la actividad laboral para que los empleadores tomen mano de obra, pero a valores razonables. Es necesario buscar un mecanismo menos burocrático en trámite y menos costoso.

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