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Hace cuatro días que luchan contra el fuego los bomberos voluntarios de Salada, con la colaboración de más de 200 personas que trabajan para tratar de sofocar el fuego que sigue ardiendo dentro de las más de 2.000 hectáreas que ya consumió.
Fuente: Diario La República de Corrientes
CORRIENTES (16/11/2006).- Con el temor de que los vientos cambien, más de 200 personas trabajan en Cerro Colorado. Las llamas están a sólo 30 kilómetros de esa localidad y a 60 de Santa Rosa. Se quemaron varias casillas y hay evacuados. Los bomberos anticipan un “desastre”. “Concepción todavía se está quemando”, dijo a La República el presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Saladas, Ramón Sotelo. La situación en la zona de incendios es crítica: 200 personas trabajan para tratar de sofocar el fuego que sigue ardiendo dentro de las más de 2.000 hectáreas que ya consumió. Pero esto no es lo peor. Según los pronósticos, el viento podría rotar en las próximas horas llevando las llamas hacia las zonas pobladas. De ser así, según Sotelo, “va a haber un desastre”. Es que la zona urbana de Concepción está a sólo 30 kilómetros de la zona de incendios, Santa Rosa está a 60 kilómetros. Los damnificados por el fuego, una Forestal y Douglas Tompkins, son conscientes de esta situación y por eso encomendaron a más de 200 personas a combatir el fuego. Sólo del magnate norteamericano hay unas 30 camionetas 4×4 trabajando. Largas fosas llamadas cortafuego se están abriendo en estos terrenos. Sin embargo, según explican los entendidos, la situación es muy difícil de manejar, ya que resulta muy complicado cavar los cortafuegos a lo largo de las más de 2.000 hectáreas y a la velocidad necesaria. Por esto, preocupa el posible cambio de dirección de los vientos, ya que las cenizas pueden ser arrastradas por encima de estos cortafuegos. Los pastizales totalmente secos aumentan el peligro en la zona. El fuego no sólo consumió plantaciones de eucaliptos y otras especies, sino que también redujo a cenizas las casillas de varios empleados de la Forestal que tuvieron que ser evacuados. Otros pobladores rurales de la zona también permanecen alertas, ya que serían los primeros en ser alcanzados por las llamas en caso de que el viento juegue una mala pasada. Hoy se cumplirán 4 días de incansable trabajo contra el fuego. Además de las 200 personas que trabajan en controlar el fuego en la propiedad de la Forestal, siete dotaciones de bomberos de distintas localidades combaten las llamas. La furia del fuego mantuvo ocupado a personal de Saladas, Bella Vista, San Roque, Mburucuyá, Tatacuá y San Lorenzo. Por el momento, y mientras el fuego permanezca dentro de las 2.000 hectáreas, los bomberos no participan de los trabajos. Sin embargo, las dotaciones antes mencionadas están en alerta y no pueden abandonar sus localidades respectivas. Los incendios comenzaron el lunes a las 14 y, después de horas críticas, Defensa Civil informó tener completamente controlada la situación, más allá de que reconoció que seguían los trabajos en la zona. Los bomberos, sin embargo, no son tan optimistas y aseguran que todo se puede agravar. Un detalle no menor es que la gente de la Forestal no permitió, en primera instancia, que los bomberos manejen la situación y encararon los trabajos de defensa con sus propios empleados. Esta situación cambió con la participación de Defensa Civil, pero, por el momento, las estrategias de control las siguen manejando en la firma damnificada. La primera evaluación de Defensa Civil confirma la hipótesis de un incendio provocado por causas naturales, y relaciona los focos ígneos con la sequía que hace meses castiga en la provincia. Por ello, se recomienda a los pobladores rurales que extremen las medidas de seguridad. La quema de pastizales es usualmente una de las principales causantes de incendios rurales y forestales. Francisco Espinoza, director de Defensa Civil de la provincia, dio un diagnóstico de la situación el martes. En primer término dijo que el incendio es forestal e informó que se registraron en los parajes saladeños de Salto Chico, Pago Alegre, y también en el límite entre Saladas y Mburucuyá; todos ellos ya fueron controlados. El restante, que todavía preocupa, es el que se ubica a 30 kilómetros de Concepción. Saladas, bajo control y hubo susto en Tabay En el paraje saladeño de Salto Chico el incendio se inició en horas del mediodía del lunes y consumió un predio de alrededor de 150 hectáreas. Afectó plantaciones de citrus, un sector forestado y campos. En esas circunstancias y como medida preventiva, sólo se evacuó a una familia que habitaba la zona. Hay que recordar en este punto que Saladas fue el primer departamento duramente castigado por los incendios rurales en los últimos meses. Los bomberos de esa ciudad tuvieron que enfrentar innumerables focos ígneos y de distinta magnitud. Lo más crítico se vivió poco más de un mes y medio atrás, cuando se declaró en la zona la alerta amarilla. Tabay Dentro de esta situación complicada que mantiene en vilo a toda la provincia, en Tabay hubo que pasar un susto. El martes por la tarde, grandes llamas se levantaron en una zona forestal, que después de arder durante algunas horas consumieron 2 hectáreas. Este episodio fue el más importante de otros pequeños incendios que fueron registrados en los cuarteles de bomberos de la provincia. En Saladas, según supo este medio, la población estaría pendiente de cualquier humo o quemazón, poniendo inmediatamente en conocimiento al cuartel. Igual compromiso solicitaron en Defensa Civil de la provincia. Alto costo para Defensa Civil La vigilia y los trabajos en la zona de incendios que lleva más de 72 horas representará un alto costo para Defensa Civil de la provincia, que, según informó el presidente de la Asociación de Bomberos de Saladas, Ramón Sotelo, tendrá que pagar el movimiento, los medicamentos y la comida que necesitan los bomberos. Además, el martes también hubo varias ambulancias trabajando en la zona que habría enviado el organismo que dirige Francisco Espinoza. El agrimensor fue el encargado de dar el diagnóstico oficial el último martes. En aquella oportunidad Espinoza pidió restar dramatismo a la situación. Este pedido no coincide con la marcada preocupación de los bomberos de Saladas


