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En este país, la superficie sembrada aún es pequeña, lo cual es un impedimento para su desarrollo. Jéssica Naranjo, de la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei), pronostica que este año Ecuador no hará exportaciones.
Fuente: El Comercio
Guayaquil (23/7/2006).- La fabricación de artesanías es el mayor desarrollo que tiene el bambú en el país. Empero, varias empresas y ONG intentan industrializarlo para la exportación. De hecho, el año pasado se exportaron 4,1 millones de dólares, según datos del Banco Central. En Ecuador, la superficie sembrada aún es pequeña, lo cual es un impedimento para su desarrollo. Jéssica Naranjo, de la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei), pronostica que este año Ecuador no hará exportaciones. La explicación es que no habrá mucha cosecha para el mercado externo, sino sólo para el interno. Mientras tanto, los proyectos para exportar más adelante siguen desarrollándose. Rafael Aguirre tiene 2 000 hectáreas de la variedad dendrocalamus en Pichincha. Su plan es procesar la caña para exportarla, pero aún está en su fase inicial y espera hacerlo en dos años. Aguirre precisa que esa variedad se introdujo hace 50 años en el país, desde China, y se adaptó rápidamente. Así se han logrado que los tallos de estos arbustos crezcan hasta 35 metros de altura. Cuenta que esa variedad presta mayores facilidades para procesarla en la industria, por su fisonomía y tamaño. La dendrocalamus es la segunda más sembrada, después de la caña común o nativa, que tiene la mayor superficie. Según la Corpei, existen por lo menos 17 empresas que procesan el bambú. Producen pisos, paneles y tablones del acero vegetal, como también se le denomina a la caña por su resistencia. Aunque la oferta local también incluye a muebles, cortinas, individuales y artesanías. “Las plantaciones de bambú han crecido a un ritmo del 20 por ciento anual”, señala Mario Naranjo, coordinador del proyecto Ecuabambú. Explica que pese a que las plantaciones sembradas están aumentando no son suficientes, porque se talan las nativas, sin regenerarlas. Jorge Macías, técnico de Ecuabambú, dice que una plantación recién sembrada tarda hasta seis años en desarrollar tallos gruesos, porque a diferencia de la madera, la caña joven crece fina y así se mantiene hasta su estado de madurez. El diámetro de las cañas aumenta a medida que la plantación tiene nuevos brotes. En su afán por promover una manera sostenible de tala del bambú y ofrecer una alternativa económica a los agricultores, Ecuabambú desarrolla un proyecto con 32 agricultores de El Empalme. En esa zona existen 57 hectáreas de la variedad angustifolia, que es la nativa y la de mayor demanda en el país. La inversión inicial fue de cerca de 150 000 dólares y tiene la ayuda de Hidronación, el Municipio y la Unión Europea. El proyecto funciona desde hace tres años en el recinto Carlos Julio, a media hora de El Empalme. 14 personas de la comunidad procesan y comercializan los productos desde hace tres meses. En Ecuador existen por lo menos 3 952 hectáreas de bambú, de las cuales Guayas tiene la mayoría: el 37 por ciento. En el país se comercializan alrededor de siete millones de unidades (caña en bruto) para el consumo interno. La producción total supera los ocho millones. Macías asegura que el principal comprador de caña en el país es Viviendas Hogar de Cristo, que construye viviendas para personas de bajos recursos. Priscila Janeta, funcionaria de esta institución, detalla que construyen hasta 20 000 casas al año. Es decir, 50 casas diarias, que son comercializadas en Guayaquil y Esmeraldas. Otra parte se va a Perú. Naranjo, quien también es coordinadora del Consejo Consultivo del Bambú, indica que en Perú se vende hasta por seis dólares cada unidad. En ese país a la caña se utiliza en las construcciones. Las cañas salen vía terrestre por Huaquillas, en la frontera con el país vecino. Según datos de Ecuabambú, mensualmente se venden 90 000 cañas a esa nación. Mientras que en el mercado mundial, el mayor productor de caña guadúa es China. Aguirre manifiesta que en ese país existen 10 000 hectáreas, de las cuales el 99 por ciento se lo utiliza en conservas alimenticias y el uno por ciento para la construcción. En su opinión, para las empresas nacionales que procesan la caña es difícil competir con los países asiáticos, donde el costo de producción es más barato y la actividad está más desarrollada. Las variedades En el país existen cuatro variedad de caña bambú. La angustifolia es la que predomina en extensión y la más utilizada en las artesanías. Luego están la dendrocalamus, bambusa tulda y la phyllostachys áurea. La preservación de la caña guadúa consiste en ponerla en dos sustancias: bórax y ácido bórico. Así se evita que le entre la polilla. Las plantaciones nativas pueden dar 3 000 individuos por hectárea. Pero en las jóvenes se disminuye a 400.



