| Cuestionan la política fiscal provincial que grava con Ingresos Brutos las exportaciones |
El mercado externo es fluctuante y las empresas demanda políticas competitivas para mantenerse. «A diferencia de 2004, en 2005 los envíos de remanufactura cayeron en volumen más del 35%, al igual que los precios, que sufrieron una caída de más del 30%, provocando un balance negativo en la rentabilidad de las Pymes“, explicó el directivo de Apicofom, Christian Lamiaux.
Por Patricia Escobar
MISIONES (24/1/2006).- El artículo publicado ayer en el diario Misiones On Line, bajo el título “Empresarios amenazan con ir a la Justicia por la reforma”, señalaba que “las quejas de los exportadores tampoco son demasiado altisonantes, porque los números marcan que los exportadores son uno de los sectores que más crecimiento económico tuvieron durante el año pasado: 2.200 millones de pesos fue el balance exportador en el Producto Bruto Geográfico de Misiones”, y esto generó la respuesta del directivo de la Apicofom, Christian Lamiaux, quien explicó las características de la actividad foresto-industrial y la realidad económica que enfrentan las Pymes madereras de Misiones en el mercado exportador, “con el objetivo de marcar una diferencia ante la medida provincial que engloba a todas las actividades exportadoras», dijo a ArgentinaForestal.com. «En nuestro caso, nosotros (los madereros) creemos que en análisis de la situación sectorial no se están contemplando en los medios la real situación del año 2005, siempre se toma el parámetro del año 2004. Si bien el año pasado para la industria de la madera fue un buen año, estable en el mercado interno, tuvimos una caída muy importante en las exportaciones, entre 35 y 40% en volúmenes; con una fuerte caída del precio internacional, del orden del 30 al 35%. Especialmente las exportaciones de remanufacturas a Estados Unidos, principal envío de las Pymes de Misiones”, recordó. negrita/un mercado fluctuante/negrita Por otra parte, explicó que durante el año 2005 también se enfrentaron a una “fluctuación sostenida de envíos a valores estándares a España, algunos países de Oriente-donde son muy pocas las empresas que están haciendo negocios con estos destinos-, y Brasil, que se vio afectado tremendamente por la baja de Estados Unidos (al igual que nosotros), lo que provocó una reducción drástica en el sector en los últimos meses”, describió el empresario. De esta manera, Lamiaux intentó reflejar los resultados negativos en el sector exportador de la madera en los últimos tiempos, “con la caída profunda de las exportaciones, y una caída muy importante también del precio internacional, el sector tuvo una tremenda caída en la rentabilidad de las Pymes. Hay un gran sacrifico de la industria para mantenerse, pero es una condición básica para quien quiera mantenerse en el mercado externo, sabemos que hay que amortiguar costos y soportar los vaivenes». «Pero también creemos que nunca puede ser tomado, como analizan algunos, los plus de las exportaciones o épocas de bonanzas como bienes gravables, porque justamente afecta la posibilidad de mantenerse en el mercado en el futuro, algo que siempre ha caracterizado al argentino, que no logra mantenerse en el mercado externo por estas fluctuaciones, o por falta de previsiones, o porque no se acompaña todo el conjunto. Cuando aparecen todas estas pujas, es cuando hacen que quienes puedan tener o vean que pueden obtener réditos, tratan de obtenerlo por el resultado de esas bonanzas, pero en allí cuando aparecen este tipo de problemas”, cuestionó. De esta manera, el empresario maderero remarcó la importancia de que “la Provincia entienda que en 2005 se tuvo una clara caída de las exportaciones y la industria local han reducido sus planteles, o sostienen a sus operarios en tareas complementarias o de campo, mientras que otras empresas no pudieron hacerlo y desaparecieron como exportadoras. “Esta es la situación de nuestra actividad, y no estamos intentando frenar un gravamen sino que se analice la situación específica del la industria de la madera antes de avanzar en una nueva medida fiscal, separándola de un contexto general. Si bien no podemos hablar de toda la actividad forestal, porque las exportaciones encierran también a productores como la celulosa y papel, donde desconocemos la realidad de su rentabilidad, posiblemente han mantenido sus envíos”, expresó Lamiaux. En ese sentido, agregó que “posiblemente Alto Paraná SA, por ser una gran empresa, mantuvo o creció en sus exportaciones. Sabemos que tienen ventajas comparativas de cuasi monopolio porque son prácticamente los dueños de la madera, y puede ser que ellos sí puedan soportar los vaivenes y fluctuaciones de las exportaciones porque se trata de un mega-aserradero, pero no es la realidad a que pueda hacer frente un Pyme. Por lo tanto, creo que estas son las cosas que los funcionarios debieran considerar al realizar un análisis y tomar este tipo de medidas económicas, hay una realidad que debe ser tenida en cuenta”, reclamó el empresario. Asimismo, opinó que “no se puede comparar y compartir épocas de bonanzas con épocas de crisis, uno desaparece del mercado externo. Nuestro sector debe ser considerado de otra manera en lo que respecta a este tipo de análisis, donde exponen en los medios la situación del sector, como fue el articulo del diario de ayer”, cuestionó pidió el empresario. “Hay una afirmación en otro fragmento de la nota donde se sostienen que los empresarios saben que con ese amplio margen de ganancias, porque la mano de obra y buena parte de la materia prima es pagada en pesos, no pueden enzarzarse en una cruzada contra el Gobierno, pero esto no es así”, dijo Lamiaux. “Hay que aclarar, en principio, que el monte en pie de pino, en aras de la gran bonanza del 2004, subió en sus valores para el industrial –que vende y exporta en remanufactura- más del doble y en dólares, Es decir, que nuevamente estamos por arriba de los costos y perdiendo competitividad”, explicó. “Nosotros veníamos pidiendo la momificación en la política fiscal, pero pedíamos que se eliminaran impuesto distorsivos, y las retenciones que tiene el sector, porque no es estamos quedando fuera del mercado en la oferta”, recordó. Otra característica de la industria maderera, tanto maquinarias como reparaciones es todo dolarizado. Y en cuanto a la mano de obra, afirmó que “el sector de la industria de la madera no es el caso de lo que tengan un atraso o materia pendiente, dado que otorgó los aumentos establecidos por la Nación, más los aumentos consolidados en paritarias y en forma activa. Del 2001 al 2005, la recuperación del operario industrial en el salario fue de un 140, 24 %”, concluyó en defensa del sector el empresario.



