| Ahora participa en las instancias de decisión de las principales empresas del conglomerado: |
Ha confesado que la caricatura de los «Cuescos Cabrera» de los 80 lo hizo dudar de estudiar ingeniería comercial, pero hoy está en la lista corta de ejecutivos top del país.
Fuente: Lignum
CHILE (1/10/2007).- La notificación de su ingreso al directorio de Celulosa Arauco para llenar la vacante del fallecido Anacleto Angelini Fabri puso a Eduardo Navarro Beltrán (42), gerente general del holding Empresas Copec, nuevamente en el foco de atención periodística. Primero, por el peso de su antecesor, nada menos que el patriarca. Segundo, por tratarse de la empresa que constituye el principal activo del mayor grupo económico del país. Y tercero, porque con esta designación cierra el círculo de influencia en el conglomerado, al participar en las instancias de decisión de las principales empresas, como sucede con todos los ejecutivos emblemáticos del grupo. Este ingeniero comercial de la UC también se desempeña como director de Copec Combustibles, Abastible, Corpesca, SKP, Colbún -donde está en representación de Inversiones Angelini, la sociedad que representa los intereses de la familia controladora- y Minera Can-Can. Además, es gerente general de Igemar. Pero en el conglomerado advierten que a pesar de juntar tantos cargos, Navarro está muy lejos de la caricatura del típico ejecutivo ambicioso, escalador y arrogante. Tanto por sus principios y valores personales, como por el apego al bajo perfil que caracteriza a todo el semillero de Angelini: entró en 1990 al departamento de estudios de Copec, reclutado por Felipe Lamarca, tras pasar por Citicorp. Y aquí las empresas se manejan con mucha autonomía, por lo que estar a cargo de la matriz no implica regir los destinos del resto: cada gerente es responsable de su compañía. «Las decisiones se toman en equipo, en cada directorio, donde están todos los que tienen que estar», advierten. Eso sí, con el aumento de responsabilidades se ha ido quedando sin tiempo para dedicarse a otras actividades. Dejó de hacer clases en la Universidad Católica y de participar en la mesa de la Fundación de Ex Alumnos de esta casa de estudios, de la que fue fundador. Sí es es secretario del directorio de la Fundación Copec-UC, que preside Roberto Angelini. Las aficiones Quienes lo conocen en el día a día afirman que es «un tipo estructurado, pero para nada denso». Muy simpático, buena persona y siempre está al día en todo: «Como es aficionado a la gastronomía no hay buen restaurante que no conozca. Le encanta la música de todo tipo, desde la clásica a la balada y conoce los grupos de rock de moda», afirma un colaborador. En una entrevista a la revista de Administración y Economía de la UC confesó que su sueño era ser comentarista de radio -participó durante 10 años en el directorio de Duna, junto a Anita Holuigue y Lamarca- y que cuando entró a la universidad, en 1984, tuvo dudas respecto de estudiar ingeniería comercial, por la caricatura de los «Cuescos Cabrera». Es un lector voraz y le gusta viajar con su señora, la diseñadora María José López, con quién se casó hace un par de años. Ella es socia de la empresa Efecto, que entre otras cosas asesora a los centros comerciales en la ornamentación de los espacios públicos. Fuente: El Mercurio



