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Destaca el rápido crecimiento de la especie y su incidencia en el empleo.
Fuente: Agroalternativo
BUENOS AIRES (30/1/2006. NAP). Con el objetivo de ampliar la frontera forestal, nació en Argentina el Foro Nacional para el Desarrollo Integral del Bambú mediante el cual se esperan aprovechar más eficientemente los recursos que aporta la cadena y generar una mayor cantidad de mano de obra ocupada en el interior del país por la explotación de esta caña. El bambú es un poderoso «biorremediador» y protector del entorno y la biodiversidad, así como una muy importante fuente de obtención de energía, madera, papel, fibra textil, alimento e infinidad de subproductos diversos de alta calidad a corto plazo. Además es una especie que crece con mayor rapidez que cualquier otro vegetal en el planeta; esa virtud le da una gran capacidad de captura y almacenamiento del carbono atmosférico. Hasta no hace mucho, sin embargo, el bambú era percibido como una plaga. «La meta principal del Foro es impulsar una nueva cadena industrial con gran capacidad de generación de empleo. Con esta iniciativa buscamos fomentar en Argentina un tipo de producción completamente novedoso, que en la actualidad está dando excelentes resultados en otros países del mundo, como los asiáticos”, dijo el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. Al presentar al organismo el jueves, Campos agregó que «a través de este nuevo espacio no sólo buscamos ampliar la frontera forestal, sino que, además, pretendemos ampliar la gama de productos nacionales para ofrecer a los distintos mercados”. El Foro está conformado por la Sagpya, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y la Secretaría de Industria, así como por representantes de los Ministerios Provinciales, del Senasa y del Inta. El organismo se ocupará de unificar criterios para la cadena y alcanzar políticas comunes para aumentar la competitividad del sector. «En este sentido, el espacio se abre para la investigación y generación de propuestas, a fin de desarrollar productos y servicios de máximos nivel en los rubros textil, maderero, alimentario, de la construcción y del papel», informaron en la Sagpya. El Foro nace en una coyuntura de creciente demanda mundial de muebles, fibras textiles, pasta, papel y subproductos madereros, por lo que el desarrollo de la cadena del bambú se vuelve una oportunidad inmejorable. Estuvieron presentes en la reunión, la directora de Forestación, Ester Malacari, así como representantes del sector tecnológico, del sector productivo y de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Los valores de la caña «El bambú es una planta extraordinaria. Crece prácticamente en cualquier lugar, se reproduce rápidamente y es muy económico para su desarrollo», comentó José Antonio Allende, asesor de la Secretaría de Agricultura. Consideró que la industrialización de esta especie puede ser «una solución real y factible para la supervivencia de comunidades», a partir de «generar el desarrollo sustentable deseado, preservando nuestro medio ambiente». «A la vez se modifica la visión cultural sobre un recurso de alto potencial socioeconómico y ambiental que tradicionalmente ha sido subestimado y percibido como una plaga», apuntó Allende a NAP. En este sentido, el asesor aseveró que «el bambú contribuye a la protección de los recursos naturales y tiene un efecto purificador y embellecedor del entorno; puede crear un ambiente propicio que ofrezca albergue a la flora y a la fauna asociada al lugar, permitiendo recuperar zonas degradadas y transformarlas en atractivos turísticos en una corta unidad de tiempo». En tanto productor de materia prima es la especie forestal con mayores posibilidades de suplir la demanda de otras especies de gran valor en la industria, lo que demuestra la gran importancia que puede llegar a tener esta especie, «aún poco conocida en Argentina», según Allende. A nivel artesanal, por su forma, flexibilidad, dureza y resistencia «el bambú es un adecuado material para la elaboración de muebles, artesanías y multitud de enseres de alta calidad», aseguró el hombre de la Sagpya. En cuanto a sus posibilidades industriales, dse destaca que las inversiones de capital son relativamente bajas, tanto para la implantación como para la adquisición de maquinaria especializada para el bambú. Esta situiación «genera una opción favorable para la creación de micro empresas y programas de desarrollo sustentable». Sobre el efecto en el empleo, la Sagpya puso el ejemplo de India y China, donde 27 millones de personas viven del trabajo de la utilización del bambú; y el caso de Filipinas, donde el número de trabajadores asociados a pequeñas empresas del bambú alcanza a 300.000 y en Tailandia a 150.000, de forma similar al norte de Brasil. Algunos datos acerca del bambú -Existen más de 1300 especies de bambú conocidas. -El bambú crece a una velocidad fenomenal: hasta 35 cm. por día. -Ciertas especies de bambú pueden vivir por cientos de años, proveyendo una considerable producción anual de materiales. -Determinadas maderas de bambú tienen mayor resistencia tensil que el acero. -El bambú tiene más de cuatro mil usos industriales y artesanales, sin perjuicio de que nuevas aplicaciones del mismo son desarrolladas cada año. -El bambú estimula el enriquecimiento del suelo por sinergia con microorganismos benéficos para el mismo. -El bambú retiene suelo y hojas aun luego de la cosecha de los tallos y brotes. -El bambú es una fuente muy nutritiva de comida para humanos y animales. -Un árbol productor de madera dura de 18 mts. de altura puede tardar hasta 60 años para estar en condiciones de ser cortado, mientras que determinados tipos de bambú necesitan sólo 180 días para lograr la misma altura y 3 ó 4 años para ser industrializados. -Una simple mata de bambú puede producir más de 15 kilómetros de postes utilizables de hasta 30 centímetros. de diámetro durante su vida. -Más de 2.000 millones de personas viven en casas construidas con bambú. -El comercio mundial de bambú y ratan es hoy de 14.000 millones de dólares al año. Fuente: Noticias AgroPecuarias. 12-16-2005


