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Grandes grupos, grandes inversiones

Los millonarios proyectos de los conglomerados empresariales

Las tasas de crecimiento y de rentabilidad ya no son como en los noventa, pero el costo de financiamiento es más bajo y nuestros productos de exportación alcanzan precios récord. Este buen panorama tiene a los Luksic, Matte y Angelini encabezando una oleada de nuevas inversiones que suman US$20 mil millones.

Fuente: El Mercurio

CHILE(30/5/2005).- El conflicto mapuche y la imposición de normas medioambientales «desproporcionadas» lo hicieron pronosticar un decaimiento de la inversión y del entusiasmo emprendedor durante la celebración de los 80 años de Empresas CMPC en marzo de 2000. Afortunadamente, Eliodoro Matte acertó en su pronóstico únicamente para el corto plazo, porque tras un período en que efectivamente sólo se desarrollaron proyectos de menor cuantía, hoy los hombres de negocio están nuevamente apostando fuerte en Chile. Los proyectos en carpeta para el quinquenio 2005-2009 suman cerca de US$20 mil millones, según el catastro a de la Corporación de Bienes de Capital. Esto implica un aumento de 25% respecto de las inversiones contempladas hace un año, es decir, para el quinquenio 2004-2008. Esta nueva ola de grandes inversiones la lideran los mismos Matte, junto con los Luksic y los Angelini, los tres grupos empresariales más grandes del país, todos con planes de inversión en marcha por sobre US$ 1.000 millones. Igual de abultados son también los proyectos de algunos conglomerados con participación de extranjeros. Sin ir más lejos, el plan de inversión más importante que existe en Chile en estos momentos, Pascua Lama en la III Región, por US$ 1.400 millones, lo lidera la firma de capitales canadienses Barrick Gold. La australiana BHP Billiton está colocando también mucho dinero en el área minera: US$ 990 millones en el proyecto Spence y US$ 545 millones en una planta de lixiviación de sulfuros. Al conocer que existen iniciativas de esta magnitud en distintas etapas de desarrollo, cobra sentido la fuerte alza de 26,1% que experimentó la inversión durante el primer trimestre en relación al mismo período del año anterior, según la información que entregó el Banco Central esta semana. Claro que si la comparación se hace con el año 1999, cuando la crisis tenía a las compañías buscando la forma de reducirse más que de expandirse, el salto alcanza a 56%. negrita/Bajo los US$1.000 millones/negrita Si se desagrega el comportamiento de la inversión durante el primer trimestre, se llega a que estuvo impulsada por la compra de maquinarias y equipos, que creció 44,7% durante el período. Más moderada, de 13,6% fue la expansión en construcción. Este auspicioso comienzo de año llevó al Banco Central a elevar desde 11,9% a 14% su proyección de crecimiento para la inversión durante el año 2005. Eso fue el primer trimestre. Si vemos la inversión proyectada para este año, llegamos a que casi el 50% se la llevan las áreas forestal y minera, por el buen precio de estas materias primas en los mercados internacionales. Los proyectos energéticos concentran una cuota que también es importante, y deberá crecer luego que, con la aprobación de una nueva ley para el sector, terminó la incertidumbre que tenía paralizadas las inversiones. Las grandes generadoras, como Endesa, Colbún y Gener no quieren adelantar sus planes, pero confirman que emprenderán la construcción de nuevas plantas. En el rubro inmobiliario también existen inversiones sorprendentemente altas, pero se ejecutarán en plazos muy amplios. Por ejemplo, recién el año 2019 se terminarán todas las etapas del complejo Enea de Inmobiliaria Manso de Velasco, filial de Enersis, por US$ 1.885 millones. Más breve es el plazo del proyecto de Agrosuper en Huasco, el más grande en marcha en el sector industrial. En tres años utilizarán US$ 500 millones en la construcción de una planta procesadora de carne de cerdo y aves, además de infraestructura productiva como una fábrica de alimentos balanceados, granjas de producción animal, sistemas de tratamiento de aguas y habilitación de campos para proyectos de frutas y hortalizas. Entre las industrias que también harán inversiones importantes están las del grupo Luksic, CCU con US$ 250 millones en la ampliación de su capacidad productiva, Madeco con US$12 millones en el negocio de los tubos y Calaf con US$2 millones en equipamiento para sus plantas de San Miguel y Talca. De los Said, Embotelladora Andina destinará US$40 millones en equipos y reposiciones, mientras que Cristalerías Chile, empresa del grupo Claro, tiene contemplados US$ 210 millones en nuevos proyectos. Otra fuerte apuesta, de US$ 500 millones, es la que harán quienes se adjudiquen los 17 casinos que se licitarán a lo largo del país, tras la aprobación de un nuevo marco legal para el sector. Mientras, entre los operadores comerciales el que más está invirtiendo este año en Chile es Falabella, con US$ 200 millones, lo que supera en más de 60% el desembolso de 2004, que incluyó la compra de la cadena de supermercados San Francisco. Existen otros US$100 millones que está invirtiendo la familia Solari, pero en su negocio sanitario, Aguas Nuevas. Dentro del comercio siguen en monto de inversión Cencosud y D&S, con US$ 100 millones cada uno. El primero ocupará dichos recursos en la apertura de seis nuevos locales Jumbo, y el segundo a su crecimiento en Chile, a la división Presto y a su proyecto Boulevard. Parque Arauco anuncia inversiones por US$ 60 millones en la ampliación de sus centros comerciales en las comunas de Las Condes y Maipú. Pero este monto podría abultarse dado que hace tiempo que quiere comprarse una cadena de retail. negrita/Rentabilidades como en los ’90/negrita Esta nueva ola de inversiones recuerda a la que se desató en Chile en los noventa, cuando la economía nacional crecía 7% y las rentabilidades podían alcanzar al 20%. ¿Por qué el fenómeno se repite si ninguna de estas dos variables es tan favorable? El gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción y académico de la Universidad de Chile, Felipe Morandé, explica que la economía se expande menos, en el rango del 6%, pero lo hace en forma sostenida, y todo indica que se mantendrá así, generando un clima de mayor optimismo que el que imperó en los años anteriores, cuando una y otra vez se frustraban las proyecciones. «Eso es importante porque permite proyectar crecimientos en ventas de ese orden durante los próximos años». Y si bien las rentabilidades son hoy del orden de 10%, porque la economía crece menos y los márgenes en la mayoría de los negocios bajaron, el costo de financiamiento es hoy más conveniente, de alrededor de 4%, mientras que en los 90 era entre 8 y 10%. Esto, por los bajos niveles de tasas de interés que imperan en el mundo y en Chile y que debieran mantenerse de no surgir presiones inflacionarias relevantes. «Si uno descuenta el costo de financiamiento, ve que las rentabilidad resultantes son muy parecidas a las de los noventa» dice Morandé. negrita/El factor ambiental/negrita Un caso emblemático de «traba medioambiental» a una inversión de proporciones fue la orden de clausura de la planta Valdivia de Celulosa Arauco (Celco) por parte de la Corema de la X Región, en enero pasado. La Corte Suprema aún no da a conocer el fallo que zanjará definitivamente el tema, pero hasta la fecha este proyecto -que supuso una inversión de US$ 1.400 millones- ha sufrido fuertes cuestionamientos. ¿El motivo? La muerte de decenas de cisnes de cuello negro y el éxodo de miles de aves atribuibles a la planta, de acuerdo con un estudio de la Universidad Austral. Igualmente bullada fue la paralización de la planta Itata, también de Celco, la cual fue multada por modificar la propuesta original de producción autorizada. En la industria minera, pese a tener su estudio de impacto ambiental aprobado, el yacimiento de oro y plata Pascua Lama en la III Región se ha enfrentado a obstáculos ambientales. Pascua Lama es un proyecto binacional entre Chile y Argentina de la empresa canadiense Barrick Gold, que en su primera etapa contempla inversiones por US$ 1.400 millones. De acuerdo con el mapa original de la empresa, la construcción debería comenzar en 2006. El avance de la globalización ha sido un factor determinante en el peso que las consideraciones ambientales han ido adquieriendo a la hora de concretar una inversión. «Por ser una economía exportadora, la conciencia por el entorno a nivel mundial pasa a ser importante en la discusión local», asegura Javier Hurtado, presidente del comité medioambiental de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Este elemento ha sido clave por tener Chile una economía abierta que cuenta con acuerdos comerciales con mercados avanzados como Estados Unidos y la Unión Europea, y que basa el 75% de sus exportaciones en recursos naturales. En el caso de los productos de exportación, las exigencias las ponen los consumidores de los países desarrollados, explica Hurtado. Si hace una década éstos se preocupaban de que los productos no fueran dañiños para la salud, hoy también se interesan porque en cada una de las etapas de su proceso productivo se cumpla con los estándares exigidos a nivel internacional. Además, los mismos chilenos están cada día más conscientes de los temas medioambientales. Está comprobado que a medida que un país supera la primera fase de crecimiento económico y alcanza un ingreso per cápita de US$ 5 mil, la población comienza a preocuparse cada vez más de asuntos relacionados con la calidad de vida; entre ellos, la situación del entorno. En este contexto, la CPC -junto con la Cámara Chileno Norteamericana de Comercio- presentará en las próximas semanas al Presidente Ricardo Lagos un catastro sobre las barreras a la inversión que existen en Chile. Aunque todavía no se conoce el contenido del documento, se adelanta que existirá un apartado especial para abordar la necesidad de que se clarifiquen los cambios experimentados por la política medioambiental del Gobierno.

Fuente: El Mercurio

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