Tras un 2025 marcado por la recesión, la caída del consumo y la pérdida de rentabilidad del productor, el Instituto Forestal Provincial de Misiones cerró el año con fuertes debates internos sobre el precio de la materia prima. Desde el organismo advierten sobre un riesgo estructural para el abastecimiento futuro y marcan una visión en desarrollar la industria con más valor agregado, mayor uso de la madera y políticas públicas activas desde el gobierno nacional para sostener la actividad.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
MISIONES (31/12/2025).- La actividad foresto-industrial es, por definición, una apuesta de largo plazo. Sin embargo, el año 2025 dejó al descubierto tensiones profundas en la cadena productiva de Misiones, donde la coyuntura económica nacional, la caída del consumo interno y la presión sobre los precios de la materia prima pusieron en jaque la rentabilidad del productor forestal.
En este contexto, el Instituto Forestal Provincial (INFOPRO Misiones) realizó un balance de gestión y proyectó escenarios para 2026, en una entrevista concedida a Visión Misionera 2026 por su presidente Hugo Escalada, junto al ingeniero forestal Jaime Ledesma —por el Consejo Técnico Asesor y COIFORM— y Sebastián Escalada, responsable técnico del organismo.
El cierre del año estuvo marcado por una decisión que expone la crisis: el congelamiento de los precios mínimos oficiales de la materia prima forestal por seis meses, desde octubre de 2025 hasta marzo de 2026.
La medida fue aprobada por mayoría en la última reunión del directorio del INFOPRO y, según reconocen desde el propio organismo, impacta de manera directa sobre el productor primario, al ubicarse por debajo del margen posible de rentabilidad según la matriz de costos vigente.
“En la medida que forestar no sea negocio para todos los integrantes de la cadena, no se volverá a plantar pino en Misiones”, advirtió el presidente del Instituto, quien fue el único voto en disidencia en esa reunión.
Para el presidente del Instituto, la decisión no solo implicaba no actualizar los valores, sino que consolidaba una presión a la baja sobre toda la cadena productiva. “Materia prima no va a faltar en el corto plazo, pero a mediano plazo habrá un bache de abastecimiento para la industria”, alertó.

El debate por los precios y la ausencia de estudios técnicos
En la votación confluyeron los representantes de Papel Misionero (Arcor), Arauco, APICOFOM, los gremios UATRE y SOIMP, de la Cooperativa de Montecarlo y delegados del sector primario. Sin embargo, desde la presidencia del INFOPRO remarcan que el congelamiento no estuvo acompañado por informes técnico-económicos que justificaran la medida.
Por el contrario, Escalada presentó ante el directorio un estudio de matriz de costos elaborado por el Consejo Asesor, que demostraba la necesidad de actualizar los precios de la materia prima para sostener la rentabilidad del productor. También se expuso un informe específico sobre la incidencia real de la tasa forestal, cuyos números relativizan uno de los principales reclamos de la industria.
Según ese estudio, la tasa representa un 2% para el productor y poco más del 1% sobre el metro cúbico de madera aserrada, incluso en escenarios de menor rendimiento. “No estamos hablando de un impacto decisivo en la estructura de costos industriales”, sostienen desde el Consejo Asesor, al tiempo que señalan la fuerte dispersión de precios en el mercado de rollos y madera aserrada.
Desde la industria, en tanto, se insistió en la necesidad de suspender por seis meses la aplicación de la tasa forestal, argumentando la falta de consumo, la caída de ventas, una capacidad industrial operando por debajo del 50% y el riesgo de quiebras, cierres de aserraderos y despidos, especialmente entre las PyMEs. APICOFOM fue una de las entidades que expuso con mayor énfasis este diagnóstico.
Sebastián Escalada explicó que el funcionamiento del directorio se ajusta estrictamente al estatuto del Instituto: los temas se proponen, se debaten y se aprueban por mayoría. “Hubo consenso político y se aprobó el congelamiento de precios”, sintetizó.

El rol del Consejo Asesor y la defensa del productor
Consultado sobre su voto en disidencia, Hugo Escalada fue categórico: “Mi posición se basó en el dictamen del Consejo Asesor, integrado por la UNaM, COIFORM, Industria y Comercio, que cada seis meses presenta un análisis técnico de costos. Yo debato desde esa base de variables técnicas”.
El presidente adelantó que, a partir de 2026, el INFOPRO no solo publicará los precios mínimos oficiales, sino también la planilla de costos completa, como una herramienta de transparencia y defensa para el productor. “En seis años de funcionamiento del Instituto, el sector privado nunca presentó un estudio técnico que respalde sus propuestas. Tampoco lo hicieron en esta última reunión”, lamentó.
Jaime Ledesma reforzó esta idea al señalar que la matriz de costos es puesta a consideración del directorio al inicio de cada discusión y nunca fue objetada. “Todos conocen que esos son los números reales del costo de producir”, subrayó.
Desde el Instituto insisten en que el esquema es claro: se calcula el costo de implantación, se incorporan variables como impuestos, tasas, fletes, subsidios —si estuvieran vigentes— y se proyecta un margen de rentabilidad del 8 al 10% para el productor. “Nadie invierte en una actividad de largo plazo si no tiene rentabilidad”, enfatizó Hugo Escalada.
El congelamiento, explicó, perjudica directamente al productor, que termina absorbiendo las pérdidas. “El precio vigente no surge de la última actualización de costos, sino de un valor fijado seis meses atrás, apenas ajustado por inflación. A eso se suma que, en la práctica, muchos industriales acuerdan precios aún más bajos con productores que, frente a la crisis, malvenden su madera y dejan de reforestar”.
Sebastián Escalada destacó, no obstante, una diferencia clave respecto de otros institutos sectoriales: “En el INFOPRO, el precio mínimo se define con representantes de todas las partes de la cadena. Es una herramienta que el productor puede reclamar. Si vende por debajo del 8% de rentabilidad, está perdiendo”.

Abastecimiento, certificación y un problema estructural
Uno de los puntos más sensibles que surgió del balance es el riesgo futuro de abastecimiento. De las aproximadamente 380.000 hectáreas forestadas en Misiones, la mayoría tiene propietario y no está disponible libremente en el mercado.
Muchas plantaciones abastecen industrias propias, están lejos de los aserraderos o carecen de manejo adecuado, lo que encarece la cosecha y el flete.
A esto se suma un desafío creciente: la trazabilidad y certificación de origen. “Cada vez más grandes compradores exigen madera certificada bajo sistemas PEFC o FSC. Esa es una materia pendiente en Misiones. Por eso muchas industrias buscan madera en Corrientes, donde sí pagan más”, explicó Sebastián Escalada.
LA CONCLUSIÓN ES CLARA: SIN PRECIOS QUE CUBRAN COSTOS Y GENEREN RENTABILIDAD, EL PRODUCTOR SE RETIRA DE LA ACTIVIDAD. “SIEMPRE PIERDE EL PRODUCTOR”, RESUMIÓ.
Mirada 2026: consumo, valor agregado y rol del Estado
De cara a 2026, desde el INFOPRO advierten que la recuperación será lenta. Las empresas están endeudadas y, aun cuando el mercado comience a reaccionar, primero deberán recomponer balances antes de invertir, producir más y generar empleo. “Este sector enfrenta siempre el mismo problema en cada crisis: la caída del consumo”, señaló Hugo Escalada.
Hoy, más del 70% de la madera que sale de Misiones es tabla con bajo valor agregado, destinada a la construcción tradicional. El desafío, coinciden, es avanzar hacia una industria mueblera más desarrollada, productos con diseño, escala y calidad, y un mayor uso de la madera en viviendas, arquitectura y obra pública, siguiendo modelos de países desarrollados.
Pero aquí aparece el principal cuello de botella, frente a la política nacional que lidera Javier Milei: el rol del Estado.
Para el INFOPRO, el sector forestal es intrínsecamente estado-dependiente, por su carácter de largo plazo. Requiere subsidios de implantación, planificación de cuencas forestales y políticas activas que impulsen el consumo de madera. “Bastaría con que el Estado establezca que un porcentaje de las construcciones o del mobiliario público sea de madera para traccionar toda la cadena”, ejemplificó Escalada.
Sin embargo, reconocen que esa agenda hoy no está en el radar del gobierno nacional.
EN UN CONTEXTO DE RECESIÓN, SIN OBRA PÚBLICA Y CON UN ENFOQUE NO INTERVENCIONISTA, LA SOLUCIÓN QUEDARÍA EN MANOS DEL SECTOR PRIVADO, QUE DEBERÁ COMPETIR CON CALIDAD, NORMAS, DISEÑO Y VALOR AGREGADO.

Un balance que abre muchas alertas
El balance 2025 del INFOPRO deja una advertencia de fondo: lo que no se planta hoy es la madera que no estará disponible dentro de 10 o 15 años. El alejamiento de los pequeños productores tiene una causa central: la falta de rentabilidad.
“Si forestar fuera negocio, todos estarían plantando, con o sin ley de promoción”, sintetizó el presidente del Instituto.
Desde el organismo lamentan que, pese a que el INFOPRO tiene mandato legal para definir políticas sectoriales, ejecutar el Plan Maestro Forestal y generar información estratégica, muchas discusiones queden atrapadas en la coyuntura. “Ya se habla de un apagón forestal a futuro si no se revierte esta tendencia”, alertan.
Aun así, la visión de largo plazo sigue siendo positiva para el presidente del Instituto. Misiones cuenta con una cultura forestal arraigada, una matriz productiva basada en el agregado de valor y empresarios que históricamente reinvirtieron y se tecnificaron.
El desafío, coinciden, es que el negocio vuelva a cerrar para todos los eslabones de la cadena. Sin eso, no habrá base forestal que sostenga el futuro de la industria.
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