La madera, el BIOMATERIAL

Escribe el Ing. Ftal Martín Sánchez Acosta, del INTA Concordia.

 

ENTRE RÍOS (26/5/2021).- La situación actual lleva a pensar en el empleo de materiales sustentables, amigables con el ambiente, y preferentemente de origen biológico, a los que se da en llamar “biomateriales”. Esto es un concepto fundamental dentro de la denominada “biconstrucción” donde la madera se destaca por sus cualidades únicas, no sólo en esta aplicación, sino además en múltiples usos.

En el cuadro adjunto pretendemos ejemplificar lo que sucede con la madera en lo que se denomina “ciclo de vida” dado que actualmente cuando se habla de construcciones sustentables no sólo se refiere al momento actual y su desempeño durante la vida útil, sino que hay que remontarse al origen de la materia prima, su gasto energético y huellas de carbono y agua, entre otros aspectos, así como también que sucede cuando culmina su ciclo y su posible reutilización o transformación.

SUSTENTABILIDAD.  Comenzando por la materia prima, la madera se genera a partir de energías naturales (el sol), con agua de lluvia, y nutrientes que le aporta el suelo. Siendo que si se maneja adecuadamente, los nutrientes se van a ir reciclando con el material muerto de los árboles y su entorno, generando un sistema cíclico que se denomina “manejo sustentable” el cual es válido tanto para bosques nativos, que tiene una sucesión natural, como las plantaciones forestales bajo manejo, lo que da a entender que las materias primas provenientes de ambos sistemas pueden ser utilizadas sosteniblemente a  través del tiempo, utilizando lo que la tierra nos brinda.

LA CARBONO NEUTRALIDAD: El calentamiento global hace adoptar cada vez más sistemas productivos que no sólo emitan menos gases de efectos invernadero (EGI) como el dióxido de carbono ( CO2) , sino que se privilegia a los materiales que pueden capturar el CO2 de la atmosfera y  retenerlos en sus productos de elaboración.

En este sentido es conocido que las plantas por la fotosíntesis capturan CO2 liberando oxígeno (02) y capturan el carbono transformándolo en materiales celulósicos, o madera . Por ello los únicos materiales de los empleados en la construcción, y en otros empleos, capaces de capturar y retener carbono son los de origen vegetal, como la madera.

Esta necesita de procesos de elaboración y transformación (corte, carga, traslado, aserrado, etc) por lo que en el ciclo se van a producir emisiones de C02 a la atmósfera , lo que se da en llamar “la huella de carbono”. Ahora bien, si se suma todas estas emisiones y se las compara con el CO2 capturado por el árbol, de la cuenta resulta que esas emisiones son compensadas, a veces con creces, lo que se da en llamar “la carbono neutralidad”. En este trayecto de la línea de vida también entran en juego la “huella de agua” y el “gasto de energía”, en lo cual la madera también es uno de los materiales menos demandantes. Cabe acotar que si la madera se coloca en una vivienda , el carbono quedara contenido en ella durante toda su vida útil, sin retornar al ambiente, lo que se da en llamar “un sumidero de carbono”, siendo de los de más larga duración (hay casas que han durado cientos de años..)

LA CADENA PRODUCTIVA Y SU CERTIFICACIÓN. Todo el proceso, o cadena de producción, en el caso de la madera es pasible de certificar, no sólo en su trazabilidad (como otros materiales) o bien en partes de los procesos (como las normas ISO) sino que se puede certificar ambientalmente todo el ciclo, lo que se da en llamar “la cadena de custodia” , lo que comprende desde su manejo en el bosque o plantación, hasta el producto comercializado.

Este proceso no sólo comprende al material sino que considera a las personas, su trabajo, trato, y la legalidad comercial de toda la línea, hasta el producto logrado, consideración que sólo la madera puede lograr.

Hoy día existen sistemas de certificación internacionales, formados por entes y personas voluntarias, de los cuales los más conocidos a nivel internacional son el Panaeuropeo o PEFC, que en argentina tiene un sistema homologado denominado CERFOAR (certificación forestal argentino), y el FSC, del cual su sello, como un arbolito, se suele observar en resmas de papel, envases de cartón e incluso en los tetrapack. Este material certificado le otorga un “plus” a las viviendas para su calificación ambiental y de sustentabilidad como el caso de los sistemas LEED, PASSIVHAUSS, y energéticas Cabe comentar que en nuestra zona  hay empresas forestales e industriales con estas certificaciones ambientales.

LA ECONOMIA CIRCULAR: En este marco de nuevos conceptos ambientales se tiene la tendencia hacia economías circulares, siendo que se trata de un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido, donde la madera encaja perfectamente por su carácter renovable, reutilizable y reciclable, a lo que se le debe añadir que por tratarse de un producto orgánico es fácilmente biodegradable, enriquecedor del suelo.

Por todo ello es que consideramos que la madera resulta en “el BIOMATERIAL” del futuro.

 

(*) Por: Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta INTA Concordia

sanchezacosta.martin@inta.gob.ar

www.inta.gob.ar/concordia

 

Fuente: publicado en el diario El Heraldo, de Concordia.

 

 

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