Desde el Consejo Federal de Medio Ambiente repudiaron las amenazas hacia el ministro Juan Cabandié

El COFEMA está integrado por representantes de todas las provincias del país. “El ministro Cabandié asumió la cartera ambiental argentina en un momento en el que las buenas intenciones ya no bastan por sí solas. Un desafío sin precedentes, que vaticina la crisis de un modelo de producción y consumo de recursos a nivel global que degrada y pone en riesgo los bienes y servicios ambientales que le dan sustento” es lo que se enfrenta a nivel global.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

Video . La visión de Juan Cabandié sobre el debate pendiente en el país sobre uso de glifosato, alimentación saludable y economía circular. El ejemplo de Gualeguaychú, Entre Ríos.

Buenos Aires (9 de junio de 2020).- Las autoridades ambientales de numerosas provincias del país, representadas en el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), emitieron un documento público en repudio “enfáticamente” de los mensajes y amenazas intimidatorias efectuadas recientemente contra Juan Cabandié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación. 

Días atrás, en el marco de una reunión virtual de la comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación dio que hablar cuando criticó el uso del glifosato en la agricultura, afirmando que “es un veneno que provoca contaminación en el campo y que puede hasta provocar la muerte” y planteó repensar las políticas de producción y revisar las prácticas en la producción con agroquímicos. También se difundió una entrevista realizada en Gualeguaychú en la que el funcionario expresaba su visión al respecto.

La intolerancia y la negación de abrirse a escuchar otras opiniones derivó en amenazas de “muerte” contra el funcionario a través de Instagram y formalizó una denuncia.

Desde el COFEMA señalaron que “estos actos constituyen ataques que van más allá del agravio personal a su destinatario, porque representan viejas y oscuras prácticas que también buscan lesionar a las instituciones democráticas en su conjunto”.

Consideraron, a su vez, que “el uso de amenazas nos coloca frente a un caso de violencia que pretende recortar aquella irrenunciable libertad de las personas para expresarse. Es justamente en este punto en donde la conducta ilegal que tuvo como víctima al ministro de Ambiente nacional se torna en una afrenta colectiva al conjunto de quienes, por fuera de nuestras pertenencias partidarias, militamos orgullosos llevando la bandera del ambiente, en cada una de nuestras jurisdicciones provinciales”.

Reflexionaron en que el ministro Cabandié asumió la cartera ambiental argentina en un momento en el que las buenas intenciones ya no bastan por sí solas. “Un desafío sin precedentes, que vaticina la crisis de un modelo de producción y consumo de recursos a nivel global que degrada y pone en riesgo los bienes y servicios ambientales que le dan sustento” es lo que se enfrenta a nivel global.

En ese contexto, agregaron en el comunicado que “la transición hacia una economía sostenible es crucial para la generación de empleos de calidad, y supone un factor reconstructor de las comunidades locales. Se trata de fomentar aquellas prácticas de administración responsable que conecten a nuestro pueblo con el ambiente del cual forma parte”, expresaron.

 

Conciencia ambiental

Los cambios en las concepciones son procesos complejos y lentos, que implican tiempo y requieren de la toma de conciencia para alcanzar el cambio de actitudes. Por ello, la participación activa de los distintos actores de la sociedad es fundamental. “En ese camino, el desarrollo sostenible supone una nueva perspectiva de equilibrio entre las dimensiones ecológica, social, política y económica, en el marco de una ética que promueve una nueva forma de habitar nuestra casa común, con la asunción por parte de todos y cada uno de nosotros de las responsabilidades sociales, individuales y sectoriales que nos competen”, remarcaron. “Y tan nobles propósitos no pueden ser arrollados por nadie, menos cuando se dice armado”, añadieron.

De esta forma, expresaron su repudio a “todos aquellos actos violentos, sea de donde fuera que provengan, cualquiera fuese su pretensa causa; al tiempo que reclamamos la pronta, enérgica y ejemplificadora acción de la Justicia, determinando la identidad del sujeto activo del delito, y ratificamos la confianza en el poder judicial para poder llevar adelante el proceso que, investigación mediante, permita desterrar las viejas prácticas que enlutaron páginas de la historia de nuestra grandiosa Nación, cumpliendo así en definitiva la última ratio del Estado de derecho”.

El documento solidario fue encabezado por Santiago Azulay, secretario de Ambiente de La Rioja, en calidad de presidente del COFEMA, junto a los miembros que representan las jurisdicciones de Santiago del Estero, Río Negro, Jujuy, San Luis, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Salta, Córdoba, Misiones, Tucumán, Formosa, Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, La Pampa, San Juan, Entre Ríos, Santa Fe y la provincia de Buenos Aires.

La denuncia por amenazas

Cabandié denunció el jueves 4 de junio de 2020, en los tribunales de Comodoro Py, que había sido objeto de una amenaza de muerte a través de Instagram. Pidió que se determinara quién fue el autor del posteo que le decía “Negro hijo de mil puta. Me la paso todo el año arriba de un tractor. Siempre en la función pública vos parásito. Morfate un libro antes de hablar del campo. Si algún día andas por Zárate te vacío el cargador en la cabeza” .

En la denuncia Cabandié explicó que la amenaza que pidió investigar fue una respuesta al posteo que hizo el día 19 de mayo de 2020, en el que difundió haber estado en el municipio de La Matanza para una actividad sobre a desarrollar tareas tendientes a la optimización de la gestión de los residuos sólidos urbanos.

A raíz de esa visita a La Matanza Cabandié publicó en su cuenta de IG lo siguiente: “Me reuní con el intendente de La Matanza, @ferespinozaok .Abordamos la agenda urgente de trabajo vinculada a la pandemia, en la que @ambientenacion está asistiendo a todos los municipios con el equipamiento para el manejo de residuos, pero también avanzamos en la articulación de un plan estratégico ambiental junto al distrito”.

En la denuncia Cabandié asegura que en una respuesta a esa publicación fue amenazado y por eso pide que la justicia identifique al autor del hecho. En su presentación manifestó que días antes de recibir el mensaje se había presentado ante la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado de la Nación para exponer lineamientos generales de su gestión. Ante preguntas de los senadores había realizado manifestaciones contrarias a la utilización de agrotóxicos en la agricultura y a favor del fomento de la agroecología.

En aquella ocasión Cabandié había dicho “Es cierto que la contaminación se produce, sobre todo en los grandes centros urbanos, pero también se produce en algunas zonas agropecuarias. Ustedes saben lo que significa el uso del glifosato, el paquete tecnológico en la pampa húmeda y más, porque producto del transgénico (por la soja resistente al herbicida) y el glifosato la frontera agropecuaria se extendió hasta provincias del NOA y el NEA”. A lo que agregó: “Ese glifosato o veneno contamina las napas freáticas y se fumiga la cara de los niños en las escuelas rurales y las de los centros urbanos. Hay muertes producto del glifosato. Si hiciésemos un estudio de sangre, nos alarmaríamos fuertemente. Si hiciésemos un estudio de glifosato en nuestro plato de comida, nos alarmaríamos. Eso no tiene geografía, lamentablemente. Esto llega a todos lados, la contaminación tiene la característica de no tener lugar físico”.

En su denuncia Cabandié aseguró que esas declaraciones habían generado reacciones a favor y en contra luego de que se difundieran por los medios de comunicación. Y asumió que la amenaza denunciada se produjo a raíz de esos dichos.

La causa fue iniciada para que, en principio, se investiguen dos delitos. El contemplado en el artículo 149 bis del Código Penal que señala que: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que hiciere uso de amenazas para alarmar o amedrentar a una o más personas. En este caso la pena será de uno a tres años de prisión si se emplearen armas o si las amenazas fueren anónimas”. Y que describe el artículo 149 ter en su inciso 2.a que establece que penas “De cinco a diez años de prisión o reclusión …: Si las amenazas tuvieren como propósito la obtención de alguna medida o concesión por parte de cualquier miembro de los poderes públicos”, según publicó Infobae.

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