Recomiendan un plan de manejo de pino en Misiones para que “no invadan” áreas de bosques nativos y humedales   

Una familia de productores de la localidad de Campo Viera y un prestigioso científico tienen diferentes posiciones, separadas en algunas casos por percepciones, experiencias, conocimiento e investigaciones sobre biodiversidad y plantaciones. Pero respecto al impacto del pino, sí coinciden en plantear un debate en la provincia sobre la necesidad de monitorear, manejar y controlar la dispersión de las semillas de esta especie que “invaden” áreas aledañas donde se foresta.

Por Patricia Escobar 

 

MISIONES (3/12/2019).- “El problema es según el sitio, ya que esos pinos crecen, producen semillas y así van invadiendo ecosistemas, donde en el Norte y Centro de la provincia -que tiene una matriz de bosque nativo-no es tanto porque al no tener luz, no logra crecer. Pero sí es diferente en la zona Sur, en áreas de campos de pastizales y humedales, en lugares más abiertos, o en los bordes de rutas, que ya es un tema de seguridad vial”, explica el Dr. Gustavo Zurita (CONICET-IBS-UNaM).

Por su parte, Omar Gerardo Hrinczuk (39), docente y vicedirector de una escuela en Campo Viera, que pertenece a una familia de productores con chacras destinadas a yerba mate o té, durante décadas vieron la “invasión” del pino como un “problema” en su terreno, porque hasta la fecha no tuvieron apoyo local ni provincial para resolver el avance natural de las semillas de la especie en sus campos productivos, como también en una propiedad de 8 hectáreas que Don Alejandro Hrinczuk (65) quiere conservar con bosques nativos, pero “crecen pinos, y esto modifica el ambiente”, asevera.

“Las semillas de pino se dispersan fácilmente por el viento, vuelan y crecen donde caen, en cualquier parte, no hay un control de esto. Nadie saca los pinos que crecen al borde de los caminos, como tampoco en áreas de bosques nativos. Muchas veces, cuando uno ve el pino en el monte, ya impactó en el ambiente, porque las otras especies naturales no prenden”, explica el docente en una entrevista con ArgentinaForestal.com

Omar inició una campaña virtual para pedir “que se prohíba plantar pinos en Misiones por su impacto negativo en la biodiversidad”, asegura. Y en su propuesta menciona estudios del CONICET, lo que nos llevó a tratar la problemática con uno de los investigadores en la temática en la provincia, el Dr. Zurita.

En la comunicación telefónica con el docente, este planteó su malestar con los árboles de pino porque no encuentra respuesta a la inquietud de la familia, que es que los pinos invaden áreas naturales, bordes de arroyos, humedales de su propiedad. “Nosotros nunca plantamos pino, tenemos tierras destinadas a yerba mate y té, pero sin quererlo también tenemos pinos. Somos pequeños productores, voltear el pino para nosotros es un costo, no es fácil entrar al monte a tumbar los pinos. Por otra parte, solo quien tiene un compromiso con la conservación detecta el problema que genera en el área de bosques nativos”, dice Omar.

Explicó que su padre dejó algunos árboles de pino como “caso testigo” de lo que genera esta invasión de la especie en su chacra y pide que se investigue el “impacto” en el tiempo de esta especie sobre áreas de bosques nativos. “Creo que alguien debe hacer un seguimiento, un plan de manejo del pino, que vean lo que pasa con la semilla del pino elliotti, que se controle su dispersión en la zona centro”, planteó el docente, quien envió unas imágenes de la chacra para graficar como invade el pino en diversas áreas.

La propiedad de la familia está ubicada en la Sección 7ma de Campo Viera, en el lote 212 y 211. “Mi padre nació allí y toda su vida se dedicó a trabajar la tierra. En mi caso, me dediqué a la docencia, soy profesor de Historia y vicedirector de la Escuela BOP N°3, además trabajo en el instituto de Formación Docente, en el Instituto Superior Aria de Saavedra, y en la Escuela Normal Superior N° 4 de Oberá”, detalló Hrinczuk.

Desde su experiencia productiva, en su caso particular en los campos de su padre, el pino fue para ellos un problema cotidiano en el tiempo, sin lograr resolver hasta el presente.

Foto1: Hrinczuk compartió imágenes de los caminos internos de las chacras vecinas a la propiedad de su padre, donde a simple vista se nota como sobresale la conífera en un espacio destinado a reserva natural privada. “Esta es una plantación que se abandona (una hectárea y media) hace más de 10 años (Lote 212, Sección VII), y después las semillas se propagan”, indicó.

Foto 2 y 3:  En las márgenes de un pequeño afluente del Arroyo la Cruz un árbol de pino. El docente teme que provoque en el futuro la disminución del caudal del mismo o que se seque en el caluroso verano.

 

Foto 4: “A todos estos ejemplares que se ve en la foto, nadie los plantó, germinan y crecen solos a las margenes de la ruta provincial 210. Efecto negativo de suplantación de flora autónoma por una exótica como consecuencia de las actividades económicas humanas, en concreto forestación o reforestación con pino Elliotis”.

 

“Tendrían que venir a recorrer un humedal que tenemos cerca, donde hay una naciente de un pequeño afluente del Arroyo Del Medio, y conocer otra de las reservas que mantiene mi padre de 4 hectáreas y media. Fue allí donde se dejó crecer adrede los árboles, no se talaron los árboles de pino para poder tener certeza de su comportamiento con el ambiente. Hoy consideramos que es un ejemplo de comprobación de lo que sucede, ya que su hipótesis era que esta conífera es una especie invasora y se comprueba que el entorno se modifica”, invitó Hrinczuk.

El docente de Campo Viera explica que aún hoy no tienen respuestas desde la gestión pública de la Municipalidad, en Vialidad o del Ministerio de Ecología, donde debería recurrir por ayuda o intervención si consideran invaden áreas de bosques nativos en conservación. “Creo es muy necesario un plan de manejo de los pinos en Misiones, que se haga un seguimiento sobre su dispersión y reproducción invasiva, que se investigue como impacta en el tiempo en la selva misionera o el monte natural”, planteó en la entrevista el docente.

Finalmente, expresó que no tiene intención de “atacar” a nadie con su preocupación: “solo quiero que se tomen medidas ambientales, que se investigue  y que hagan algo para quienes no plantamos pinos”, concluyó.

 

Acercando la Ciencia a la comunidad

El Dr. Gustavo Andrés Zurita, investigador del CONICET, profesor de la Facultad de Ciencias Forestales-UNaM y profesional del equipo del Instituto de Biología Subtropical (IBS-Puerto Iguazú) – con numerosos trabajos en temas de biodiversidad y varias publicaciones científicas al respecto de plantaciones- respondió a una entrevista con ArgentinaForestal.com sobre el real sustento de preocupación del docente de Campo Viera ante la “invasión” de pino en sus propiedades y el planteo de la necesidad de un plan de monitoreo y manejo de la especie en zonas aledañas.

“El productor tiene razón en su planteo. Las semillas de los pinos se dispersan por el viento. Es su forma natural de alejarse de la planta madre. Con lo cual, los pinos invaden áreas aledañas a las plantaciones. En general vuelan una distancia máxima de 100 metros, es decir que desde la plantación, cada 100 metros hacia los lados suele ser el área de invasión. El problema es que esos pinos crecen, producen semillas y sus semillas pueden volar otros 100 metros, y así van invadiendo”, sostuvo el investigador.

El control sería relativamente simple, en forma frecuente hay que cortar todos los pinos creciendo aledaños a las plantaciones. Estableciendo un área de control de entre 50 a 100 metros desde la plantación se podría controlar. “Pero si el control no se hace frecuente, lo que sucede es el crecimiento de los individuos invasores y esto hace que cada sea más complicada la situación porque el perímetro de control se hace cada vez más grande”, explicó.

Se entiende que este control debiera ser responsabilidad de los productores forestales; mas allá que la invasión ocurra en campos vecinos. Pero eso no sucede.

Para el Dr. Zurita es clave recalcar que “esta situación ocurre en ecosistemas que son “invadibles” como los campos (pastizales) del sur de Misiones. Los pinos necesitan luz directa para crecer, por lo que si la semilla cae en un lugar de bosque no puede prosperar. Por eso, en el Centro-norte de la provincia la invasión no es un problema, porque la matriz es de bosque donde las únicas situaciones de invasión se dan en los bosques demasiado degradados y bordes de rutas (donde generan un problema de seguridad vial)”, indicó el investigador.

A continuación, la entrevista con el investigador del CONICET.

 

“Hace falta algún mecanismo que ordene el desarrollo forestal desde un punto de vista ambiental y social”

AF:¿Las investigaciones del CONICET -IBS – UNAM aseveran que el pino afecta la biodiversidad de la Selva Misionera? 

GZ: Todos los usos de la tierra que implican el reemplazo del bosque nativo afectan a la biodiversidad (incluida las plantaciones forestales); porque hay muchas especies que dependen exclusivamente de recursos del bosque nativo.

Sin embargo, no todos los usos afectan en la misma medida. En la zona  centro-norte de Misiones, aquellos usos que “imitan” al bosque nativo en alguno de sus componentes son más utilizados por las especies nativas.

En el caso particular de las plantaciones, al mantener una cobertura de árboles, imitan en mayor medida al bosque nativo comparado con otros usos (cultivos anuales,  potreros a cielo abierto, etcétera); por lo que se observa un mayor número de especies nativas de los grupos estudiados (aves, algunos insectos, arácnidos, anfibios, mamíferos, vegetación).

A su vez, dentro del manejo forestal, existen importantes diferencias. Las plantaciones se comienzan a “parecer” a un bosque nativo a partir de los 10 o 12 años de crecimiento, cuando se desarrolla un sotobosque en su interior y el microclima en el suelo se parece al de un bosque nativo (temperatura y humedad).

Este sotobosque es la base para que los diferentes grupos animales puedan estar presentes. Por esta razón, los ciclos de cosecha más largos (superiores a 15 años) son mucho más apropiados.

También las plantaciones de densidad intermedia, o con raleos, son mejores para el ambiente. Esto permite un cierto ingreso de luz y que se desarrolle la vegetación del sotobosque. En general, las plantaciones de muy alta densidad (típicas de la producción de pulpa celulósica) no permiten este desarrollo de la vegetación.

AF: ¿Hay investigaciones disponibles que sustentan esto? ¿Depende del sitio o lugares donde se instale una plantación y su cercanía en mayor o menor grado con un área de bosque nativo será el impacto sobre la biodiversidad?

GZ: Hay mucha investigación realizada, concentrada en el centro-norte de la provincia de Misiones. Varias fueron publicadas en un número especial de Forest Ecology and Management sobre biodiversidad y plantaciones forestales en el Bosque Atlántico, que salió recientemente. En total hay unos 25 trabajos publicados en Argentina y sur de Brasil sobre este tema en particular.

En el centro-norte de Misiones donde la matriz es de bosque, las recomendaciones generales son las mencionadas anteriormente. Las principales, por enumerar algunas:

1°. Ciclos de cosecha largos que permitan se recupere el sotobosque adentro de las plantaciones.

2°.Densidades intermedias que permitan la llegada de luz al sotobosque.

3°. Mantener remanentes de bosque cercanos a las plantaciones (idealmente que las plantaciones limiten con los remanentes) ya que actúan como la fuente de especies nativas para las plantaciones; particularmente de semillas para la regeneración del sotobosque en las plantaciones.

4°. Evitar tala rasa de mucha superficie continua, mantener heterogeneidad en la edad de los rodales. Esto permite que siempre haya rodales maduros donde la fauna pueda refugiarse cuando se cosecha.

5°. Mantener la cobertura de bosque en el paisaje por encima del 40%.

NdR: Ver referencias de publicaciones realizadas al final de la nota(*)

AF: ¿Considera que hay una percepción equivocada sobre el impacto del pino en la biodiversidad en Misiones? ¿O aún hay un debate pendiente al respecto para mejorar su manejo en la provincia?

GZ: Hay un debate pendiente que requiere esfuerzos y sinceramiento de todas las partes (productores forestales, ONG, actores particulares, Estado). En el centro-norte de Misiones donde la matriz es de bosque las plantaciones forestales manejadas de manera adecuada tienen un importante potencial para actuar como aliados para la conservación. Bastante más que el resto de los usos intensivos de la tierra que implican la pérdida total de la cobertura forestal. La información sobre cómo hacerlo existe y es suficiente.

En otros ecosistemas, como los pastizales del sur de Misiones y Corrientes, el manejo y las recomendaciones son completamente diferentes. En estos casos, uno pretende “imitar” un pastizal no un bosque. Las plantaciones de baja densidad (que permitan se mantenga el pastizal abajo) con ciclos de cosecha más cortos son las más aptas.

 

AF: ¿Estaba en conocimiento de la campaña ambiental basada en los estudios del CONICET para frenar la plantación de pino en Misiones? . Por otra parte, sabía de los proyectos de ley que intentan poner restricciones a las plantaciones de pino. ¿Tiene posición al respecto?  

GZ: No sabía de la campaña del docente, me llegó hace unos días reenviada, pero la verdad que no conocía el origen de la misma.

También estoy al tanto de los proyectos de ley provinciales y del proyecto nacional (nueva 25.080). De hecho, estoy participando en la nueva ley de promoción forestal estableciendo algunos criterios de manejo de plantaciones en áreas críticas para la conservación de la diversidad en todo el país.

Mi posición al respecto es que hace falta algún mecanismo que ordene el desarrollo forestal desde un punto de vista ambiental y social; puede ser la Ley de promoción forestal complementada con leyes provinciales. Básicamente hay que dar alguna protección a las poblaciones humanas cercanas a las plantaciones (por el riesgo de propagación de incendios y para evitar que las áreas urbanas se queden sin posibilidad de expansión futura). El caso de comunidades originarias es particular porque requieren un área de protección mayor ya que necesitan los recursos que provee el bosque.

En el caso de las poblaciones humanas, esto implica establecer un área perimetral de un determinado radio en la cual solo se puedan establecer plantaciones siguiendo procedimientos de consentimiento informado y que no superen un umbral (ej. menos del 40% del área dentro del radio de protección con plantaciones).

Desde el punto de vista ambiental, hay que proteger áreas críticas para la conservación donde el desarrollo de plantaciones tiene que seguir resguardos ambientales adicionales.

Lo mismo para cursos de agua, se deberían establecer un área de protección de los cursos de agua (estamos proponiendo 25 metros a cada lado del curso, es decir excluir 50 metros).

En cualquier caso, para una legislación tiene que surgir un consenso entre las partes (productores y gobiernos); fuertemente sustentado en criterios técnicos que ya existen y con un enfoque regional, ya que es completamente diferente recomendar cosas para Corrientes que para Misiones, o para la Patagonia.

Hay mitos de ambos lados; desde los productores/empresas forestales que los resguardos ambientales no permitirían plantar en ningún lado. Al hacer los números el área bajo resguardo es una superficie bastante chica sobre el área total de producción. Desde los otros actores, la idea que las plantaciones son necesariamente un desierto y que no hay nada que se pueda hacer.

 

 

 

 

(*) Referencias de publicaciones

Forest Ecology and Management | Atlantic Forest, Tree Plantations and Sustainability | ScienceDirect.com

Zurita, G. A., Rey, N., Varela, D. M., Villagra, M., & Bellocq, M. I. (2006). Conversion of the Atlantic Forest into native and exotic tree plantations: Effects on bird communities from the local and regional perspectives. Forest Ecology and Management235(1-3), 164-173.

Cabanne, G. S., Zurita, G. A., Seipke, S. H., & Bellocq, M. I. (2007). Range expansion, density and conservation of the Araucaria Tit-spinetail Leptasthenura setaria (Furnariidae) in Argentina: the role of araucaria Araucaria angustifolia (Araucariaceae) plantations. Bird Conservation International17(4), 341-349.

 

Trentini, C. P., Campanello, P. I., Villagra, M., Ritter, L., Ares, A., & Goldstein, G. (2017). Thinning of loblolly pine plantations in subtropical Argentina: Impact on microclimate and understory vegetation. Forest Ecology and Management384, 236-247.

 

Zurita, G. A., & Bellocq, M. I. (2010). Spatial patterns of bird community similarity: bird responses to landscape composition and configuration in the Atlantic forest. Landscape Ecology25(1), 147-158.

 

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