| Perspectivas 2006 |
«Se han anunciado algunos emprendimientos interesantes en tecnología y ampliación de la capacidad productiva de algunos complejos, pero lamentablemente, se está lejos de poder anunciar inversiones por más de $3.000 millones de dólares, como sucedió en 2005 en la República Oriental del Uruguay, a pesar de contar con la base forestal necesaria para poder anunciar la mitad de esa cifra, por lo menos”, dijo el presidente de la Asociación Forestal Argentina, Manuel Climent.
Por Patricia Escobar
BUENOS AIRES Y MISIONES (9/1/2006).- Las perspectivas del sector foresto-industrial para el 2006 no son muy alentadoras en cuanto al clima inversión, pero desde la Asociación Forestal Argentina aseguran que las empresas “seguirán invirtiendo para mejorar sus procesos. Se han anunciado algunos emprendimientos interesantes en tecnología y ampliación de la capacidad productiva de algunos complejos, pero lamentablemente, se está lejos de poder anunciar inversiones por más de $3.000 millones de dólares, como sucedió en 2005 en la República Oriental del Uruguay, a pesar de contar con la base forestal necesaria para poder anunciar la mitad de esa cifra, por lo menos”, dijo el presidente de la entidad, Manuel Climent. “En realidad, la reticencia a invertir en industrias de capital intensivo es un fenómeno común a todos los sectores del país y no una característica exclusiva del forestal. Las importantes inversiones en industrias forestales de varios miles de millones de dólares anunciadas en Chile, Brasil y Uruguay muestran un sector en expansión en la región. Consideramos que sigue siendo una tarea pendiente para el país atraer y afianzar las inversiones en industria de base forestal local”, explicó. negrita/Mercados estables/negrita Las exportaciones de productos forestales en los primeros nueves del 2005 fueron de 638 millones de dólares. “Si proyectamos proporcionalmente la cifra a un valor anual, mostraría una venta externa similar al año 2004, aunque hubo variaciones entre rubros. A septiembre, por ejemplo, las exportaciones de papeles habían aumentado un 16%, compensando la caída que se observa en otros productos de base maderera”, indicó. Para el 2006 esperan que el mercado interno se mantenga firme y un mejoramiento en las ventas externas con la recomposición del mercado norteamericano. “Durante este año hubo una caída de la rentabilidad de las empresas debida al aumento de los costos internos; un acomodamiento tanto del tipo de cambio como de los precios internos sería necesario para mejorar esta ecuación”, dijo el titular de Afoa. negrita/Ley 25.080, el gran desafío/negrita Para los empresarios de Afoa, lograr una efectiva aplicación de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados será un tema prioritario a resolver en 2006. “Valoramos el esfuerzo de la Dra. Ester Malacari (directora de Forestación de la Sagpya) para regularizar los pagos de los Aportes Económicos No Reintegrables y la actualización de los costos del mismo. Nos sigue sorprendiendo la forma autocrática de manejo. La Comisión Asesora de la Ley 25.080 fue consultada en ninguna de las medidas que, de acuerdo con el Acta de Constitución, debería ser consultada. Desde la elaboración de los costos hasta el nombramiento del Coordinador de la Comisión, no se ha pedido la opinión a la Comisión Asesora como correspondería”, aclaró el empresario. Por otro lado, para Climent la Ley 25.080 “es sólo una herramienta parcial de lo que debería ser una política integral hacia el sector, pero el sector forestal es más que la Ley 25.080. Seguimos observando una desarticulación entre los programas sectoriales, una falta de coordinación entre las oficinas responsables, incertidumbre y lentitud en la toma de decisiones en Programas clave para el sector, como el Proyecto Forestal de Desarrollo”, cuestionó. “La falta de una visión común entre los funcionarios responsables agrega confusión a la ya segmentada organización administrativa sectorial y no permite estar a la altura de los desafíos y oportunidades que hoy tiene el sector. Es importante remarcar una posición de todo el sector forestal al cual representamos: queremos la integral aplicación de la Ley, premiando a los que la cumplen y castigando a los negligentes, tal cual lo hemos manifestado siempre en nuestras entrevistas con funcionarios”, recalcó. negrita/El vital incentivo/negrita En la última reunión del año de la Comisión Asesora, la Nación informó que en 2005 se presentaron solicitudes con intención de plantar por más de 95 mil hectáreas, cuando la meta anual es de 100 mil a nivel país, lo que indica un resultado más que optimista, teniendo en cuenta las dificultades administrativas del sistema que plantean los productores. Para los integrantes de Afoa, “el aumento en las expectativas de plantación es reflejo de la regularización en los pagos de los aportes de la Ley 25.080, sumado al aumento en la rentabilidad de la forestación por los mejores precios que se están pagando del bosque en pie. El aporte de la Ley sirve para que pequeños y medianos forestadores se inicien en el sector y se expanda la superficie actual. La perspectiva del negocio, hace que medianos y grandes productores mantengan o expandan sus patrimonios forestales. Con estos dos incentivos en su lugar -subsidios a los pequeños y medianos productores y rentabilidad para las empresas- deberíamos superar fácilmente las 100.000 hectáreas anuales. Por lo tanto, este dato pone nuevamente en evidencia la importancia de tener un sistema confiable de subsidios para productores forestales, que es lo que garantiza una expansión de la superficie forestada con productores independientes. Y va marcando la necesidad de pensar cómo mantener este sistema cuando venza la Ley 25.080”, concluyó Climent. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com Nº27/cursiva


