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Desde el pasado fin de semana los incendios forestales están siendo una constante en la comunidad gallega. A última hora de ayer permanecían activos quince incendios y diecinueve estaban controlados pero todavía no se habían extinguido.
Fuente: La Voz de Galicia
ESPAÑA (18/8/2005).- Desde el pasado fin de semana los incendios forestales están siendo una constante en la comunidad gallega. En cuatro días, del 12 al 15 de agosto, ardieron en Galicia más de 3.600 hectáreas. Los fuegos se concentraron fundamentalmente en A Coruña y en los días 14 y 15. En concreto, en la provincia de A Coruña se calcinaron dos mil hectáreas, en Pontevedra alrededor de 850, y en Ourense más de 600. A última hora de ayer permanecían activos quince incendios y diecinueve estaban controlados pero todavía no se habían extinguido. Ourense fue ayer la más castigada, con diez fuegos activos en localidades de Lobios, Entrimo, Viana do Bolo, Boborás, Cualedro, Monterrei, Riós, Bande, Baltar y Vilardevós. Uno de los incendios más importantes es el que se declaró en el parque natural Baixa Limia, en la Serra do Xurés, en cuya extinción trabajan dos palas bulldozer, dos helicópteros y al menos cinco brigadas y un agente. En Vilardevós se reactivó el que había quedado extinguido durante la noche del martes en los montes de Vilardecervos. Según el alcalde, José Luis Pérez, se extendió hacia los pueblos de Bustelo, Enxames, Florderrei, Arzádegos y avanza hacia San Vicente «tal como está el viento creo que pasará para Portugal», señaló. «La fuerza del fuego es tal -añadió el regidor- que en Arzádegos pasó entre las casas hasta cruzar el pueblo». Experto Ayer mismo, el presidente de la Sociedad Española de Ciencias Forestales y funcionario del Ministerio de Medio Ambiente dentro del área de Defensa contra Incendios Forestales, Ricardo Vélez Muñoz, señalaba en una conferencia en Huelva que los incendios son un problema crónico que necesita de políticas de prevención permanentes. Vélez Muñoz indicó que es necesario acostumbrarse a vivir con los incendios, pues no son un hecho episódico «y por eso mismo no nos debemos olvidar de ellos».



