Un importante informe revela que se ha logrado la llamada Meta 11 de Aichi, establecida hace 10 años, que preveía proteger más tierras, más aguas continentales y más medio marino. Pero también muestra cómo esas áreas están muchas veces aisladas, y cómo la biodiversidad se está perdiendo incluso dentro de las zonas de protección. América Latina y el Caribe es la región más protegida del mundo, pero no es representativa en términos de biodiversidad. «Al proteger áreas intactas y restaurar ecosistemas degradados, los países pueden crear una red que ayude a detener y revertir la pérdida de biodiversidad, mantenga los servicios ecosistémicos esenciales, apoye a la sociedad para enfrentar y adaptarse al cambio climático y reduzca el riesgo de futuras pandemias», señalan los especialistas.