La Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP) de Argentina consolida una alianza estratégica con referentes internacionales como ASPAPEL (España) y la organización global Two Sides. El objetivo: desarticular mitos ambientales y posicionar al sector como líder en economía circular.
Fuente: AFCP
BUENOS AIRES (Enero 2026). En un escenario global que demanda transparencia y compromiso ambiental, la industria celulósico-papelera argentina ha decidido fortalecer su proyección institucional a través de la colaboración internacional.
Desde la AFCP, se reafirmó la misión de potenciar al sector mediante una visión compartida con organizaciones de prestigio mundial como ASPAPEL y las iniciativas globales de Two Sides a través de su campaña Love Paper.
Esta alianza no es solo diplomática, sino técnica y comunicacional, fundamentada en la defensa de una industria innovadora que hoy se sitúa en el centro de la transición hacia la sostenibilidad absoluta.
Uno de los pilares de este frente común es la lucha contra el greenwashing (ecoblanqueo). Las instituciones coinciden en que la percepción pública del sector ha sido distorsionada por mitos sin base científica.
«El objetivo es desarticular prejuicios mediante datos comprobables», señalan desde la AFCP. Un ejemplo clave es el crecimiento de las masas forestales: mientras el mito sugiere la deforestación, la campaña Love Paper demuestra que los bosques gestionados crecen a un ritmo equivalente a 1.500 campos de fútbol cada día.
En Argentina, esta tendencia es fomentada por la AFCP y AFoA mediante el apoyo a la forestación estratégica y la protección de bosques nativos.

Certificación y biorrefinería, un nuevo estándar industrial
La sostenibilidad de la industria nace en el bosque, pero se consolida en la planta. Las tres organizaciones promueven un modelo basado en:
- Gestión forestal responsable: El respaldo absoluto a certificaciones internacionales como PEFC, FSC y FCA, que garantizan al consumidor el origen legal y biodegradable de la materia prima.
- La era de la biorrefinería: Las plantas modernas han dejado de ser simples fábricas de papel para transformarse en centros de innovación. Bajo este concepto, se aprovecha integralmente la biomasa con sistemas de auto-aprovechamiento de agua y eliminación de gases, minimizando el desempeño ambiental.
- El reciclaje y la economía circular: Europa ya alcanza un 83% de reciclaje en envases de papel y cartón, un modelo que la AFCP busca replicar en Argentina mediante metas sustentables para sus asociados.

La descarbonización es la meta final. Actualmente, el 62% de la energía utilizada en las plantas europeas proviene de fuentes renovables, un estándar de eficiencia hacia el cual convergen los esfuerzos locales.
Más allá de lo ambiental, la AFCP subraya el impacto social: la industria papelera es un motor de empleo estable y de calidad que favorece el desarrollo de las economías regionales.
«Seguiremos trabajando en la educación de la comunidad, asegurando que el papel continúe siendo una herramienta esencial para la cultura y el comercio, bajo el paradigma de la sostenibilidad absoluta», concluye el comunicado institucional.


