En el marco del Día Mundial de la Tierra, Grupo Arcor pone el foco en la preservación de los ecosistemas nativos como una herramienta concreta para preservar la biodiversidad y evitar la pérdida frente a los efectos extremos de la crisis climática, a partir del rol que cumplen los bosques en la captación y el almacenamiento de carbono. En Misiones destinan 10 mil hectáreas a la conservación estricta de un reducto inalterado del Bosque Atlántico en la Reserva Natural Cultural Papel Misionero; mientras que en Tucumán protegen 6000 hectáreas en la ecorregión de las Yungas, en áreas que rodean la operación del Ingenio La Providencia.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
BUENOS AIRES (22 de abril de 2026).- En un contexto de calentamiento global y cambio climático que amenaza la pérdida acelerada de biodiversidad, la conservación de los ecosistemas naturales se vuelve un desafío central para los sistemas productivos.
En este escenario, el Grupo Arcor asumió el compromiso de producir en armonía con la naturaleza y actualmente protege y monitorea más de 28.000 hectáreas de bosques en distintas regiones del país, integrando áreas productivas y ambientes naturales como parte de su Estrategia de Biodiversidad.
Grupo Arcor es una multinacional líder con tres divisiones de negocios: alimentos de consumo masivo, packaging y agronegocios. Es la principal empresa de alimentos de Argentina, el principal exportador de golosinas de Argentina, Chile y Perú, y líder en Latinoamérica en galletas, alfajores y cereales a través de Bagley Latinoamérica, sociedad conformada con Grupo Danone. Además, es la compañía con mayor capacidad productiva de molienda de maíz de la región y el mayor productor de cartón corrugado, bolsas industriales y papel kraft en Argentina, con presencia en Chile y Perú. Con 49 plantas industriales, más de 20.000 colaboradores y presencia comercial en más de 100 países, en 2025 alcanzó ventas netas por 3.400 millones de dólares.
Producción en equilibrio con la naturaleza
En áreas de operaciones industriales, a través de esta integración, la compañía busca preservar ecosistemas vitales que funcionan como verdaderos refugios de vida, sosteniendo procesos naturales esenciales como la fertilidad de los suelos, la regulación del ciclo del agua y la mitigación del cambio climático mediante la captación y el almacenamiento de carbono.
La relevancia de esta agenda trasciende el plano ambiental. Según datos del Foro Económico Mundial, más del 50 % del PBI mundial depende de manera moderada o alta de la naturaleza y de los servicios ecosistémicos que brinda, lo que convierte a la conservación de la biodiversidad en una necesidad estratégica para la economía global.
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La gestión ambiental de Grupo Arcor se materializa en dos áreas estratégicas en su rol de corredores biológicos y donde se implementan planes de manejo orientados a la protección de la biodiversidad local.
Una de ellas es el Bosque Natural Vivir Mejor, en la provincia de Tucumán, ubicado en la ecorregión de las Yungas y con una extensión de 6.000 hectáreas que rodean la operación del Ingenio La Providencia.
En 2025 se realizó allí el primer monitoreo de aves, que permitió identificar 58 especies, entre ellas cuatro con algún grado de amenaza, lo que confirma el valor del área como espacio de conservación en un entorno productivo.
En Tucumán, el trabajo conjunto con la Fundación ProYungas confirmó la presencia de 13 especies de mediano y gran porte, entre ellas el pecarí de collar y la corzuela parda, consideradas bioindicadores clave del buen estado de conservación del bosque.

El Bosque Atlántico en 10 mil hectáreas
La otra área de alto valor ambiental global es la Reserva Natural Cultural Papel Misionero, en Misiones, que protege más de 10.000 hectáreas dentro de la Reserva de la Biósfera Yabotí, que abarca más de 233 mil hectáreas.
Papel Misionero protege en el área un reducto de la ecorregión más inalteradas del Bosque Atlántico del Alto Paraná, un ecosistema con altos niveles de biodiversidad y presencia de especies amenazadas o en peligro de extinción.
Para evaluar la salud de estos ambientes, la compañía utiliza monitoreos de fauna mediante cámaras trampa.
En Misiones, un relevamiento realizado junto al CONICET y la Universidad Nacional de Misiones identificó 29 especies de mamíferos, lo que representa el 75 % de la comunidad esperable en la región, incluyendo especies como tapir, ocelote y pecarí labiado.
En un escenario atravesado por la crisis climática y la pérdida de biodiversidad, el desafío para el sector productivo ya no es solo producir más, sino hacerlo integrando la conservación de los ecosistemas.
En el Día Internacional de la Tierra, desde la compañía reflexionan: “La articulación entre empresas, ciencia y comunidad, junto con la mejora continua y la innovación, se vuelve fundamental para avanzar hacia modelos productivos que aseguren su viabilidad a largo plazo sin comprometer el equilibrio ambiental”.
















