| Medio ambiente |
En la Argentina y en Misiones, los primeros casos registrados de la enfermedad se presentaron en monos, también del genero Alouatta, especies (caraya y guariba) es decir Caraya Negro y Rojo respectivamente, este ultimo en serio peligro de extinción. El Ministerio de Ecología tuvo una fuerte intervención en la detección y abordaje integral de esta problemática que afecta a la salud y el ambiente.
Escribe: Guardaparque Gabriel Capuzzi, Director de Areas Naturales Protegidas del Ministerio de Ecología de Misiones
MISIONES (16/4/2008).- La información transmitida hasta la fecha sobre la intervención que han tenido los organismos oficiales del estado provincial y nacional en lo que respecta a la salud pública, refiriéndonos a la atención con la sociedad sobre la Fiebre Amarilla, tuvo en gran parte como protagonista al Ministerio de Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo, un organismo sumamente clave para un abordaje mucho más integral de la mencionada temática. Como antecedentes, a fines del año pasado se trasmitió desde Brasil y Paraguay, en zonas alejadas a la frontera con Argentina, de que ya habían casos registrados de Fiebre Amarilla, en personas y en monos del genero Alouatta. En la Argentina y en Misiones, los primeros casos registrados se presentaron en monos, también del genero Alouatta, especies (caraya y guariba) es decir Caraya Negro y Rojo respectivamente, este ultimo en serio peligro de extinción para la Argentina. (Solo Misiones). El primer registro directo, fue realizado por Guardaparques e investigadores (Becarios del CONICET) que trabajaban en el estudio de las especies mencionadas en el Parque Provincial Piñalito, ubicado en el noreste del Departamento de San Pedro, Misiones. La comunicación del hecho fue inmediata a los organismos de salud correspondientes, para que se organice una campaña de prevención con vacunación y difusión en toda la zona de influencia a este registro y en lo sucesivo abordar todas las zonas con presencia humana, alejadas o no de los centros asistenciales. En un trabajo interinstitucional, se organizaron reuniones para planificar un plan de acción y de logística de campo, para lo cual, el personal de salud local (Hospital de San Pedro), Ministerio de Salud Publica de Misiones y la Dirección de Epidemiología de la Nación, coincidieron en depender y necesitar del Cuerpo de Guardaparque del Ministerio de Ecología para poder recorrer los diferentes lugares identificados como prioritarios, dado que solo el Cuerpo de Guardaparque es el personal idóneo y conocedor de los lugares en el que se desarrollaron los hechos. Además, desde la Subsecretaría de Ecología y Desarrollo Sustentable se dispuso de comunicación, equipamiento, movilidad e infraestructura. negrita/Más de 30 monos muertos/negrita En la medida que transcurrían los días y se registraban nuevos casos, la participación de otras áreas técnicas de la Subsecretaría de Ecología, fue auspiciosa, con el objeto de dar una mayor cobertura a esta delicada situación, ya que en el termino de 12 días, a partir de los primeros registros 22/01/08 al 02/02/08 hubo un total de 15 monos muertos del genero Alouatta, de ambos sexos y diferentes edades. De estos individuos con diferentes estados de descomposición, a uno, el más conservado al hallarlo, se le realizó una necropsia para diseccionarle y aislarle los órganos, como el corazón, hígado, meníngeas, pulmón, vasos y también el cerebro, por otra parte los tejidos, con el objeto realizar el Análisis de Inmuno Histoquímica y Aislamiento Viral a los fines de confirmar con seguridad en los resultados, la presencia de Fiebre Amarilla en los monos previamente estudiados. Este trabajo conjunto se desarrolló con el equipo técnico del Parque Ecológico El Puma, también dependiente de la Subsecretaría de Ecología. Las muestras obtenidas finalmente se envían a un laboratorio Epidemiológico de la Provincia de Buenos Aires, el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Dr. Julio I. Maiztegui, para que sean estudiadas, las que finalmente dieron resultados positivos. Cabe destacar que el accionar del Cuerpo de Guardaparque, como profesionales que son en administración y manejo de Áreas Naturales Protegidas, también se valorizo con el abordaje integral y el apoyo dado al personal de salud, no solo con el acompañamiento al personal de salud, también como técnicos en la colecta de mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabehes (trasmisoras, algunas especies, de fiebre amarilla) en las diferentes áreas. Desde los primeros registros, la Subsecretaría de Ecología y Desarrollo Sustentable no cesó su intervención, al punto que desde el 05 de febrero del corriente año al 14 de marzo se registraron 15 individuos mas, los que totalizaron sumado a los registros anteriores 30 individuos, en su mayoría con la intervención de Guardaparques los que respondieron a todos los llamados efectuados desde la comunidad, los que ascienden a mas de 50 llamados, por monos presumiblemente afectados o muertos, cubriendo diferentes sitios del territorio provincial, como cita, entre estos San Pedro, San Vicente, Fracran, El Soberbio, Mojón Grande, Dos de Mayo, Comandante Andresito, Iguazú. En los sitios se registraron monos muertos aparentemente por fiebre amarilla y otros por cazadores u otra razón, hay que tener presente que además del registro constatado con evidencia, hay otros registros desconocidos que incrementaría el numero de monos muertos. Esto agravaría también la situación de las poblaciones del Caraya Rojo (Alouatta guarida) que como se mencionara anteriormente esta en grave peligro de extinción a nivel nacional, el resto de las poblaciones como las del Caraya Negro (Alouatta caraya) y posiblemente Caí (Cebus apella) no están en riesgo de extinción pero si sufrieron una disminución poblacional. No solo el Ministerio de Ecología, intervino, también se le solicito a otras instituciones a que se involucren con dos reuniones macro, una en Iguazú y otra en Candelaria, con la participación de instituciones como el SENASA, Fundación Vida Silvestre Argentina, CeIBA, y otros profesionales independientes relacionados a la temática, todo con el objetivo de establecer un protocolo de acción conjunto y de dejar en disponibilidad recursos e insumos. Las reuniones también se mantuvieron constantemente con el personal de salud a nivel provincial, en particular en San Pedro, con la participación del Cuerpo de Guardaparque y de otros técnicos locales de la Subsecretaría de Ecología, los que propiciaron la intervención en Comunidades Mbya Guaraní dentro y en zonas aledañas a las Áreas Naturales Protegidas y otras zonas como las de extracción forestal que están retiradas (Obrajes), debido a que la situación del momento ameritaba una rápida atención de las personas mas necesitadas dado que difícilmente podrían acceder a la vacunación. Si bien la Fiebre Amarilla ya esta presente en toda la Provincia de Misiones, la situación a nivel social, esta abordada y atendida desde un estado presente, en este sentido la Subsecretaría de Ecología sigue interviniendo en los temas de competencia y colaborando con los que son de otras instituciones, tanto a nivel ambiental como social respectivamente. Por esto es sumamente importante reconocer por los medios y desde las instituciones, que un área del estado provincial como el Ministerio de Ecología, desde la Subsecretaría de Ecología, y a través de áreas técnicas y del Cuerpo de Guardaparque, que institucionalmente se esta a entera disposición y con la predisposición de aportar lo necesario en la atención de esta realidad llamada Fiebre Amarilla. negrita/Características/negrita cursiva/Mono Carayá-Pita o Mono Aullador Rojo (Alouatta guariba)/cursiva Clase:mammalia Orden:Primates Familia:Cebidae Estatus internacional: Vulnerable Otros nombres vulgares: carayá-rojo, guariba, mono aullador rojo, guariba de la sierra, bujío, aullador rojo Mono robusto, con cola larga y prensil (con el extremo inferior desnudo), cabeza grande con garganta abultada lo que le da un aspecto barbudo y patillas largas. El abultamiento gular se debe al extraordinario desarrollo que alcanza el hueso hioides que forma así una verdadera caja de resonancia que le permite aullar o bramar. El pelaje es de color alazán tostado y bastante brilloso. Es una especie asociada a las selvas del oriente misionero especialmente en los terrenos altos y serranos y muy frecuentemente en los piñales espontáneos de Pino Paraná (Araucaria angustifolia), aunque no exclusivamente. Parece preferir las selvas altas sin desmontar y ha sido reportada en las selvas en galería y quebradas e incluso en isletas en zonas de pajonal. Su dieta se basa en hojas y frutos de algunas plantas como la canela (Ajonea saligna), el higuerón (Ficus anthelmimtica), el pindó ( Arecastrum romanzoffianum), el ingá (Inga marginata), el ambay (Cecropia paltata) el tala (Celtis tala), etc. También se sabe que en los piñales consumen los brotes tiernos del pino paraná (Araucaria angustifolia). Las hojas y los frutos son obtenidos con las manos o directamente con la boca, sentados o colgados en su cola. Son como todos los Carayás sociales y gritones, con voces que se pueden oír a 3 Km. de distancia. Seguramente el período de gestación debe rondar entre 180 y 190 días como en otras especies del género. Da a luz una sola cría que la madre acarrea consigo hasta cumplir un año de vida. Su estado poblacional es desconocido pero se nota una marcada regresión en toda su área de dispersión. Es status internacional la sitúa como vulnerable y a nivel nacional en peligro. Perdidos en la espesura se deben ocultar los últimos Caraya rojos, resistiendo nuestro continuo avance sobre sus dominios. Esperemos que antes de una lluvia o una madrugada nos sorprendan sus gritos subiendo de alguna agreste y tupida hondonada de algún gigante misionero como el Pino Paraná o El Palo Rosa.


