El productor foresto-ganadero de 9 de Julio y académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, Rubén Costas(*), reflexiona sobre los riesgos reales que considera deben debatirse frente al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada y la venta de tierras rurales –que son estratégicas para un país- a extranjeros.
MISIONES (5/8/2026).-Como si no tuviéramos cosas más importantes por resolver, el gobierno nacional y sus aliados decidieron agitar la posibilidad de extranjerizar las tierras rurales argentinas.
Las industrias, empresas de servicios, de producción energética o minera de propiedad extranjera no necesariamente conllevan riesgos de soberanía o por lo menos de pérdida de capacidad de decisión nacional sobre un territorio.
Pero las tierras rurales (que incluyen a los bosques), el agua dulce, el subsuelo y las plataformas marítimas continentales tienen carácter estratégico en cualquier parte del mundo. El dominio de estos recursos el vital para la existencia de los países.
Las guerras en toda la historia fueron por estos recursos. También abundan los casos donde potencias en ascenso hicieron ofertas que países en decadencia o pobres no pudieron rechazar – como diría Don Corleone en “El Padrino” – y compraron lo que hoy constituye más de medio país gigante. Por las malas o por las buenas, el que tiene plata se queda con la tierra del menos poderoso.
Por las “buenas” (comprando) se generó parte de la base territorial del actual estado de Israel. El justo regreso de la diáspora de casi 19 siglos se preparó comprando tierras rurales de árabes, palestinos y propietarios de otras nacionalidades que habitaban esa zona. Fue legal. Luego vinieron las guerras y la dinámica demográfica conflictiva que vemos hasta la actualidad.
Por las “buenas” y legalmente ocurre en Paraguay lo que muy bien describió estos días la senadora Celeste Amarilla respecto de la situación del interior de su país con la propiedad de las tierras rurales. Se habla más portugués que español o guaraní, entre otros aspectos obvios y críticos que ocurren cuando se deja librado al mejor postor la propiedad de las tierras rurales.

Misiones se verá altamente impactada si se modifica la Ley Nacional de Tierras 26.737. Aproximadamente 90% de sus límites son internacionales y expuestas a riesgos de más extranjerización de su territorio.
Las compras de tierras limítrofes pueden dar lugar a la creación de “zonas francas” para la realización de actividades legales o ilegales sin control o controles laxos por parte del estado.
Encima la coyuntura del uso y valor de la tierra en Misiones es pésima. Haciendo cuentas rápidas, hay unas 900 mil hectáreas de bosques nativos que no constituyen áreas naturales protegidas con valor de mercado cercano a cero.
Las restricciones que establece la normativa y otras de interpretación libre y caprichosa de funcionarios de turno llevan a ese resultado.
Como la propiedad es prácticamente sólo nominal, si aparece la posibilidad de vender muchos lo harán. No pueden esperar a que recién sus nietos o bisnietos cobren por conservar los bosques nativos y su biodiversidad.

Haciendo otras cuentas rápidas, habría 150 mil hectáreas de bosques cultivados de propietarios nacionales no industriales (dueños de la materia prima) y unas 100 mil hectáreas de yerba mate de pequeños y medianos propietarios misioneros no industriales.
Ambas actividades primarias están deprimidas por diversos factores de mercado y otros, que fueron comentados en otras notas.
Situaciones parecidas a los años 90, donde muchos propietarios optaron por dejar esas actividades y venden la tierra.
¿A quién le van a vender?. Si se aprueba la modificación de la ley, ya sabemos la respuesta. Habría muy pocos compradores nacionales. Aquellas cuentas rápidas representan una superficie de esos usos de la tierra del 38% de la superficie provincial.
Nada es al azar, quizá busquen resultados como los ejemplos citados. O puede ser como dijo Elisa Carrió: “El primer país de experimento de los proyectos tecnofeudales es la Argentina”.
Veremos.
Hay que evitar experimentos raros que pueden tener consecuencias irreversibles. En la Patagonia, en la cordillera, en el NOA, y particularmente en nuestra Misiones, la hermosa.
9 de Julio, Departamento Eldorado, 5 de agosto de 2026
Ing. Forestal Rubén Costas
Profesor de la Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Nacional de Misiones



