La fuerte caída de la demanda, el aumento de los costos y tasas de interés elevadas dejaron a las PyMES madereras con capacidad ociosa y pérdida de capital de trabajo en 2025. Informes sectoriales y económicos de la Federación Argentina de la Industria Maderera (FAIMA) anticipan un escenario complejo, con ajustes productivos y cambios estructurales en marcha.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
BUENOS AIRES (11/2/2026).- La industria maderera argentina atraviesa uno de los períodos más difíciles de las últimas décadas y, según el resumen ejecutivo de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) de diciembre, el año 2026 podría dar inicio a una etapa de reestructuración del sector, luego de un 2025 que muchas empresas ya definen como “un año para el olvido”.
La combinación de una de las mayores caídas de la demanda interna, el incremento sostenido de los costos de producción y logística, y tasas de interés consideradas exorbitantes, conformó lo que desde el sector describen como una “tenaza” que presionó de manera simultánea sobre la rentabilidad y la continuidad operativa de las PyMES.
Los informes ejecutivos de FAIMA, que comenzaron a difundirse en marzo de 2025 con el análisis del consultor Gustavo Cetrángolo, fueron advirtiendo mes a mes sobre la profundidad de la crisis en los aserraderos y la necesidad de compensar la debilidad del mercado interno con exportaciones, una alternativa que no estuvo al alcance de todas las empresas.
Según las distintas fuentes consultadas, como una investigación de ASORA, basada en opiniones de 11 cámaras sectoriales, se concluyó que la pérdida de rentabilidad no se explica por ineficiencias productivas internas, sino por la estructura de costos externos —fletes, energía e impuestos— que se volvió determinante. El cruce entre la caída del consumo y los niveles de capacidad ociosa muestra que muchas PyMES están consumiendo su capital de trabajo para sostener estructuras que el mercado interno ya no convalida.
“El panorama que se abre hacia 2026 es muy preocupante. Aun con una profunda modernización tecnológica, el crecimiento sostenido de toda la cadena de valor de la madera seguirá siendo una meta difícil de alcanzar si no se avanza en una reforma estructural que reduzca la presión de los costos externos a las empresas”, señalan desde el sector.
En esa línea, el ingeniero Ronald Vera subraya la necesidad de incorporar tecnologías más avanzadas y advierte sobre la entrada de nuevos actores de mayor escala, junto con un proceso de concentración de activos forestales y un cambio de modelo productivo en Misiones y Corrientes, con posibles impactos sociales negativos para los pequeños productores.
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Un contexto macro que condiciona la recuperación
Desde el análisis macroeconómico, el Informe de Coyuntura de enero de 2026 de FIEL señala que la industria cerró 2025 en retroceso por tercer año consecutivo, aunque proyecta para 2026 una recuperación del crecimiento, con comportamientos sectoriales dispares.
Según el informe, la mayor competencia derivada de la apertura económica y la reconfiguración industrial favorecerán a sectores con fuertes encadenamientos, como el agro, la minería y la energía.
En el caso de la construcción, el indicador sintético del INDEC mostró en octubre una mejora interanual significativa, mientras que las expectativas empresarias reflejan una moderación del pesimismo en obras privadas y un freno transitorio en la obra pública.
Por su parte, la Fundación Mediterránea remarca que la evolución futura del NEA estará condicionada por la capacidad de las provincias para adaptar sus estructuras productivas a las nuevas condiciones económicas. El informe concluye que la competitividad y la productividad serán determinantes para el crecimiento sostenible de la región en el escenario previsto para 2026.
Ajustes productivos y redefinición del modelo
Frente a la prolongación de la crisis, muchas empresas adecuaron su nivel de producción a la demanda, con reducción de horas trabajadas y ajustes operativos. En este contexto, FAIMA considera probable el inicio de una fase de reordenamiento de la industria, con impactos desiguales según tamaño, acceso al financiamiento y grado de integración productiva.
“Las empresas están enfrentando un escenario complejo en 2026, una situación crítica. El cambio macroeconómico se va a afianzar tras los resultados electorales de octubre. La actualización tecnológica será un factor importante, junto con acciones para asegurar la provisión de madera mediante forestación propia o acuerdos estables con terceros”, resumió el ingeniero Gustavo Cetrángolo, asesor de FAIMA.
Según explicó, también será necesario destinar más recursos a la comercialización y al desarrollo de nuevos productos, con el objetivo de mejorar el rendimiento y la productividad. “Para que esta transformación pueda ser abordada por la mayoría del sector, será necesario que el mercado vuelva a demandar y que exista acceso al crédito a tasas normales”, agregó.

Avances en madera estructural y monitoreo sectorial
Entre las principales líneas de trabajo impulsadas por FAIMA se destaca el desarrollo de madera para uso estructural. A mediados del año pasado se aprobó la revisión de la norma IRAM 9670 para cinco especies, entrando en vigencia para pino, eucalipto y araucaria.
Algunas empresas ya comenzaron a clasificar este tipo de madera, como el Aserradero Jeske, en Misiones, para pino, y cinco aserraderos de Entre Ríos para eucalipto.
Actualmente, IRAM cuenta con un auditor habilitado para realizar auditorías en aserraderos interesados en obtener el sello de madera estructural.
Los próximos pasos incluyen la capacitación de clasificadores, la elaboración de un instructivo técnico, la identificación de laboratorios con equipamiento para ensayos de vigas estructurales, y un plan de marketing y difusión orientado a arquitectos, ingenieros y desarrolladores.
En paralelo, FAIMA y la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM impulsan el Observatorio de Monitoreo de la Industria de la Madera y del Mueble, una iniciativa que busca generar información confiable y continua para el diseño de políticas públicas y la toma de decisiones empresarias. En diciembre se lanzó la prueba piloto de una encuesta sectorial semestral.
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Producción y estacionalidad
El sector también enfrenta una marcada estacionalidad de la demanda, con una caída a partir de diciembre y una recuperación habitual en marzo. Si bien el índice de producción de madera del INDEC registró una baja intermensual del 6,3 % y un aumento interanual del 11,8 %, los datos relevados en el terreno indican que las PyMES no perciben aún esa recuperación, profundizando la brecha entre los indicadores agregados y la realidad empresarial.
En el mes de diciembre los despachos de cemento fueron de 755.549 toneladas, un 9 % menor al mes anterior y 1.3 % menor a diciembre de 2024, continuando con una caída muy importante.

Señales mixtas en la actividad y un vínculo con la construcción que sigue condicionando la demanda
Para el resumen ejecutivo de diciembre pasado, analizaron distintos indicadores de la actividad de la industria de la construcción, entre ellos los despachos de cemento, el consumo de hierro redondo y el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), que en conjunto permiten aproximar el comportamiento general del sector.
Durante el último período relevado, el ISAC registró una caída intermensual del 4,1%, mientras que en la comparación interanual mostró una leve suba del 0,1%, reflejando una recuperación aún frágil y con señales de estancamiento.
Se observa la relación entre el precio histórico del p2 de eucalipto a valores constantes y la evolución del ISAC, lo que permite visualizar el estrecho vínculo entre la actividad de la construcción y el desempeño del mercado de la madera.
Los permisos de construcción, medidos en metros cuadrados aprobados en 247 municipios del país, permiten anticipar la evolución de la inversión en obras. En octubre, se registró un aumento del 14,26 % respecto de septiembre y un incremento del 4,05 % interanual.
En el acumulado de los primeros diez meses de 2025, el crecimiento fue del 6,87 % frente al mismo período del año anterior.

Exportaciones: fuerte crecimiento en láminas y contrachapados
El presente reporte incorpora los datos de exportación de lámina y madera contrachapada, segmentos que muestran una dinámica diferenciada respecto del mercado interno.
En el caso de India, se registra un incremento significativo de las importaciones de lámina de relleno (core veneer), mientras que Vietnam aumentó sus exportaciones de láminas de acacia y eucalipto en un 25% durante el mes de octubre.
Según el informe de la ITTO, se observa además un fuerte ingreso de rollizos provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay y Australia para abastecer a la industria del contrachapado.
India se consolida como uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos de Asia-Pacífico, impulsado por la llegada de nuevos inversores, una mayor participación institucional y la expansión de las clases de activos, lo que fortalece la demanda de insumos forestales.
En términos cuantitativos, las exportaciones de lámina de madera pasaron de 8.908 toneladas en 2024 a 20.437 toneladas en 2025, lo que representa un incremento del 229 %.
En tanto, la madera contrachapada aumentó de 8.801 toneladas a 11.756 toneladas en el mismo período. El mayor salto se produjo entre julio y diciembre de 2025, cuando las exportaciones se multiplicaron por seis.

Madera aserrada de pino: exportar para sostener la actividad
En el caso de la madera aserrada de pino, el análisis de los primeros 12 meses de 2025 respecto a 2024 muestra una suba del 29,37 %, aunque con una desaceleración en los últimos meses del año. En diciembre se mantuvo el ritmo de los embarques, con Asia como principal destino.
Los traders consultados indican que los precios de la madera rústica se mantienen estables, mientras que los productores muestran una mayor predisposición a exportar frente a la prolongación de la recesión en el mercado doméstico y la ausencia de señales claras de recuperación.
En este contexto, muchas empresas optan por resignar márgenes para sostener la producción, reducir costos fijos, asegurar cobranzas y mantener el empleo. Las exportaciones continúan siendo lideradas por Arauco y Acon Timber.
Molduras: demanda débil en el mercado estadounidense
Las exportaciones de molduras continúan en baja, a diferencia de la madera de pino. Este producto tiene como principal destino a Estados Unidos, donde no se observa una reactivación significativa de la industria de la construcción.
Tradicionalmente, el tercer trimestre muestra una disminución de los pedidos, ya que los envíos arriban antes de fin de año y los inventarios en ese país quedan sujetos a carga impositiva. No obstante, existe cierto optimismo respecto de una reactivación de pedidos en el cuarto trimestre, con entregas previstas a partir de enero de 2026.
La variación interanual de los primeros 12 meses de 2025 respecto al año anterior es negativa en un 8%.
Finalmente, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, es un indicador seguido de cerca en los países desarrollados, ya que permite anticipar decisiones de consumo y su impacto en la actividad económica.
En enero, el ICC se ubicó en 46,57 puntos, con un aumento mensual del 2,24 %, retomando la senda de recuperación tras la caída del mes previo. Sin embargo, en la comparación interanual muestra una baja del 1,72 % respecto de enero de 2025.
Cabe recordar que el pico del índice durante la actual gestión se registró en enero de 2025, con 47,38 puntos. Desde entonces, el indicador atravesó una caída marcada y una posterior recuperación parcial.
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