La ONG ya finalizó 27 obras de infraestructura de agua y electricidad en comunidades indígenas de la zona del Municipio de Ruiz de Montoya, que forma parte del Proyecto Tape Porã y tiene financiamiento de la Unión Europea. Con la iniciativa, lograron mejorar la vida de mujeres y niñas indígenas con luz y agua segura. “Ya no tengo que caminar con mis hijos medio kilómetro para lavar la ropa y los platos o buscar agua para tomar», comenta Ceferina Morínigo, indígena de la aldea Tajy Poty.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
MISIONES (6/4/2024).- Son muchas comunidades indígenas del Pueblo Mbyá Guaraní en Misiones que están accediendo por primera vez a los servicios básicos a través del apoyo del proyecto Tape Porã de la Fundación Hora de Obrar, financiado por la Unión Europea.
La ONG trabaja en 16 comunidades Mbya Guaraní donde están finalizando diferentes obras de infraestructuras permitiendo el acceso a la electricidad y agua segura. “Estas acciones están destinadas a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, sobre todo mujeres y niños que son los principales beneficiarios en términos de salud y tareas domésticas”, explicaron desde el proyecto, a través de un reporte de prensa difundido por la organización.
Agregaron que son mejoras de infraestructura que representan un avance en términos de desarrollo local y salud comunitaria, como también tienen un impacto diferenciado en la calidad de vida y las oportunidades para mujeres y niñas.

En la aldea Tajy Poty, por ejemplo, se instaló una bomba de agua que marca el inicio en el acceso a servicios básicos. «Ahora, con la pileta y agua en la comunidad, ya no tengo que caminar con mis hijos medio kilómetro para lavar la ropa y los platos o buscar agua para tomar», comenta Ceferina Morínigo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las mujeres y las niñas se encargan de ir a recoger agua en 7 de cada 10 hogares sin agua corriente. Por eso Ceferina, y todas las mujeres y niñas de estas comunidades, tienen ahora más tiempo para dedicar a su salud, educación, el cuidado de la comunidad, su desarrollo personal y también al esparcimiento, señalan desde la fundación.

Agua segura para un mejor bienestar
“Estas obras tienen un impacto directo en la vida de las mujeres que es muy concreto. Ellas son las que caminan kilómetros en áreas rurales para llenar bidones o baldes de agua de los ríos y vertientes y traerlos a sus hogares para preparar alimentos. Ellas son las que lavan la ropa de la familia mientras están al cuidado de sus hijos e hijas. Eso implica trasladar grandes cantidades de peso cada día y exponerse a riesgos de sufrir daños corporales y otros peligros en el camino”, destacaron desde la Fundación Hora de Obrar.
“También la electricidad permite conectar pequeños electrodomésticos y conservar alimentos en la heladera”, relataron.
Ya se concretaron los trabajos en 13 aldeas, donde se realizaron 27 obras que incluyen la instalación de tomas de agua con bomba, cañerías y piletas con canillas en los hogares. El objetivo estará cumplido con la finalización de las obras en otras tres aldeas indígenas de Ruiz de Montoya.
Estas iniciativas garantizarán que más de mil personas mbya guaraní accedan a luz y agua segura.
Hay otro logro relacionado con la autonomía de las mujeres indígenas: Ceferina decidió capacitarse para mantener y reparar las nuevas instalaciones, junto a otros miembros de la comunidad.
“Por primera vez, muchas mujeres tienen la oportunidad de adquirir habilidades técnicas que les empoderan y les permiten contribuir de manera más activa al bienestar de sus familias y comunidades”, destacan desde el equipo del proyecto.
Esto es posible porque desde el comienzo ellas tomaron decisiones sobre el diseño de las instalaciones de agua y luz con la colaboración del personal técnico de Tape Porã.
“Las obras se pensaron junto a las mujeres, hablando con ellas, para entender dónde colocar las piletas y las canillas o dónde y cuántos tomas colocar”, relataron desde la Fundación Hora de Obrar.
Dado que el abordaje del proyecto es integral, además de garantizar agua segura para consumo y uso doméstico, también se acompañó a las comunidades indígenas en la instalación de infraestructuras complementarias, como protección de vertientes y construcción de reservorios de agua, contribuyendo así a la gestión sostenible de este recurso vital.


