Bosques Nativos en Misiones | “La convivencia entre producción y conservación es posible, pero aún es necesario mejorar criterios y políticas públicas de manejo forestal”

Las consideraciones surgieron del ingeniero forestal José Eduardo González, que sostiene que “para Misiones es primordial que considere establecer estrategias de largo plazo en torno al uso del territorio y ser más creativos en el manejo sustentable de sus bosques nativos. El sistema actual presenta debilidades en su implementación, en el sentido que tiende a modificar la distribución diamétrica de las especies, con el paso del tiempo; al límite máximo del diámetro mínimo de corta. Luego de 16 años de intervención en un sector de bosque nativo, en donde se realizó un aprovechamiento selectivo; este no ha alcanzado el estado inicial previo a la cosecha”, explicó González.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

 

MISIONES (17/11/2022).- El ingeniero forestal José Eduardo González (42), consultor independiente, tiene más de 15 años de trabajo en gestión de manejo forestal en Misiones, que implica bajo supervisión técnica y normativas vigentes, realizar un aprovechamiento sustentable de bosques nativos, cortando maderas en diámetros permitidos y restaurando áreas para la preservar el ecosistema del sitio productivo, y así garantizar a las generaciones futuras una selva sana.

Por ello, considera que es factible la convivencia sostenible entre producción maderera y conservación, “si se respetan criterios establecidos y se fortalecen las políticas públicas con presencia en el territorio para la conservación del patrimonio natural. Lo que tenemos que pensar es qué puedo hacer desde mi lugar, para garantizar que las generaciones futuras convivan con la naturaleza de una mejor manera, y que quienes viven del bosque obtengan una renta con mejores prácticas. No es algo sencillo, pero es posible”, dijo el profesional.

El ingeniero trabajó para importantes empresas forestales de la provincia en relación de dependencia en sus primeros años de ejercicio profesional, y en la actualidad lleva adelante varios proyectos de aprovechamiento y conservación en la zona de la Reserva de Biosfera Yabotí, prestando servicios a propietarios de bosques nativos.

Ante su experiencia en el territorio, fue invitado a disertar el sábado en el ciclo de charlas técnicas organizadas en el marco de la Fiesta Nacional de la Madera de San Vicente, bajo la coordinación del ingeniero Eduardo Stirnermann, quien propuso varios temas para el debate de la sociedad misionera.

En la zona de la Reserva de Biósfera Yabotí –un área de 253 mil hectáreas- se realiza el manejo forestal de los bosques nativos en lotes privados, “pero ya no basta con garantizar una producción de madera en ciclos sucesivos; sino que tenemos que ser creativos para que la salud del “ecosistema bosque” se mantenga, o mejore, en el mediano y largo plazo”, explica el ingeniero.

Las amenazas sobre el bosque nativo no cambian mucho respecto a otras provincias del país, donde el avance de la frontera agrícola, el robo de madera o la deforestación ilegal, y la intrusión de la propiedad, son los principales problemas que se enfrenta. “Hay que hacer aún algunos ajustes en el territorio, reforzar las fiscalización y control ante el avance de cazadores y pescadores furtivos provenientes del lado brasileño; como de pobladores locales; y también ante el robo de madera”, explica González, en diálogo con ArgentinaForestal.com.

¿Puede convivir la producción con la conservación? 

Esta fue la pregunta disparadora del profesional, ya que considera que aún falta comunicar a la sociedad misionera de qué se trata la ordenación forestal y el aprovechamiento sostenible de la madera del bosque nativo. “Este interrogante nos hace observar, repensar esquemas, darle una vuelta de rosca a lo que venimos proponiendo como manejo forestal de los bosques nativos de Misiones”, planteó.

En la Ordenación Forestal Sostenible hay tres principios a cumplir, o que se deberían cumplir en el territorio cuando se tiene un plan de manejo forestal aprobado por la autoridad de aplicación:

1. Persistencia de los bosques nativos a largo plazo;

2. Producción sostenida desde lo económico, social y ecológico;

3. Mantenimiento de los servicios ambientales.

“Parecieran ser objetivos relativamente sencillos; pero hay evidencias que demuestran que al día de hoy no lo estamos cumpliendo”, admite el ingeniero forestal.

Laguna en la Reserva de Biosfera Yabotí. 2022.

Frente a ello, consideró que es preciso redoblar los esfuerzos, generar alianzas y establecer una visión de manejo que englobe los intereses de toda la sociedad, con el fin de garantizar una calidad de vida en comunión con la naturaleza.

“Esto es manteniendo la biodiversidad, el balance de carbono y la provisión de otros servicios ecosistémicos (paisaje, recreación, mantenimiento de la calidad del agua)”, fundamentó, de acuerdo a lo planteado en el libro Uso Sostenible del Bosque ( 2021).

Dependiendo de la fuente de información, se estima que Misiones posee una cobertura boscosa natural que va desde 1 millón y medio, a 1.600.000 hectáreas, según información del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2020; Subsecretaría de Ordenamiento Territorial, 2017.

“Con una población creciente, en un espacio finito, es primordial que la Provincia de Misiones considere establecer estrategias de largo plazo en torno al uso del territorio”, señala Gónzalez.

La producción de madera en rollo, proveniente de los bosques nativos de Misiones, se realiza bajo el criterio del Diámetro Mínimo de Corta (DMC). Se trata de un sistema silvicultural en el cual se aprovechan los árboles de mayor grosor, que corresponden a especies atractivas para el mercado maderero, manteniendo las clases diamétricas medias y bajas; con el fin de garantizar la regeneración natural y una producción maderable sostenible.

Se plantea además, el requisito de dejar árboles semilleros y un límite del volumen aprovechable otorgado por el Ministerio de Ecología, que es la autoridad de aplicación en la Provincia.

“Este sistema presenta debilidades en su implementación, en el sentido que tiende a modificar la distribución diamétrica de las especies, con el paso del tiempo; al límite máximo del diámetro mínimo de corta. Luego de 16 años de intervención en un sector de bosque nativo, en donde se realizó un aprovechamiento selectivo; este no ha alcanzado el estado inicial previo a la cosecha”, indica el profesional.

Si bien es cierto que la tendencia que se observa, es de una recuperación de los parámetros estructurales y florísticos; se estima que el ciclo o turno de corta debiera ser superior a 30 años, según estudios de investigadores.

¿Entresaca con espaciamiento uniforme?, ¿Propuesta de Manejo Naturalista?, ¿Combinaciones en función de las características del rodal?; más preguntas técnicas para trabajar en modelos de gestión sostenibles “superadores” fueron planteadas por el profesional.

“Sin información precisa no podemos tomar decisiones, en este sentido el censo forestal es una herramienta de gestión forestal, que puede ser utilizada”, indica González.

Anchico colorado gigante en la Reserva de Biosfera Yabotí.

Controles y presencia en el territorio

La problemática en las áreas de la Reserva Yabotí, y en otras áreas del corredor verde de Misiones; gira en torno a al avance de la intrusión, donde se reemplaza el bosque por otros usos del suelo, que últimamente han contribuido a la generación de incendios forestales con daños irreversibles.

El robo de madera y comercio ilegal de árboles nativos generando una competencia desleal que repercute en las industrias forestales. Con medidas en el territorio, es factible corregir estas situaciones y convivir en forma sostenible entre producción y conservación, pero es necesario reforzar las políticas ambientales y también la presencia en el territorio para el control y fiscalización.

Las guías forestales digitales serían una herramienta de soporte, pero no reemplaza la necesidad de presencia en el territorio para el caso de los bosques nativos, ya que es una problemática que no se detiene.

“La amenaza sobre los bosques es permanente y aún no se destinan los recursos necesarios a la protección de bosques nativos”, explica González.

En este sentido, sostuvo que es necesario que la sociedad establezca una visión común, un plan dinámico donde los intereses y visiones (privados, ambientalistas, profesionales, ciencia, académicos, vecinos, Estado), se encuentren en un punto en común; donde se acuerden metas y estrategias esperables del recurso para la región.

“Hay muchos esfuerzos por la conservación, pero son aislados, y es necesario unificar la visión común, reforzar la comunicación sobre el aprovechamiento sostenible que se puede hacer del bosque, que se puede cortar madera y conservar el área natural con manejo forestal, que se puede obtener una renta del aprovechamiento bosque nativo y de la conservación del mismo. Hay mucho por hacer, en estos momentos la provincia está avanzando en un Programa de Créditos de Carbono, en el marco de una Estrategia Provincial REDD+; a su vez se está avanzando en la conformación de un comité de cuenca forestal en Yabotí , promovido por el Programa de Pago por Resultados REDD+ Argentina, con recursos otorgados por el Fondo Verde del Clima, en donde intervienen la FAO, el Ministerio de Ambiente de la Nación a través de la Dirección Nacional de Bosques y el Ministerio de Ecología de la Provincia. Esperemos que este sea el inicio de uno de los caminos que nos permita avanzar hacia un real uso sostenible de los bosques nativos”, señala el profesional.

Izquierda: plantaciones de alta densidad en claros, año 2022. A la derecha, se observa plantaciones de alta densidad en claros, año 2020. Es una experiencia en un Lote en  Puerto Esperanza, del Ing. Ftal. Julio Cesar Alcalde, donde realiza actividades de restauración.

Consideraciones sobre el manejo forestal

Las actividades previas a la cosecha, como la liberación de árboles a través del corte de lianas tienden a minimizar los impactos ambientales que causa el volteo y reducen los riesgos de accidentes. Por otro lado, la liberación de árboles de futura cosecha puede generar beneficios en la recuperación y crecimiento de la masa remanente.

Por último, las actividades posteriores al aprovechamiento forestal resultan determinantes. La implantación bajo cubierta eficientes, plantaciones en bosquetes de alta densidad; manejando especies nativas y latifoliadas exóticas; sumado a la conducción de renovales son alternativas que pueden aplicarse de manera individual o combinadas. Dependiendo de las condiciones particulares del rodal.

El monitoreo de las prácticas realizadas, tiene que ser una premisa para poder evaluar los resultados y realizar los ajustes necesarios para lograr los objetivos del manejo forestal sostenible. En esta misma línea, la instalación y medición de parcelas permanentes de muestreo; nos permitirá recabar información valiosa que nos guíe hacia el rumbo trazado.

“Establecer una visión de manejo del bosque, es tarea de todos”, remarca González. “Es en este entramado; donde existe una valoración ecológica, social y cultural del ecosistema; a su vez cargado de diferentes percepciones sobre los valores y usos del bosque, el hombre incidiendo directamente sobre los recursos naturales, la política como tomadores de decisiones, el conocimiento científico y la experiencia de los pobladores locales, en donde debemos actuar”, concluyó.

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.