Según el BID, las inversiones en el capital humano femenino pueden tener un efecto multiplicador en el avance de la igualdad de género en la región

Un estudio publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre brechas de género hace foco en el potencial de crecimiento desaprovechado en la región. Se estima que la eliminación de barreras ocupacionales que enfrentan las mujeres en relación a los hombres generarían ganancias en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, que van de 4% a más de 15% del PIB, dependiendo del país.

 

Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo 

 

AMÉRICA LATINA (Agosto 2022).- Un estudio publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre brechas de género hace foco en el potencial de crecimiento desaprovechado en la región. Se estima que la eliminación de barreras ocupacionales que enfrentan las mujeres en relación a los hombres generarían ganancias en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, que van de 4% a más de 15% del PIB, dependiendo del país.

A pesar de importantes avances en las últimas décadas, los países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) aún enfrentan desafíos relacionados con las desigualdades de género. Las mujeres luchan con barreras explícitas e implícitas que permean su esfera de acción privada y pública, limitando el logro de su pleno potencial.

Las mujeres de la región continúan rezagadas con respecto a los hombres en términos de participación en el mercado laboral, horas de trabajo e ingresos, y dedican tres veces más horas por semana a actividades laborales no remuneradas que sus pares masculinos, resume el informe recientemente publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), denominado “Cerrando brechas de género en el Cono Sur: un potencial de crecimiento desaprovechado” . El trabajo fue editado por Verónica Frisancho y Virginia Queijo.

En 2019, en los países del Cono Sur la tasa promedio de empleo femenino fue 49 por ciento, 21 puntos porcentuales por debajo de la de los hombres (en Estados Unidos esta brecha es de 11 puntos porcentuales). Las mujeres también están subrepresentadas en las ocupaciones mejor pagadas y sobrerrepresentadas en el sector informal, que se caracteriza por salarios variables e inseguridad laboral.

EN LOS PAÍSES DEL CONO SUR, LA TASA DE EMPLEO FEMENINO ES 49 POR CIENTO, 21 PUNTOS PORCENTUALES POR DEBAJO DE LA DE LOS HOMBRES.

Las brechas de género en el acceso a los servicios públicos, la acumulación de capital humano y el mercado laboral limitan la productividad general y el crecimiento económico. Además de los objetivos de justicia e inclusión que persiguen las políticas que mitigan las desigualdades entre hombres y mujeres, estas acciones también tienen el potencial de fomentar el crecimiento y desarrollo económico, y un mayor bienestar en la sociedad.

En un contexto en el que la pandemia ha ampliado las brechas de género, los formuladores de políticas necesitan un nuevo conjunto de herramientas de gestión política que puedan fomentar la paridad de género en la fase de recuperación.

Este estudio el BID estudia las brechas de género en los países del Cono Sur y presenta evidencia sobre las consecuencias económicas de las desigualdades de género, sus causas y las políticas que pueden contribuir a mitigarlas.

Este volumen es, por lo tanto, un compendio oportuno de evidencia robusta que organismo internacional difunde para diseñar políticas que puedan abordar de manera efectiva las disparidades de género en la región.

En el informe elaborado por el BID se cuantifican los costos económicos que experimentan las economías del Cono Sur como consecuencia de las brechas de género en el mercado laboral. Cuando ciertos grupos enfrentan barreras para trabajar en una ocupación determinada, el talento no se asigna de manera eficiente, lo que reduce la eficiencia agregada y la producción total.

Se estima que la eliminación de barreras ocupacionales que enfrentan las mujeres en relación a los hombres, como la discriminación salarial, las brechas de acumulación de capital humano y los efectos de normas sociales sesgadas en desmedro de la mujer, generarían ganancias agregadas considerables en los países del Cono Sur que van de 4 por ciento a más de 15 por ciento del PIB, dependiendo del país. En el caso de Brasil, si se suma la eliminación de las barreras que enfrentan diversos grupos étnicos, las ganancias podrían alcanzar hasta 30 por ciento del PIB.

SE ESTIMA QUE LA ELIMINACIÓN DE BARRERAS OCUPACIONALES QUE ENFRENTAN LAS MUJERES EN RELACIÓN A LOS HOMBRES GENERARÍAN GANANCIAS EN LOS PAÍSES DEL CONO SUR QUE VAN DE 4 POR CIENTO A MÁS DE 15 POR CIENTO DEL PIB, DEPENDIENDO DEL PAÍS.

Este resultado destaca la importancia de políticas que promuevan la participación de las mujeres en el mercado laboral y el acceso a ocupaciones de alta calificación, así como la urgencia de abordar tempranamente las brechas de acumulación de capital humano.

Trabajos recientes han mostrado dos hechos estilizados:

(i)             la tradicional desventaja femenina en años de escolaridad ha desaparecido y se ha convertido en una ventaja en la mayoría de los países, pero

(ii)            existen grandes diferencias en los campos de especialización elegidos por hombres y mujeres en el nivel terciario.

En particular, relativo a los hombres, las mujeres ingresan con mayor propensión a ocupaciones con salarios más bajos. En este sentido, otros capítulos del presente informe se centran en estudiar las brechas de género en el nivel de alfabetización financiera y la elección de las carreas terciarias.

El estudio del BID  encuentra que las brechas de género en educación financiera en Argentina, Chile y Paraguay son relativamente pequeñas. Las diferencias entre hombres y mujeres se deben en parte a características observables tales como el nivel educativo o los ingresos.

LAS INVERSIONES EN EL CAPITAL HUMANO FEMENINO PUEDEN TENER UN EFECTO MULTIPLICADOR EN EL AVANCE DE LA IGUALDAD DE GÉNERO: APOYAR A LAS NIÑAS PARA QUE SE CONVIERTAN EN LAS MEJORES ESTUDIANTES NO SOLO TIENE UN EFECTO POSITIVO EN ELLAS, SINO TAMBIÉN SOBRE SUS FUTURAS COMPAÑERAS.

Otros capítulos estudian las brechas de género en la educación terciaria. Por ejemplo, datos de Chile muestran que estudiar carreras de tecnología e ingeniería solo aumenta los ingresos y el empleo de los hombres. En el informe se argumenta que esto no es una consecuencia de las diferencias de género en las preferencias por los atributos del trabajo (como por ejemplo mayor flexibilidad horaria), sino que las mujeres en tecnología e ingeniería pueden estar sujetas a un mayor grado de discriminación en el mercado laboral en relación con mujeres en otros campos.

Este resultado sugiere que las políticas para abordar de manera efectiva las brechas de género deberían ir más allá de incentivar a más mujeres en los campos de tecnología e ingeniería, ya que aún pueden tener dificultades en el mercado laboral cuando intentan tener éxito en campos dominados por hombres.

LAS MUJERES TIENEN PEOR ACCESO AL TRABAJO QUE LOS HOMBRES DEBIDO A MAYORES COSTOS DE VIAJE Y DISTANCIAS MÁS LARGAS

Otro hallazgo interesante que se deprende de los datos chilenos son los efectos positivos de tener compañeros de clase con mayor desempeño. Sin embargo, estos efectos de pares se presentan solo entre personas del mismo sexo: los compañeros de clase del mismo sexo con mayor desempeño tienen efectos positivos sobre la graduación y los ingresos, y efectos negativos sobre la fertilidad, tanto para hombres como para mujeres. Este resultado sugiere que las inversiones en el capital humano femenino pueden tener un efecto multiplicador en el avance de la igualdad de género: apoyar a las niñas para que se conviertan en las mejores estudiantes no solo tiene un efecto positivo en ellas, sino también sobre sus futuras compañeras.

Este resultado también arroja luz sobre el papel de la tutoría al sugerir que las estructuras sociales que promueven las interacciones entre mujeres de alto y bajo desempeño podrían aumentar la equidad de género.

El informe también se centra en otros factores, además de la formación de capital humano, que pueden contribuir a las desigualdades de género en el mercado laboral.

Utilizando datos de Buenos Aires, se muestra que los patrones de movilidad pueden restringir el acceso de las mujeres al trabajo. Las mujeres realizan más viajes diarios que los hombres, viajan más fuera de las horas pico, caminan o utilizan más el transporte público y dedican una parte importante de los viajes a las responsabilidades de cuidado.

Además, las mujeres tienen peor acceso al trabajo que los hombres debido a los mayores costos de viaje y las distancias más largas. Este patrón es particularmente destacado en el quintil más bajo de ingresos. Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de las políticas urbanas y de transporte sensibles al género para fomentar la participación de las mujeres en el mercado laboral y la autonomía económica de las mujeres.

ESTOS RESULTADOS DESTACAN LA IMPORTANCIA DE LAS POLÍTICAS URBANAS Y DE TRANSPORTE SENSIBLES AL GÉNERO PARA FOMENTAR LA PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES EN EL MERCADO LABORAL Y LA AUTONOMÍA ECONÓMICA DE LAS MUJERES.

El informe también explora otros factores que podrían contribuir a la igualdad de género. En un estudio de caso para Brasil, se evaluó si la movilidad de los trabajadores de las multinacionales a las empresas locales tiene efectos indirectos en términos de prácticas laborales favorables a las mujeres. Los resultados muestran que estos efectos son pequeños, por lo que hay que ser cautelosos al considerar la inversión extranjera directa como una fuente significativa de mejora en la igualdad de género.

Por último, el estudio encuentra aumentos significativos en la formalización, especialmente entre las mujeres, como resultado de un programa que reduce los costos burocráticos para las microempresas en Brasil. Las mayores tasas de formalización se observaron para mujeres con hijos de hasta 14 años, presumiblemente porque buscan mayores beneficios de seguridad social para sus familias.

Estos hallazgos son consistentes con la literatura, que muestra que las mujeres valoran más los beneficios sociales que los hombres y buscan más seguridad social para la familia, lo que realza la importancia de las políticas de formalización de micro y pequeñas empresas para reducir las brechas de género en el mercado laboral.

LAS MUJERES VALORAN MÁS LOS BENEFICIOS SOCIALES QUE LOS HOMBRES Y BUSCAN MÁS SEGURIDAD SOCIAL PARA LA FAMILIA, LO QUE REALZA LA IMPORTANCIA DE LAS POLÍTICAS DE FORMALIZACIÓN DE MICRO Y PEQUEÑAS EMPRESAS PARA REDUCIR LAS BRECHAS DE GÉNERO EN EL MERCADO LABORAL

En resumen, los estudios recopilados en la recientemente publicación del BID documentan la persistencia de las desigualdades de género en los países del Cono Sur, y cómo la reducción de estas brechas impulsaría significativamente el crecimiento económico y el desarrollo en la región. Asimismo, los especialistas esbozan vías para el progreso y el cambio, lo cual es particularmente útil dado el actual contexto de crecimiento lento y bajos niveles de productividad.

Ahora más que nunca, los países del Cono Sur necesitan enfocarse en un crecimiento sostenido e inclusivo. Un buen comienzo para estos esfuerzos es implementar programas y políticas públicas que reduzcan la desigualdad de género y brinden a las mujeres la oportunidad de alcanzar su máximo potencial en el ámbito laboral y personal.

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