Mercado de bono de carbono: en alianzas con propietarios de bosques nativos buscan arrendar 500 hectáreas de selva por 100 dólares la hectárea/año en el norte argentino

Cada vez más iniciativas internacionales se dan a conocer para reducir emisiones y medir la captura dióxido de carbono de la atmósfera, con oportunidades de proyectos de conservación de bosques nativos que brinda el mundo en el mercado de bonos de carbono. Son iniciativas que están reguladas para acuerdos voluntarios entre privados. Desde NFC Green promueven una iniciativa “con el objetivo es crear determinadas toneladas de créditos de carbono del mercado voluntario durante un período de 30 años, fomentando alianzas sostenibles entre privados”, explicaron.

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

CHILE Y ARGENTINA(6/2/2022).- Las nuevas oportunidades en el mercado de carbono se presentan también para propietarios de tierras con bosques nativos, que en forma voluntaria se interesen por mantener en conservación sus tierras y buscando una renta alineada al desarrollo sostenible.

Hay diversas alternativas en el mercado internacional, pero un alto desconocimiento del tema aún. Una publicación que despertó el interés esta semana en el norte del país (Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Misiones)  fue una convocatoria a través de las  redes sociales iniciada por la empresa chilena NFC Green.

En la publicación señalaban el interés de contactar a propietarios de tierras para proyectos de conservación de bosques, con el objetivo de destinar el oxígeno que producen los árboles al mercado de bonos de carbono: “Arrendar selva en las Yungas (Tucumán) y Selva Paranaense (Misiones), ofreciendo por ello un pago anual de 100 dólares por hectárea”.

 

Selva de las Yungas jujeñas

 

El principal requisito de la convocatoria es que, como mínimo el lote de bosques alcanza una superficie  de 500 hectáreas o más, con bloques continuos de selva (no es factibles lotes fraccionados ni menores a esa extensión).

Todo el aspecto técnico de mediciones anuales respecto al oxigeno que brinda ese bosque nativo para ser destinado al mercado de carbono, estará a cargo de la empresa chilena. El contrato es por un periodo de 30 años.

El proyecto es exclusivamente para conservación de los árboles: “No se tocará, no habrá manejo forestal para aprovechamiento, no se realizará turismo”, precisaron en el aviso.

La renta anual ofrecida, generó controversia entre las opiniones de los usuarios – que en redes socialess por lo general son comentarios negativos-, aunque aparecían algunos interesados que consideraban la propuesta “altamente atractiva” y quedaba expuesto el interés por saber más del mecanismo de NFC Green.

Otros comentarios fueron “detractores” de la oferta, rechazando la iniciativa, ya que detrás “podría haber alguna posible operación delictiva que quiera recabar informacion para futuras usurpaciones” o “posible estafa”, advertían.

En el fondo, en realidad lo que se exponía era un total desconocimiento de la iniciativa, y frente a la propuesta de “arrendar selva” en el marco legal vigente y entre acuerdo de privados, quedó claro que información era lo que requerían.

Selva Paranaense o Selva Misionera

 

ArgentinaForestal.com entrevistó al gerente de Proyectos de NFC Green, Francisco Acuña, quien desde Chile respondió detalles de la propuesta, brindó información técnica de la misma y explicó en qué consiste la renta anual que podrían obtener los propietarios que destinen en forma voluntaria su propiedad con bosques nativos a la conservación de los mismos con el proyecto que evalua la firma desarrollar en la Argentina.

La empresa chilena cuenta con una oficina de ventas en Irlanda, lleva adelante en Chile dos proyectos de bonos de carbono que abarca varias regiones del país trasandino, para plantaciones de pino y eucaliptos. En este caso, ambos proyectos están destinados al mercado norteamericano y bajo certificación VERRA, con estándar de reconocimiento internacional.

 

AF: ¿En qué consiste el proyecto que exploran en la Argentina desde NFC Green, orientadas a cerrar alianzas con propietarios con selvas tucumanas y selva misionera?

FA: Estamos en una fase de prospección en el territorio argentino; debido a que algunos de nuestros clientes canadienses y europeos han mostrado interés preliminar en proyectos forestales en el norte de vuestro país.

Buscamos propietarios con un mínimo de 500 hectáreas de bosques nativos. El bosque debe ser de un solo propietario, debe estar ubicado en un solo lugar, un solo bloque (por ejemplo: no se aceptan 100 hectáreas en una finca y otras 400 hectáreas en otro campo).

Previa evaluación técnica muy detallada de la propiedad del interesado, se logra el acuerdo por 30 años, donde el pago anual de arriendo serán 100 dólares americanos por cada hectárea de bosque nativo.

Estos requisitos han sido estudiados para la meta propuesta, por ello son de cumplimiento estricto.

 

AF: ¿Qué implica el arrendamiento por 30 años?

FA: El “arriendo” no es otra que un pago equivalente al dióxido de carbono secuestrado por el bosque; es decir, no seremos dueños de la tierra ni de los árboles pues solo tomaremos control del derecho asociado al crecimiento del bosque nativo; el cual indirectamente, representa el carbono efectivamente capturado por el sumidero.

Durante ese plazo (30 años) el dueño podrá vender su campo o finca a quien quiera, pero el nuevo propietario deberá respetar nuestro contrato de arrendamiento bajo ese compromiso por los años correspondientes.

Mientras dure el contrato, nosotros no cortaremos árboles, no abriremos caminos, no construiremos, nadie vivirá en el terreno, ni haremos turismo.

 

AF: ¿Y qué situaciones de riesgos podrían presentarse para que no se concrete el pago al propietario?

FA: En términos generales, en qué situaciones no habría pago o el pago se vería reducido cuando:

-No se pagará arriendo anual si el bosque se quema o se destruye por otro fenómeno de la naturaleza, o si el bosque adquiere una plaga o enfermedad que impida o retrase su desarrollo.

-No se pagará el arriendo si el bosque entra en un litigio de propiedad con vecinos, herederos o comunidades.

-No se pagará el arriendo en caso de modificaciones legales futuras a nivel Federal o Nacional, o Provincial, que hagan obligatoria al propietario la conservación del lote en cuestión o “prohíban” la venta de bonos de carbono. En ese caso, el contrato quedará sin efecto.

También el pago se verá reducido si el mercado internacional del carbono sufre caídas significativas o si el bosque no crece a la tasa esperada, según la proyección técnica desarrollada al efecto según estándares internacionales.

 

AF: ¿Y cuáles son las obligaciones del propietario en estos 30 años de convenio?

FA: Es en el propietario en quien recaerá la responsabilidad de mantener el bosque, la protección del mismo contra incendios, evitando también la ocupación (intrusión) del territorio y destrucción o tala de los árboles nativos.

 

AF: ¿Qué tipo de propiedades no califican para el proyecto que evalúan en NFC Green?

FA: No califican todos aquellos bosques que  estén emplazados en parques nacionales o provinciales, zonas declaradas protegidas o santuarios de la naturaleza.

Los bosques declarados bajo protección privada y voluntaria, no califican en la medida que dicha actividad de cuidado la estén desarrollando hace más de tres años.

 

AF: ¿Las mediciones anuales y los trabajos técnicos lo realiza NFC Green?

FA: Primero se realizará una evaluación técnica preliminar que, de resultar positiva, nos permitirá firmar el contrato de arrendamiento con el propietario y hacer la inscripción del predio según la certificación internacional más adecuada, trámite que demorará aproximadamente un año.

Luego se hará un estudio más detallado de línea base y aproximadamente tres años después se emitirá el primer bono de carbono de ese predio y así sucesivamente por los siguientes años, siempre en bloques de tres años.

Los pagos se realizarán retroactivamente y luego de la venta de los bonos de carbono; es decir, al final del cuarto año, se pagarán los arriendos de los años uno al cuatro; al final del año siete se pagarán los arriendos de los años cinco al siete y así en períodos de tres años cada uno.

Todos los trabajos técnicos serán completamente a nuestro costo; sin embargo, hay que entender que los resultados de los estudios no están garantizados y podrán haber bosques que crezcan más y otros menos; por razones de ubicación geográfica, edad, calidad del suelo, etcétera.

En resumidas cuentas, la sola existencia de un bosque, no es garantía alguna de la emisión de un bono de carbono; el cual, requiere de evaluaciones técnicas independientes que aseguren la integridad y trasparencia del instrumento financiero cuando este sea vendido en el mercado de capitales.

 

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