CPIA: “El sector forestal es un recurso estratégico como creador de empleo y un medio para el desarrollo regional”

La Comisión Forestal del Consejo de los Profesionales del Agro, Alimentos y Agroindustrial (CPIA) analizó la situación del sector forestal argentino en la última edición de febrero de la revista Agropost que edita la institución y propusieron metas que debería fijarse en la actividad a corto plazo. La forestación es un recurso estratégico como creador de empleo y un medio para el desarrollo regional.. Hasta 2020, la industria maderera registró una facturación anual mayor a U$S 4.900 millones, 3,8 % del valor agregado industrial argentino. Además, emplea a más de 110.000 personas de manera formal. ¿Qué metas debe trazarse para seguir creciendo?

Fuente: Comisión Forestal del CPIA 

 

ARGENTINA (Febrero 2021).- Nuestro país posee una superficie de aproximadamente 31 millones de hectáreas de bosques nativos (según datos del último Inventario Nacional de Bosques Nativos y que será ajustado al Segundo Inventario Nacional de BN posiblemente con datos definitivos en 2021 y las variantes que se establezcan sobre clasificaciones y redefiniciones) y aproximadamente 1.300.000 hectáreas de forestaciones con especies exóticas de rápido crecimiento.

Esta superficie podría llegar a 5 millones de hectáreas sin competir con otras actividades agrícolas o ganaderas y permitiría que la Argentina se constituya en actor internacional dentro del sector maderero. En la Mesopotamia poseemos una concentración de más de 900.000 hectáreas forestadas con muy buenos crecimientos de pinos y eucaliptos. Esto constituye un factor relevante para el establecimiento de nuevas industrias.

Estas plantaciones producen un incremento de aproximadamente 21 millones de m3 de fibra por año. De este volumen disponible, se industrializa la mitad, alrededor de 11 millones de m3 anuales, por lo que se dispone en forma instantánea de este importante insumo industrial.

Dentro de la madera procesada, hay alrededor de 2.5 millones de m3 de residuos forestales (de raleos y de industrias existentes), que constituyen una fuente inmediata de materia prima para la generación de biomasa.

El bosque nativo aportó en 2015 (última publicación oficial) como bioenergía cerca de 1 millón de toneladas de leña y más de 400.000 toneladas de carbón.

Respecto a los Bosques Nativos (BN) el próximo año (2021) se recibirá un aporte de 82 millones de dólares provenientes del Fondo Verde del Clima (FVC) para fortalecer la implementación de la Ley de Bosques Nativos a través de REDD (Reducción de emisiones por desforestación y degradación de bosques) luego del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y con el apoyo de FAO.

La Industria Maderera (a través de un Trabajo de Carlos Manzoni, según fuente CADAMDA y FAIMA), registró hasta 2020 una facturación anual de más de U$S 4.900 millones, constituyendo el 3,8% del valor agregado industrial argentino. Emplea a más de 110.000 personas de manera formal entre empleos directos e indirectos.

Hasta 2020 había registradas cerca de 6.000 empresas del sector foresto-industrial de las cuales el 98,7 % son PYMES. El 95 % de la producción se vuelca en el consumo interno. El año pasado (2019) cerca del 70% de las empresas tuvieron una merma tanto de producción como de ventas.

Se incrementó un 50% la exportación de madera en rollo, aserrada, tableros y manufactura con un aumento de facturación en dólares del 30%. En muebles aumentó un 25% la exportación. Hasta 2020, había registradas cerca de 6.000 empresas del sector foresto-industrial de las cuales el 98,7% son PYMES.

 

¿Qué se está haciendo?

A fines de 2018 se aprobó la continuidad de la promoción para la forestación por medio de la ley 27487. Los subsidios están constituidos por cifras que no se devuelven y que para pequeños forestadores llegan al 80% de los costos de implantación, con una cobertura del 75 % de los costos de las labores correspondientes al manejo silvícola (podas y raleos). Esta ley brinda asimismo importantes ventajas impositivas.

Se instauró recientemente un Seguro Verde, que constituye un aporte voluntario de las empresas aseguradoras del sector automotriz que aporta el 1% de sus pólizas sobre automotores, lo que permitió recaudar más de $700 millones. Esto resultó suficiente para el pago de subsidios atrasados, algunos de hasta 5 años, y futura cobertura de nuevos subsidios para la implantación y su posterior manejo silvícola.

Esto sextuplicó el monto de subsidios que establecía el presupuesto nacional. Para el año 2019 se esperaban forestar más de 70.000 hectáreas con parte de estos fondos (meta incumplida). Por su parte 2020 padeció situaciones muy complejas, difíciles para sacar conclusiones ciertas.

Actualmente estamos en una situación afectada por Covid-19, donde el Seguro Verde no recibió estos aportes. Por ello es necesario que el sector forestal público y privado convoque nuevamente a las aseguradoras a través de sus cámaras, a volver a contribuir con ese fondo, al menos con alícuotas menores y convocando asimismo a otras empresas, tales como las de fabricantes de vehículos y de insumos para los mismos, como los combustibles entre otras.

Con la sanción de las Leyes Nº 26.190 y 27.191 -Régimen de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la Producción de Energía Eléctrica – la Argentina, en línea con las políticas del mundo moderno, muestra también el claro objetivo de modificar la matriz energética, profundizando el uso diversificado de fuentes de energías alternativas a las de tipo fósil.

Implementación de PROBIOMASA UTF/ARG/20

El proyecto para la promoción de la energía derivada de biomasa es una plataforma que articula los sectores público y privado a nivel local, provincial y nacional, facilitando disponibilidad y acceso a los recursos técnicos, económicos y financieros necesarios para implementación de proyectos bioenergéticos.

En Gobernador Virasoro, Corrientes, se puso en marcha este año una central eléctrica que generará 40 MW a partir de biomasa forestal. Junto a esta central, ya está en las primeras etapas de ejecución un proyecto de instalación de un aserradero integrado cuyo costo es de aproximadamente 80 millones de dólares.

Hace pocos meses el Ministro de la Producción de Corrientes comentó en un medio periodístico que los proyectos en la provincia siguen vigentes, que la industria maderera continúa en producción a pesar de la pandemia, especialmente en madera de obra y pallets y siguen las exportaciones de madera rolliza de pino.

Existe un proyecto muy avanzado con una inversión privada de más de 100 millones de dólares para la construcción de un importante aserradero, incluido en un proyecto mayor que contempla una fábrica celulósica.

En Posadas, Misiones, se terminó de instalar recientemente una fábrica de viviendas de madera totalmente robotizada pero cuya actividad al igual que otras empresas vivieron muchas dificultades en 2020.

A pesar de ello, en Misiones y Corrientes, algunos sectores del aserrado tuvieron una importante alza en su actividad debido al aumento de las exportaciones que están causando algún grado de faltantes en la demanda interna en tablas, machimbres y molduras.

Trabajo-a-campo

Metas que debería fijarse el sector forestal argentino a corto plazo

> Alcanzar una superficie de forestación anual de al menos 100.000 hectáreas. Si nuestro país lograra al menos duplicar la superficie actual de forestaciones, se convertiría en un actor importante en el ámbito forestal mundial.
> Fortalecer las capacidades tecnológicas (INTA / INTI / Universidades / CONICET).
> Instalar al menos una fábrica integrada de celulosa y papel de 250.000 Tns. /anuales y otra fábrica integrada de celulosa y papel Kraft de 300.000 Tns./ anuales de producción. Hay proyectos para la localidad de Ituzaingó, provincia de Corrientes.
> Inversión en al menos 12 centrales termoeléctricas que generen entre 10 y 30 MW con combustible de biomasa forestal.
> Aumentar a 100.000 m3/año la producción de madera compensada.
> Mejorar la eficiencia en rendimiento de los aserraderos en un 15 %, promoviendo el desarrollo de maquinaria nacional.
> Acrecentar los trabajos, muchos ya implementados, de ganadería de bajo carbono con sistemas silvo pastoriles. Es fundamental tener en cuenta este aspecto para cumplir con requisitos no muy lejanos de vigencia de normas internacionales de certificación para la exportación de carnes.
> Forestar es una alternativa productiva para la diversificación, no solo de la producción ganadera, sino también la agrícola y frutícola entre otras. Así el campo que tiene una sola actividad, tiene otra producción que se capitaliza. Las ventajas climáticas de nuestro país permiten el rápido crecimiento de los árboles lo que reduce los turnos de aprovechamiento.

En Córdoba se aprobó Ley Provincial 10467 que establece la obligatoriedad de forestación del 2% y hasta un 5% en algunos casos, con especies nativas o exóticas no invasivas con el objetivo de diversificar la producción, brindar bienestar animal, mitigar procesos erosivos y favorecer la biodiversidad. Este puede ser un ejemplo interesante a imitar.

> Acelerar la modernización de los ferrocarriles en especial el de la Mesopotamia, eje fundamental del transporte más económico y eficiente, en lo que respecta a infraestructura de vías, material rodante y acceso y mejora de puertos fluviales.
> Dar continuidad y reforzar las políticas públicas en lo referente a bioenergía como es el caso de PROBIOMASA.

Los bosques como herramienta de gestión ambiental

Los bosques aportan a la capacidad de absorción de gases de efecto invernadero de los árboles como elemento mitigador del cambio climático. A nivel global, el 20 % de aumento de las emisiones son producto de la deforestación. En Argentina ese aumento constituye el 15,6%.

Constituyen una fuente con la capacidad de proveer energías renovables a través de los residuos de la industrialización de la madera (alternativa importante en el replanteo de la matriz energética futura de nuestro país). Permiten contar con la posibilidad de restituir y proteger suelos, cuencas de agua y la capacidad de restituir ecosistemas dañados.

Conservan la biodiversidad, garantizando el funcionamiento de procesos ecológicos, constituyendo los hábitats de las distintas especies de flora y fauna. Mitigan la restricción energética, que es una limitante del crecimiento económico.

El sector forestal es un recurso estratégico como creador de empleo y un medio para el desarrollo regional.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.