Greenpeace alertó que en Salta se autorizaría “el desmonte de 500 hectáreas de Selva Pedemontana de Yungas para la construcción de un country violando la Ley de Bosques”

Las Yungas son áreas naturales protegidas, pero según la ONG se avanzaría en la habilitación de un negocio inmobiliario sobre una de las pocas áreas de Selva Pedemontana que quedan en la Argentina, en la localidad de San Lorenzo. “Se trata del proyecto urbanístico Los Maitines S.A., que afectará 500 hectáreas en una cuenca hídrica vital para la zona y en una ecorregión de la que sólo queda el 10% de la superficie original en el país”, alertaron desde Greenpeace.

 

Fuente: Greenpeace Argentina

 

SALTA (7/9/2020).- El interés inmobiliario parece no tener freno y el gobernador de Salta,  Gustavo Saenz, parece mirar para otro lado ante la intención de avanzar en un proyecto inmobiliario que afecta áreas naturales protegidas y reclaman a la máxima autoridad de la provincia, que “se declare en forma urgente la Emergencia Forestal, frene los desmontes e implemente políticas más fuertes en defensa de los bosques y sus históricos habitantes. Destruir bosques es un crimen”, señalaron desde Greenpeace Argentina.

Se trata de una finca que está clasificada en la Categoría II – Amarillo de la Ley Nacional de Bosques, por lo que su desmonte no está permitido. “Pretenden allí concretar un proyecto urbanístico llamado  Los Maitines SA, que afectará 500 hectáreas en una cuenca hídrica vital para la zona y en una ecorregión de la que sólo queda el 10% de la superficie original en el país”, afirmaron a través de un comunicado difundido en  sus redes sociales.

El gobernador de la provincia se desentiende de la iniciativa  y deja en manos del Municipio de San Lorenzo la decisión de desmontar este frágil ecosistema. “Pero la Provincia es la autoridad de aplicación de la Ley de Bosques y no debe permitir que se viole la legislación vigente. Varios de los desmontes que se están ejecutando en plena cuarentena fueron aprobados de manera ilegal en la gestión anterior, pero el nuevo gobierno los convalidó, sumándose así a la complicidad de este crimen ambiental.

La zona del proyecto urbanístico es hábitat de la corzuela, el zorro gris y el gato montés; de numerosas aves como el carpintero, el picaflor cometa y el tucán; y de árboles como el tala blanca, el ceibo, el nogal, el horco molle y chal chal, entre otros.

“Si se concreta la destrucción de esta área, se sumaría a las que ya denunciamos durante la cuarentena por la pandemia: revelamos que entre el 15 de marzo y el 31 de agosto de este año en Salta se desmontaron 9.079 hectáreas de bosques nativos”, precisaron desde la ONG ambiental.

Fundamentan que la iniciativa no es viable ya que enfrenta en el país a una emergencia sanitaria, forestal y climática. “Más desmonte significa más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades”, adviertieron.

Sin embargo, varios usuarios cuestionaron a la ONG por “desinformar” con la excusa de llevar adelante su lucha por la deforestación. “No es selva pedemontana, es bosque montano. Tampoco el desmonte implica 500 hectáreas, mas bien abarcarán 125 hectáreas. No hace falta desinformar para sostener esta justa causa”, precisó 

 

 

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