Comunidades Mbya Guaraní del Alto Valle del Cuña Pirú denunciaron invasión en sus tierras en Misiones

Este miércoles, agentes fiscales que integraron la Comisión del Departamento de Control Forestal  del Ministerio de Ecología de la provincia recorrieron el territorio indígena para verificar los hechos denunciados por el cacique Eliseo Chamorro, de la Comunidad Mbya Guaraní del Alto Valle del Cuña Pirú, que logró el año pasado la restitución de más de 6000 hectáreas por parte de la Universidad. “Se logró constatar rozados de vieja data, arboles nativos apeados data vieja que son utilizado para leña para uso de las familias, se pudo entrevistar a 14 familias en la zona, que viven hace años en lugar, se tomaron puntos de GPS de casa y fotos de los trabajos realizados”, detallan en el informe oficial, desestimando daños ambientales o desmontes nuevos. El avance de nuevas intrusiones sobre el territorio indígena es el conflicto de fondo, a pesar de la sentencia firme del juzgado federal de la Nación a favor de los pueblos originarios.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

BUENOS AIRES y MISIONES (30/7/2020).-Este miércoles, agentes fiscales que integraron la Comisión del Departamento de Control Forestal  del Ministerio de Ecología recorrieron el territorio indígena para verificar los hechos denunciados por la Comunidad Mbya Guaraní del Alto Valle del Cuña Pirú, que logró el año pasado la restitución de más de 6.000 hectáreas por parte de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

El ministro del área Mario Vialey había adelantado el martes a este medio que  «en principio no habría ningún permiso autorizado para llevar adelante un plan de aprovechamiento forestal, una comisión ambiental trabajará en el lugar», dijo el funcionario.

Finalmente, este jueves se conoció el resultado del control realizado por la Comisión asignada que recorrió la zona con el cacique Eliseo Chamorro, de la Comunidad Caagüí Poty, acompañado por miembros del equipo de EMIPA (Equipo Misiones Pastoral Aborigen) y ENDEPA (Equipo Nacional de Pastoral Aborigen), y se entrevistó a los ocupantes del lote en conflicto y que pertenecería por acuerdo de derechos y una sentencia firme del Poder Judicial de la Nación a favor de las comunidades indígenas, tras el acuerdo de restitución de tierras que fue realizada finalmente por la UNLP. “Se encuentra en trámite administrativo el registro de la titularidad de propiedad comunitaria en la Escribanía General de Gobierno de Misiones”, afirmó el abogado Julio García, en una entrevista con ArgentinaForestal.com. 

“Son 6.035 hectáreas que serán transferidas a las comunidades Yvy Pyta, Ka’aguy Poty, Kapi’i Poty, Yvytu Pora y Ka’aguy Miri Rupa, en Aristóbulo del Valle”, recordó.

La preocupación por el avance sobre la territorialidad indígena generó, incluso, que Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y miembro del SERPAJ Argentina (Fundación Servicios Paz y Justicia), solicite al gobierno  de Misiones que “se investigue e intervenga por la protección de los derechos de las comunidades Mbya Guaraní en Aristóbulo del Valle”.

Tras la inspección de control forestal realizado por Ecología, del informe final se desprende el problema de fondo por la ocupación de la tierra, el asentamiento de familias desde hace varias décadas algunas, y otros asentamientos nuevos, con un complejo escenario ambiental, social, económico y cultural en el territorio. El conflicto expone la preocupación por invasiones sobre tierras que ya tienen sentencia firme de Poder Judicial de la Nación para tramitar la legitimidad de la titularidad a las comunidades Mbya Guaraní.

Durante la recorrida, el equipo de Ecología logró relevar a familias de colonos y productores pequeños, algunas con más de 40 años y con actividades de subsistencia, pero otras recientes que no datan de más de 2 años de asentamientos, con la informalidad que caracteriza al exponer boletos de “compra-venta” o “compra de mejoras” como se denomina en la zona.

El cacique Eliseo Chamorro denunció invasión en el territorio de las comunidades Mbyá Guaraní en el Alto Valle del Cuña Pirú.

La fiscalización de Ecología

Los inspectores de Control Forestal realizaron un informe en el que se describe que: “Siendo las 9:45 en Ruta 7, Aristóbulo del Valle, los agentes Flavio Acosta, Néstor Gonzales, Duarte Pedro, Fabio Malosch, dependientes del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, en conjunto con el cacique Eliseo Chamorro, y la señora Cintia Giménez secretaria ENDEPA, nos hicimos presente en la nomenclatura catastral N° 0205003000000000864, donde realizamos un recorrido pudiendo constatar rozados de vieja data, arboles nativos apeados data vieja que son utilizado para leña para uso de las familias, se pudo entrevistar a 14 familias, en cual viven hace años en lugar, se tomaron puntos de GPS de casa y fotos de los trabajos realizado, también se constató que en lugar donde viven las diferentes familias poseen cultivos de productos anuales como también cría de gallinas, cerdos y huertas. Se labraron actas de constatación”, indican en primer lugar.

El primer entrevistado fue Juan Maciel – ver nota relacionada sobre el vecino mencionado por las comunidades por trabajar con maquinarias prestadas en el territorio- que dijo que “compró la mejora donde tiene criadero de cerdos, gallinas como también plantación de eucalipto, frutales, tajamar de peces, y la limpieza que realizo fue para el armado de un invernadero. También aclaró que él vive en ese lugar hace 15 años”.

Continuando con el recorrido, los agentes de Ecología entrevistaron a la familia de Guillermo Germán Wegne, quien expresó “poseer 11 hectáreas que compró hace 40 años, posee luz y agua, como también paga impuestos municipal y rentas por su lote”, indicaron en el informe. Seguido, en el recorrido llegaron hasta la Escuela N°882 “Hermana Margarita”. Al costado de la mencionada escuela vive el ciudadano Mario Rubén Suarez de Sousa. “Tienen una familia con cuatro integrantes, viven en el lugar hace 2 años y poseen 4 hectáreas”, describieron los funcionarios ambientales.

Siguiendo el recorrido del área, por una “picada” llegaron a la vivienda del ciudadano Carlos Prestes quien expresó que “hace 6 años viven en el lugar y tienen 14 hectáreas de un boleto compra y venta. En el lote viven tres familias, un total 16 personas”. Continuando por la misma picada, llegaron a la vivienda del ciudadano Jorge Kolmaier, quien reside en el lugar con su hermano hace 50 años y posee un total de 5 hectáreas, tienen plantaciones de maíz y mandioca.

Más adelante, siguiendo el mismo rumbo, reside la ciudadana María de Olivera, una mujer de 60 años de edad que reside en el lote hace 16 años y posee 10 hectáreas. Habitan en la casa tres familias con 12 personas. Lindante, Juan Carlos De Andrade, quien dice haber comprado 2 hectáreas, posee un boleto de compra-venta, y vive con su esposa y 6 niños. Tiene criadero de gallinas y cerdos.

El ciudadano Juan Aimone también fue entrevistado “Compró la mejora hace un año. Viven 2 personas en la casa y poseen 4 hectáreas. Tienen plantación anual de maíz, sandia, banana, pomelo y una huerta”, detallan en el informe.

Rolando Hugo Machado compró la mejora de 4 hectáreas a Julián Ziegler hace 2 años. Mirta Olivera posee 15 hectáreas con plantaciones de productos anuales vive en lugar desde año 2006. Hugo Scheir viven en lugar desde 2007 y posee 10 hectáreas. Tiene plantación de productos anuales. Adrián Sánchez posee 1,5 hectáreas, posee un boleto de compra-venta al señor Julián Ziegler”, sigue el informe describiendo los testimonios recogidos de las familias de ocupantes asentadas en el territorio indígena.

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) acordó con comunidades Mbyá Guaraní del Valle del Arroyo Cuña Pirú la cesión y restitución registral de sus tierras en la provincia, en Aristóbulo del Valle. Se trata de 6035 hectáreas que serán transferidas a las comunidades Yvy Pyta, Ka’aguy Poty, Kapi’i Poty, Yvytu Pora y Ka’aguy Miri Rupa, en Aristóbulo del Valle. El acuerdo llegó después de 12 años de la judicialización del conflicto. “Es un avance histórico”, señalaron desde el Rectorado.  Sería el segundo caso de reconocimientos de derechos de tierras de Pueblos Originarios, después del acuerdo del Lote 8 en el área de la Reserva de Biosfera Yabotí, en Misiones.  

Pérez Esquivel solicitó se investigue el avance sobre tierras de comunidades indígenas

El Premio Nobel de la Paz y miembro del SERPAJ Argentina (Fundación Servicios Paz y Justicia), solicitó al gobierno de Misiones que “se investigue” la invasión de tierras indígenas en Aristóbulo del Valle, y en la misiva se refirió a las denuncias realizadas ante la policía local y ante agentes  del Ministerio de Ecología, Recursos Naturales Renovables por el cacique Eliseo Chamorro, de la Comunidad Caagüí Poty.

El cacique Eliseo Chamorro, de la Comunidad Caagüí Poty,  denunció que “un desconocido invadió nuestro territorio el fin de semana, volteó arboles nativos y realizó trabajo de suelo para otros cultivos avanzando sobre nuestras tierras», y dijo que ante la policía declaró que «fue autorizado por el intendente”.

En solidaridad con la situación denunciada, este martes Pérez Esquivel elevó una misiva en la que expresó “mi profunda preocupación a raíz de la intrusión de personas extrañas al territorio de la Comunidad Caagüí Poty de la ruta provincial 7, en Aristóbulo del Valle.

Durante mucho tiempo, por 12 años hemos acompañado a esta comunidad y otras cuatro comunidades más,  en su reclamo territorial ante la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Hemos participado de varias reuniones, mesa de diálogo y hasta gestionado una reunión con el ex presidente de Bolivia Evo Morales en una oportunidad que estuvo recibiendo allí una distinción”, señaló.

Agregó que ante este acuerdo histórico de restitución de tierras indígenas “nos hemos sentido muy felices cuando el año pasado, después de tanto tiempo, al fin los hermanos pudieron contar con la propiedad de ese territorio, pero ahora nos encontramos con esta situación, en la que un grupo de personas ha ingresado al territorio comunitario, supuestamente por indicaciones del Intendente de Aristóbulo del Valle, y comenzaron a talar de manera indiscriminada el bosque nativo del mencionado territorio”, expuso el Premio Nobel de la Paz.

En ese contexto, consideró en su carta que “esta acción representa una clara violación de las leyes de protección de bosques nativos, tanto del ámbito nacional, como del provincial. Pero también vulnera los derechos consagrados en el Convenio 169 OIT, incorporado a nuestro sistema jurídico a través de la ley 24071”.

Por este motivo, solicitó al gobierno de la provincia que “se investigue y arbitre los medios necesarios, para saber y por orden de quien estas personas entraron con tanta impunidad, haciendo caso omiso del derecho territorial que les asiste a ésta y las demás comunidades, garantizadas por la legislación vigente en nuestro país”, remarcó Pérez Esquivel.

Concluyó en su nota, enviada el 27 de julio del corriente año, que “los hermanos mbyá guaraní constituyen una gran parte de la riqueza cultural que la provincia tiene y la hace más hermosa y tan codiciada por el turismo nacional e internacional”.

La Fundación Servicio Paz y Justicia, a la que Adolfo Pérez Esquivel representa, tiene status consultivo ante ECOSOC y UNESCO, fue reconocida con el Premio Mensajera de la Paz por Las Naciones Unidas y Educación para la Paz por la UNESCO.

María Kiki Ramirez, de ENDEPA: “Las comunidades reaccionan en defensa de sus derechos, su cultura y su territorio”

En una entrevista con Radio Libertad, María «Kiki» Ramírez, coordinadora del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) relató la situación de irregularidad ante el avance en territorio indígena con apeo de árboles nativos y confirmó que el problema de fondo presenta un conflicto de tierras con ocupantes vecinos en el predio. «Ellos dicen que tienen autorización del municipio para hacer esos trabajos, con maquinaria prestada estaban talando árboles, no sabemos si de la cooperativa o de la municipalidad.  Pero desde que está vigente el acuerdo legal de transferencia de la propiedad por parte de la UNLP, esto no puede suceder. Fue una lucha difícil por sus derechos territoriales», recalcó.

«No solo es una situación de intrusión, es un avance sobre su lugar donde sobreviven varias comunidades, de donde se abastecen de sus alimentos, medicinas, y todo para el desarrollo de su vida en ese territorio. Pero además, la buena conservación del territorio es la razón de su existencia, de su cultura presente y futura. Quienes no conocen esta cultura indígena y su modo de vida, a veces cuestionan la extensión de tierra y para qué. Hay que entender que es un espacio donde desarrollan su cultura, su educación, su fortalecimiento espiritualidad. La defensa de la naturaleza, un lugar donde están sus ancestros, hacen muy importantes para conservar en un estado apto, sano estas tierras, más allá de sus derechos sobre las mismas», explicó Ramirez.

 

 

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