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Estrategias para fortalecer el negocio forestal frente a la baja rentabilidad

El complejo escenario económico de los últimos años impactó en la rentabilidad de las empresas del sector, principalmente por la caída en la demanda de productos forestales y los fuertes incrementos de costos internos. Mientras que la industria de Celulosa y Papel demanda estrategias macroeconómicas para generar señales adecuadas en materia de rentabilidad, previsibilidad y crear las condiciones para estimular las inversiones necesarias, en el sector maderero será necesario incorporar innovación y tecnologías, y trabajar en una fuerte campaña de marketing para diversificar la comercialización y promover un mayor uso del producto en la construcción.

 

 

 

 

 

 

Por Patricia Escobar

 

ARGENTINA (Abril 2013).- El complejo escenario nacional e internacional de los mercados de productos de base forestal impactó de lleno en la rentabilidad de las empresas en los últimos años. La Revista ArgentinaForestal.com presenta en su edición N°106 un informe especial con distintas visiones de especialistas, empresarios y economistas analizaron los riesgos que se enfrentan en el negocio de la industria forestal (Madera, Celulosa, Papel y afines), pero a su vez, rescataron las oportunidades de inversión en la actividad y exponen las estrategias necesarias para capitalizar de manera sostenible el potencial de desarrollo que tiene el sector en Argentina.

 

El director de la consultora GC & Asociados, Gustavo Cetrángolo, sintetizó la evolución del mercado internacional. En el sector de Celulosa y Papel, indicó que “la expansión de la producción de celulosa seguirá traccionada por las importaciones de China. El tipo principal de celulosa de mercado seguirá siendo pasta kraft blanqueada de eucalipto. Se seguirá con el modelo de fábricas a gran escala (1.500.000 toneladas por año) localizadas cerca de las plantaciones (Latam y África) y las fábricas de papel cerca del mercado (Asia y especialmente China)”. Por otra parte, agregó que China está tratando de girar hacia una economía más orientada al mercado externo y no tan dependiente de las exportaciones.

 

“En cuanto a celulosa de coníferas, se estima que los mercados se mantendrán estables pero firmes. Hay mucha fibra de coníferas que ha llegado al límite del reciclado, por lo tanto hay que elaborar fibra virgen para sustituirla”, explicó.

 

En cuanto a madera sólida, sostuvo que “la evolución del mercado de exportación seguirá dependiendo de cómo se dinamice la economía americana”. “La construcción de viviendas nuevas comenzó a repuntar lentamente, registrándose unas 780.000 viviendas por año desde las 554.000 en el pico de la crisis. Se estima que el 2013 puede llegar a 950.000, muy lejos aún del promedio histórico de 1.700.000”, comparó.

 

Respecto a la fabricación de muebles y carpintería, consideró que pueden empezar a producirse cambios a nivel mundial. “Con la economía en China más volcada al mercado interno, una apreciación del yuan (moneda de curso legal en China) y un aumento de la mano de obra, las primeras deslocalizaciones de fábricas chinas se están dirigiendo a Vietnam. Se estima que a partir de 2015 se pueda producir un proceso de retorno de las fábricas de empresas occidentales radicadas en China a sus países de origen (reshoring)”, agregó Centrángolo.

 

Los cambios a nivel mundial sobre el comercio de maderas tropicales a través del Lacey Act (Estados Unidos) y la “Regulación Europea para el Comercio de Madera” (a partir de marzo del 2013) indican un claro avance de las estrategias para frenar el comercio ilegal de madera a nivel mundial. “Esto redundará en un beneficio en el comercio de especies implantadas”, remarcó el consultor. Por otra parte, innovaciones como el “tratamiento térmico” que permite preservar maderas sin impregnantes modifica el comercio de las maderas duras para productos como puertas y ventanas.

 

Con respecto al mercado nacional maderero, y de acuerdo a relevamientos recientes que fueron realizados por su propia consultora, Centrángolo detalló que tanto a nivel Distribución como Aserraderos se observa la siguiente situación:

 

  • A nivel Distribución, a pesar de la baja en la construcción, los comercializadores han encontrado mercado donde seguir creciendo o manteniendo su volumen de negocio.
  • A nivel Aserraderos, los que usan eucalipto como materia prima se encuentran con un mercado más dinámico.

 

En madera de pino, la caída actual de la construcción fue lo que más fuertemente ha impactado. Detrás de esto hay que ver una tendencia en el diseño de la vivienda individual hacia techos horizontales en reemplazo del techo a “dos aguas”. Esta consultora ha detectado ya hace unos dos años este problema.

 

La industria comercializa sus productos en el mercado interno, ya que no tiene competitividad para exportar, especialmente por el alto costo de los servicios de exportación.

 

Aún así los aserraderos pymes encuentran formas de sortear la crisis con estrategias adecuadas como mantener el avance de precio de la materia prima, en el caso del pino, por debajo de la inflación.

 

 

Mercado de Celulosa y Papel

 

Un informe internacional de RISI, la principal consultora de mercado de Celulosa y Papel, indica que este año será de crecimiento para la industria forestal de América Latina ante la entrada en vigencia de tres nuevas plantas -que en conjunto tendrán una capacidad potencial de 4,1 millones de toneladas-; sin embargo los analistas concuerdan en que el exceso de oferta presionará al precio de la celulosa, sobre todo de fibra corta.

 

Un reciente reporte de Credit Suisse indica que el precio promedio de la fibra corta durante el año debiera cerrar en 752 dólares la tonelada; es decir, prácticamente igual al precio de cierre del 2012. Sin embargo, la curva tendría un comportamiento ingrato, pues la perspectiva en estos primeros meses debiera llegar a un promedio de 777 dólares la tonelada en el primer trimestre. En tanto, Luis Felipe Galleguillos, analista de commodities e industria de Security, considera que el precio promedio para 2013 en fibra larga será de 847 dólares y de 733 dólares en la fibra corta.

 

El analista forestal de Euroamérica Andrés Galarce prevé que la demanda de China “crecerá entre un 7 y un 10 por ciento durante 2013, lo que de todas formas absorberá la nueva oferta que iniciará América Latina”.

 

En tanto, datos proporcionados por la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel de Argentina (AFCP) sobre la situación del mercado de productos que afectan a empresas socias de la cámara, indica sobre el Consumo Nacional Aparente (CNA) registrado en el periodo 2006-2012 en el país que existe una caída en el mercado de productos de pastas, papel para diario y papel para impresión. En tanto, habría un mejor escenario para la producción de papel para embalaje y papel tisú.

 

En Pastas se registró un decrecimiento constante de la producción en estos seis años. Ello tiende a equilibrarse en el Consumo Nacional Aparente, por efecto de un crecimiento en la importación, y un decrecimiento en el saldo exportable. En Papel para Diario también se registró una caída constante en sus índices de producción, así como de CNA, manifestándose como consecuencia una caída notoria en el consumo per cápita. Igual situación se repite en Papel para Impresión, segmento donde ha mantenido una caída en sus niveles de producción, equilibrándose el CNA debido al crecimiento de la importación, la cual alcanza al 50 % del CNA. Si bien el efecto sobre el consumo per cápita no es notorio, se percibe una leve disminución del mismo.

 

En Papel para Embalaje son crecientes los índices de producción y de importación, generando estos índices un notable aumento del CNA y del consumo per cápita. Se destaca el volumen de importación frente al de otros papeles, ya que es significativamente superior al de los demás papeles sumados.

 

El Papel Tisú es el producto que demuestra los mayores crecimientos en producción, CNA y CNA per cápita. Los volúmenes de importación son pequeños comparados con los demás papeles, lo cual indica un abastecimiento interno fluido.

 

Desde la AFCP consideran que dada la dotación y calidad de recursos naturales y la experiencia adquirida en el complejo productivo foresto-industrial celulósico papelero, Argentina podría alcanzar un lugar relevante en esta industria a escala mundial. Pero para ello es necesario desarrollar todo su potencial de contribución al desarrollo económico regional -la actividad es relevante en 13 provincias- con los máximos estándares de cuidado ambiental y equilibrar el déficit comercial existente con mayor producción (sustitución de importaciones) y crecimiento de las exportaciones.

 

“En Argentina, la dotación actual y futura de recursos madereros provenientes de bosques implantados (realizados con incentivos promocionales) supera la capacidad actual (y la potencialmente necesaria) de producción de pasta celulósica. Por lo tanto, no es necesario incrementar la superficie de bosques, sino sólo utilizar racionalmente la madera generada por los bosques cultivados existentes, evitando que -como sucede actualmente- sea exportada como materia prima sin transformación”, sostienen desde la entidad empresaria.

 

Señalaron que este esquema, asociado a una política integral de reciclaje de papel (iniciada con clasificación en origen), permitiría también abastecer a una capacidad productiva incrementada de pasta celulósica, que sería necesaria para equilibrar en el mediano plazo el déficit comercial de la cadena de valor.

 

Dicho incremento de la producción de pasta celulósica debe basarse en la pasta química (es la de mejor calidad) que representa más del 60% de la producción, y concentra prácticamente la totalidad del comercio exterior y del superávit comercial del país en pasta celulósica.

 

“Además del incremento en la producción de pasta química, para alcanzar una reversión estable y sustentable del déficit comercial existente en la cadena de valor, es necesario y posible aumentar la capacidad de producción en papeles para embalaje, papeles para corrugar, cartulinas, papel kraft y papeles para impresión estucados”.

 

El objetivo señalado de equilibrar la balanza comercial plantea la necesidad de realizar distintos proyectos de inversión con escala de producción eficiente y con estándares medioambientales internacionales, que podrían realizarse en Argentina si se dan condiciones equivalentes a las de los países competidores. Simultáneamente, agregaron, con ese conjunto de inversiones (que por razones de economías de escala implica promover conjuntamente la sustitución de importaciones y la promoción de exportaciones), habría que diagramar una estrategia de comercio exterior que potencie  la incipiente diversificación de mercados de exportación ya lograda.

 

 

Factores que impactan

 

Por otra parte, en la entrevista con el ingeniero Daniel Maradei, director de Maradei, Pike y Asociados SA, consideró que el escenario internacional de productos forestales “continúa complicado”. La única señal positiva fue una leve recuperación de la construcción en los Estados Unidos. “Pero la crisis generalizada ha provocado una fuerte disminución en los consumos, tanto en América como en Europa. Y el gran motor del crecimiento que era China ya comienza a manifestar una disminución en sus niveles de importación, y además, una clara política de sustitución de bienes con valor agregado por materia prima para ser transformada en sus propias industrias”, indicó.

 

En ese marco, coincidió en que “un sector donde se visualiza claramente esta disminución en los niveles de consumo es en la industria celulósico-papelera, que se refleja en una abrupta caída de los precios de los rollos y en prácticamente la anulación de los embarques de rollos y chips desde el Río de la Plata. Existe una recuperación temporaria debido a las fuertes lluvias en España que han dificultado las operaciones de cosecha, pero se estima que una vez superado este problema climático volverán a suspender las compras”, explicó Maradei.

 

Asimismo, señaló que en Estados Unidos el precio de los rollos disminuyó más aún, potenciado por una mayor oferta de residuos de aserraderos, especialmente en el noroeste del país, impulsado por la mayor demanda de madera ya comentada. En tanto en Brasil el precio de los rollos para la industria ha bajado, en dólares, al nivel de 2009.

 

Sumado a este escenario, el especialista admitió que “a nivel nacional la situación no es mucho más favorable, ya que si bien se mantiene un nivel de consumo importante, al estar muy reducida la exportación, parte de esa capacidad instalada se vuelca al mercado interno deprimiendo los precios”.

 

En este contexto de mercado, los especialistas foresto-industriales analizaron los principales factores que afectan en la actualidad la rentabilidad del negocio forestal y en la cadena industrial de la madera.

 

Maradei dijo que “sin dudas, se pueden detectar fácilmente dos factores preponderantes que son la caída en la demanda de productos forestales y los fuertes incrementos de costos internos”. “En el caso de los exportadores la situación se agrava aún más, ya que frente al panorama internacional comentado, se debe competir con otros países productores, que se enfrentan a la misma crisis, que en muchos casos son más eficientes o tienen una mayor escala que la Argentina, y que su situación cambiaria también los hace más competitivos que a nuestros productores”, precisó.

 

Gustavo Cetrángolo, por su parte, analizó estos factores y sostuvo que hace tiempo define este problema como “falta de tracción” del negocio desde la demanda. “La falta de una industria de la celulosa y papel bien desarrollada en el país afecta la rentabilidad de las forestaciones de pino. Desde hace más de 30 años no se hace una fábrica nueva de celulosa. Las fábricas de papel se han actualizado para abastecer el mercado local. Sólo en papel tisú se registraron inversiones significativas. Las importaciones se incrementaron hasta llegar a los 1.000 millones de dólares por año. Es decir, podemos definir el problema como de “sub-industrialización”, falta de escala y obsolescencia”, expresó.

 

También coincidió en la influencia del incremento de los costos. “Los costos de forestación se han ido encareciendo por encima de los precios de venta. La economía del pino es la que se encuentra en la peor situación, ya que está con los más altos costos de plantación y los más bajos precios de rollos”, remarcó.

 

Pero aclaró que otra situación es la que atraviesa la economía del eucalipto, “se encuentra en una mejor posición frente a la demanda desde distintos sectores, industria y logística (pallets), celulosa y tableros, postes y agricultura, cajonería, madera aserrada, carpintería, etcétera”.

Aseveró que también existen empresas líderes que defienden mejor el precio de sus rollos y sin una sobreoferta importante de madera.

 

Y cerró su análisis incluyendo, entre los factores que afectan la rentabilidad, explicando que “los precios internacionales están mejorando pero los problemas cambiarios están también afectando la exportación”.

 

Por la joven empresa Eucaforest SRL –que desde 2008 impulsa el desarrollo de fideicomisos forestales en Corrientes y otros negocios dentro del sector agropecuario y forestal- dialogamos con Ignacio Méndez Cunill sobre cuáles serían los factores que -desde su experiencia- observan que en la actualidad afectan a la rentabilidad del negocio forestal, y respondió que “en relación con lo estrictamente productivo, a pesar de que se avanzó mucho en los últimos 10 años, creo que hay una falta de desarrollo experimental a campo muy notoria, y esto es un error tanto de los productores, como de los consorcios forestales y de los organismos estatales como el Inta. No hay una opinión formada en conjunto, cada uno tiene su receta y esto lleva a que, ante problemas como los que hubo en el 2012 con las heladas, hoy no exista una opinión única que permita una mejor solución y así evitar la mayor cantidad de pérdidas posibles”, dijo. “Esto se puede emplear también con los materiales genéticos que se usan en la actualidad en las forestaciones, hay falta de desarrollo e implementación en la genética clonal, esto deriva a que se siga plantando variedades que tienen un crecimiento y posterior valor de mercado mucho menor al que se podría obtener usando clones o especies que mejor se adapten a cada región”, agregó.

 

Eucaforest realizó un ensayo junto al Inta con plantaciones de Eucaliptus grandis en la localidad de Chavarría (Corrientes), comparando el crecimiento de distintos clones de eucaliptos con plantines de origen de semilla. “Con los resultados del ensayo logramos seleccionar las mejores variedades para esa zona, aumentando de esa manera el índice de crecimiento esperado respecto a las plantaciones convencionales de eucaliptos. Cabe destacar que la diferencia de crecimiento entre las variedades clónales y las de origen de semilla fueron muy notorias”, agregó.

 

Respecto a la cadena industrial, consideró que los factores que afectan la rentabilidad se centran principalmente en dos aspectos:

  • infraestructura, tanto de caminos que permita bajar el precio de flete de la forestación al aserradero, como de redes de electricidad para que pueda haber una industrialización continua;
  • la ayuda crediticia y mayores beneficios fiscales por parte del Estado para lograr un desarrollo industrial acorde a las necesidades que existen en la actualidad. “Es notable el déficit industrial en lo que respecta a la pasta celulósica y en la elaboración de bioenergía”, remarcó Méndez Cunill.

 

 

 

Más información en la Revista ArgentinaForestal.com N°106

 

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