| La Provincia finalizó la ronda de audiencias publicas |
Se aseguró que “sin esta ley es como que en toda la provincia no se pueda tocar nada” . Pero reconocieron que “la norma no es de las mejores y que no están de acuerdo en lo que plantea y en la forma”. Por eso se tratará de adecuarla para que no impida el desarrollo.
Fuente: Diario La Republica
CORRIENTES (27/4/2009).- Tras la ronda de audiencia realizada en las ciudades de Santo Tomé, Curuzú Cuatiá y Bella Vista, y ante las numerosas críticas que cosechó la Ley de Bosques Nativos por parte de productores, funcionarios provinciales de distintas carteras reconocieron que “no están de acuerdo con lo que plantea la norma y ni en la forma en que lo hacen”. Pero aseguraron que “sin esta ley es como que en toda la provincia no se pueda hacer nada, como si no podemos tocar nada hasta no tener aplicada esta norma”. El interventor del Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (Icaa), Mario Rujana, señaló la importancia de avanzar en la norma que regula y controla la preservación de zonas boscosas nativas en todo el país, Corrientes prepara un decreto para aplicarla y luego un proyecto de ley, “cada uno de los aportes los analizaremos”, dijo el funcionario al resaltar las tres convocatorias hechas en el interior para debatir en torno de la instrumentación de la ley. “Actualmente, sin esta ley es como que en toda la provincia no se pueda hacer nada, es como si no podemos tocar nada hasta no tener aplicada esta norma”, manifestó. Las reuniones desarrolladas en Santo Tomé, Curuzú Cuatiá y Bella Vista; convocaron a sectores productivos de varios rubros como ser agrícolas, forestales, arroceros y por su parte, organizaciones ambientalistas. “Cada uno de los aportes los analizaremos”, aseguró el funcionario y remarcó “la activa participación de la gente”, justamente las audiencias son aplicadas para mejorar la norma nacional ideada por el kirchnerismo duramente criticada en los tres encuentros por no haber contemplado las características geográficas de cada provincia. “Si bien la ley no es de las mejores, ya está, fue aprobada y las provincias debemos aplicarla y por eso es fundamental que todos los sectores se expresen, sabemos que hay muchos proyectos productivos que hasta no definir esto no pueden empezar a desarrollarse”, consideró Rujana. Justamente el organismo que dirige llevó adelante las audiencias, instrumento reglamentado en un decreto de 2005 que establece discusiones públicas en el tratamiento de leyes que tengan que ver con temas ambientales. La cuestión de fondo es la producción sustentable, preservar zonas de bosques nativos en determinadas áreas geográficas de la provincia que a comparación de otras jurisdicciones regionales, es ínfima. Corrientes solamente tiene 770.319 hectáreas de bosques nativos ante dos millones del Chaco y un millón y medio de Misiones, “por eso debemos entender que hablamos de áreas muy acotadas”, remarcó el titular del Icaa. Insistió sobre la marcha que deberá tener la cuestión ante las inversiones que “desean radicarse en la provincia, hablo de arroceros, forestales y ganaderos, todos quieren reglas claras a la hora de invertir”, estimó. Con respecto a las organizaciones ambientalistas dijo que “siempre se puede cuidar el medio ambiente y producir, desde el comienzo de esta gestión se basó en esa idea el desarrollo de la provincia”. Rujana opinó en ese sentido: “Solamente debemos aunar los criterios y definir cómo queremos hacer ambas cosas”. La norma La ley 26.331 de “Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos”, establece en su artículo 6 que las provincias deben realizar en un plazo máximo de un año desde la sanción de la ley, y a través de un proceso participativo, el Ordenamiento Territorial de sus Bosques Nativos. Dos de las características más salientes de esta ley es que se encara la protección y conservación de los bosques nativos usando como herramienta el Ordenamiento Territorial de los mismos y que se crea el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, con el objeto de compensar a las jurisdicciones que conservan los bosques nativos, basándose en los servicios ambientales que éstos brindan (artículo 30).




